Capítulo 1.

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**Córdoba, Argentina.**

**Un año después.**

Mi corazón se hacía añicos. Él era todo para mí. No entiendo cómo pasó esto, por qué cuando estábamos a punto de casarnos se fue. Sentía que mi alrededor era frío. Pensaba en tantos recuerdos, estaba en shock. Pensaba en por qué lo habían asesinado, qué fue lo que hizo.

—Valeria, Valeria. —Perdón, me había perdido en mis pensamientos, pero regresé.

—Lo siento, madre, dime... —me disculpaba con mi madre mientras tomaba mi taza de café.

—Lo extrañarás mucho, lo sé, pero tienes que ser fuerte... —me tomó la mano y me sonrió.

—Ay, mamá, no sé si pueda... —las lágrimas salieron.

**Lágrimas en camino.**

—Ay, Valeria, tienes que hacerlo, él no hubiera querido que estuvieras así... —mi madre me abrazó con fuerza.

—Señorita Russo, es hora de llevarnos el cuerpo... —me dijo el joven de la funeraria.

Era la hora de despedirme. Me acerqué al ataúd. Fue como una estaca en el corazón. Al menos estaba convencida de que tendría una parte de él dentro de mí. Mis lágrimas salieron instantáneamente. Abrí el vidrio del ataúd, abracé a Donovan, tan fuerte.

—Adiós, cariño, te veré allá. Te amo... —mi corazón dolía cada vez más, sentía un escalofrío recorrer mi cuerpo.

Mis lágrimas salían cada vez más fuerte, no podía soportarlo, ¿qué más podría pasarme?

Cuando llegué a casa después de aquel funeral, tenía mucho frío. La casa se sentía así, fría, vacía. Me sentía sola. Solo me senté en el sofá y lloré, lloré mucho, todo lo que tenía guardado. Me desahogué, lo que no podía hacer en el funeral por mi madre y su familia, hasta que me quedé dormida en el sofá.

**Flashbacks...**

—Hola preciosa.

—Hola, em...

—Donovan.

Sonreí, le estreché la mano.

—Soy, soy... no sé cómo me llamo.

Estaba muy ebria, no sabía lo que decía, pero sí podía apreciar al chico, estaba tan lindo.

—Muy bien, desconocida, ¿quieres bailar conmigo?

Sonreí, me gustaba que me dijera desconocida.

Tomó mi mano, nos dirigimos a la pista de baile, entre la multitud. Bailábamos una canción. Creo que si teníamos algo en común, era la música. Coloqué mi cabeza en su pecho, mientras él me tomaba de la cintura y con la otra mano, tomaba la mía, acariciando mis nudillos. Cuando terminó la música, nos miramos por un momento, era una mirada tierna. Pero algo lo interrumpió, oh no, acá venía, vomité. Corrí hacia el baño de aquel bar. Cuando salí, solo me senté en una banquilla que estaba cerca de la barra del barman, tocaba mi cabeza, creo que esto llegó al límite. El chico me tomó en sus brazos y salimos de aquel bar. Yo ya iba totalmente inconsciente, subimos a su auto y... ya no supe más. Al día siguiente desperté y me asusté, estaba en un departamento desconocido, en ropa interior.

—Buenos días, ten, toma esto.

—¿Qué pasó?, ¿Quién eres y qué hago aquí? ¿Y por qué estoy en ropa interior? —Oh, oh, me interrumpió.

—Tranquila, linda, ayer estábamos en el bar, estabas muy mal, estabas sola y te preguntaba sobre tu casa, pero solo te quedaste dormida. Tu ropa se está secando, ayer la manchaste de vómito.

—Oh Dios mío, qué vergüenza. Perdón, pero tengo que irme.

Tomé la sábana y me paré a la puerta.

—Oye, espera, espera.

Él jaló la sábana. Solo me quedé en ropa interior.

**Fin del flashback.**

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Espero que te resulte útil. ¿Hay algo más que te gustaría ajustar?

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