Prólogo

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En el norte habían ciertas costumbres totalmente diferentes a lo que estábamos acostumbrados a ver, realmente es sorprendente porque a diario conocemos personas con diferentes costumbres y tradiciones.

Kim Joaquín era un seductor de primera, siempre iba a la capital para conseguir alguien a quien follar, si alguien le preguntase cuál era el objetivo de Kim Joaquín el siempre respondía con un simple: «Por que sí». Cada que iba a su casa en el rancho veía a sus primos Kim Jum y Oh Sehun demasiado juntos para su gusto, pero no lo malinterpreten, no es como si estuviese en contra de ello por que vamos era algo "normal" ambos eran primos y se comían la boca. Si no era en el sofá era en el cuarto, si no era en el cuarto, en la ducha, si no era en la ducha era fuera de esta casa, ya saben, lo normal.

Vaya realmente ellos no pierden el tiempo -Pensó Kim Joaquín, tampoco es como si el estuviese completamente solo, tenía varias y varios fans también, el podría conseguir mimos y afecto cuando quisiese pero algo faltaba en cada encuentro. Se sentía algo solo a pesar de toda la gente que conocía.

Pasaron los meses y ya se le hacía tan normal que se acostumbró. Con tal que no lo hicieran en su cuarto todo estaba bien -excepto una vez cuando los encontró en pleno acto, su reacción fue tan negativa que ambos primos le tuvieron que comprar otra cama-.

Un día después de regresar de una noche intensa y con dolor de cabeza por todo lo que tenía que hacer en el rancho, ya saben esas "responsabilidades" pero que realmente él nunca las hacía y siempre terminaba mandando a alguien más, regresó a casa y se encontró a Kim Jum sentado en el sofá hablando con Oh Sehun, eso era raro si tomabamos en cuenta de que casi siempre los encontraba en sus mejores momentos o ¿es que acaso siempre los encontraba en sus mejores momentos?

Kim Joaquín se puso a pensar en ello y varios recuerdos asaltaron su mente, como por ejemplo uno que lo había dejado traumatizado de por vida; una vez entro a la ducha muy temprano para despabilar el horrible dolor de cabeza y los encontró... (ustedes ya saben qué hacían pero es lo de menos)

Ese momento siempre quedará grabado en su mente, no porque haya encontrado a su hermano y a su primo en la ducha, claro que no. Si no porque con tanto esfuerzo había lavado sus pantuflas de oso y los insensibles lo tiraron a un lado como si no valiera nada y eso para Kim Joaquín era una falta de respeto, era como si ambos le dijeran que querían hacer un duelo. Pero no se lo tomó taaaaan personal, lo dejó pasar y ambos tuvieron que regalarle otro par de pantuflas de oso.

Otra de las veces fue cuando quería pedirle a su primo un favor, ya que al parecer los vecinos querían una de sus vacas para sacar leche y
-no por nada son el mejor rancho de la zona, me atrevería a decir, la mejor leche y productos derivados de este, el rancho de la familia Kim era magnífico y nadie dudaba de eso -su error fue abrir la puerta sin preguntar, pero él realmenre ya se había acostumbrado a eso y simplemente exclamó:

-Vinieron los vecinos a pedirte leche, pero veo que ya estás sacando tu propia leche -cerró la puerta y empezó a reírse por la vida diaria que llevaba. Si Televisa se dignara a hacer una novela acerca de su vida ellos realmente conseguirían un éxito rotundo.

Mientras estaba sumido en sus pensamientos él se encontraba subiendo las escaleras recordando sus desgracias, lo que día tras día le tocaba vivir hasta que escuchó una vocecita molesta y claro que sabía a quién le pertenecía.

-Kim Joaquín ven aquí, necesitamos hablar -Vociferó Kim Junmyeon alias Kim Jun, el hermano ostentoso y heredero de los múltiples ranchos que tenían por la zona.

Se quedó un poco pasmado ante tal llamada y se puso a pensar con su expresión "seria" que de seria no tenia nada, esto era raro, porque ¿qué puedes hablar con tu hermano cuando ya lo sabes todo y trabajan en lo mismo? Día tras día veía a su hermano e incluso hacían negocios juntos, no había nada que él no supiese e involucrara a su hermano.

Hubo una vez en la que su propio hermano le dio una charla sobre sexo y fue realmente traumante, ya había ocurrido eso un par de veces y la última vez que lo hizo su hermano terminó tan avergonzado antes de siquiera decir la palabra sexo y lo reemplazaba con '' tener relaciones '' o en vez de decir pene diría ''pipilin'' y como buen hermano que era Kim Joaquín siempre terminaba burlándose de su hermano, es que no le entraba en la cabeza, ¿cómo podría reemplazar esas palabras sientiendo vergüenza cuando tenía relaciones y gemía tan descaradamente que el propio Kim Joaquín lo escuchaba?

Un poco de humor en las mañanas no le vendría mal así que ni corto ni perezoso bajó y se sentó en uno de los muebles esperando atentamente bajo la mirada de su hermano lo que éste querría decirle.

-¿Qué quieres h-e-r-m-a-n-i-t-o? -Kim Joaquín preguntó de forma burlesca para hacerlo sonrojar y verlo más nervioso de lo que siempre solía ser. Si había algo que le gustase mas que todo en el mundo era molestar a Kim Jun, simplemente una joyita.

-Sehun y yo... Planeamos festejar su cumpleaños aquí... Y necesitamos que traigas a la gente solo de la zona -repitiendo dos veces '' solo de la zona'' porque si le pedían traer a personas seguramente traía a media capital y gente de diferentes ranchos. No por nada era Kim Joaquín, era más conocido que esas actrices de televisión que salían en la Rosa de Guadalupe.

-Esta bien, pero tu encargate de la familia, ya que tu estas mas relacionado con ellos, te ayudaré en lo que necesites pero nada de esto es gratis, ten eso en mente -Soltó un risa, Kim Joaquín siempre tenía un objetivo en mente, para él siempre era un "Dar y recibir" pero querido lector, aún no estamos en eso así que no lo malpiense.

-Oye, maldi... Digo... ¡Joaquín! -Y antes que lo regañara o que incluso lo agarrase subió las escaleras rápidamente cerrando su cuarto al paso, no falta decir que casi se cae pero es Kim Joaquín, nadie ni unas tontas escaleras pueden con él y su habilidad de huir de su hermano que estuvo desarrollando con el paso de los años.

-Esta fiesta será divertida... -murmuró con una sonrisa en sus labios tan característica de su propio otro "yo" seductor. Se acostó planeando en su cabeza cada mínimo detalle y a qué personas debería traer o no. Después de tanto analizar la situación terminó quedándose dormido con la ropa usual de siempre y su cobija de oso que siempre cargaba con él -pero shh sean silenciosos y no le digan a nadie que Kim Joaquín tenía una mantita de oso que podría arruinar su reputación de macho de rancho-.

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El próximo capítulo será más largo y se vendrá un gran salseo ojalá les halla gustado esta pequeña amorficidad que salió netamente de mi mente, apoyen esta historia si les gustó, y comenteneme sus teorías o ideas que tienen, ya sea que quieren ver a un Baek charro o a un Yeol haciéndole una serenata por el 14 a Baek 🤠.

V y S.

Amor Ranchero ✧ KaiSooStories to obsess over. Discover now