Prologo

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"Sexy" "Ardiente" habían sido los calificativos que la chica que estaba de pie a mi lado, utilizo para describir a Ben. Nunca antes había reparado en ello ¿Realmente era así? Para mí siempre había sido, el hermano de mi mejor amiga, simplemente eso, pero nunca me había fijado en ello. Ya sé que suena algo tonto, demasiado diría yo, pues lo conocía desde los 6. Dirigí la mirada a la pista de baile de aquel famoso antro, ahí entre la multitud lo encontré ¿Y cómo hacerlo? con su 1.80 resaltaba entre las chicas, que en su mayoría eran bajitas y los pocos chicos que estaban a su alrededor. Lo mire atentamente, comenzando por sus brazos, que con aquella playera de manga corta, sobresalían, vaya lucían muy bien. Seguí con su pecho ¡Dios! Sus pectorales, se veían duros y firmes, "apetecibles" diría yo. Subí a su cara, esa mandíbula cuadrada, su boca no estaba nada mal, su nariz era pequeña y afilada, seguí mi análisis con sus ojos y casi me caigo de la silla, junto a la barra donde permanecía sentada, me miro con una sonrisa deslumbrante. Me guiño el ojo y no pude evitar sonreír como tonta, tenía que admitirlo estaba buenísimo, bajo la luces del lugar su rostro adquiría una especie de misterio de intriga, sumado a que con el calor que hacía, el sudor bañaba su cabello castaño, el cual caía sobre su frente, con un movimiento sensual lo retiraba con su mano. Definitivamente sexy y ardiente eran perfectos para definirlo.

― ¿Es tú novio? ―Pregunto la chica. La mire sin dejar de sonreír.

―Si ― ¿Por qué no mentir un poco? ¿Quién desmentiría lo que acaba de decirle? Se puso nerviosa al escucharme.

―Lo siento ―Dijo apenada― Olvida lo que dije.

―No hay problema ―Conteste con naturalidad. La vi alejarse y perderse entre la multitud. Tal vez había sido un poco maliciosa, pero ella tenía la culpa por hacerme ver lo que en realidad era Ben. Volví mis ojos hacia la pista, donde localice a Ben. Bailaba como siempre, sin prestar mucho interés en su pareja, aunque en muchas ocasiones lo había reprendido por hacerles eso a las chicas, ahora me parecía de lo mejor. No es que quisiera ligarlo o algo así.

―Hoy anda de floja ―Me dijo al salir del lugar y caminar hacia el auto.

― ¿Yo? ―Pegunte mirándolo con una sonrisa― ¿Por qué?

―Te la pasaste sentada ―Rodee los ojos. Al principio iba dispuesta a flirtear con algún chico, pero después de que aquella chica me hiciera reconsiderar a Ben, mi perspectiva había cambiado totalmente.

―No sé ―Conteste abriendo la puerta del auto― No me dieron ganas ―Entre al auto y él lo hizo segundos después.

―Supongo que es la edad ―Bromeo.

―Jaja tú eres más viejo ―Señale. Ben, me llevaba dos años. Yo tenía 19 y el 21.

―Pero la que se quedó sentada toda la noche fuiste tú.

―Ni hablar, eso me pasa por juntarme demasiado contigo, viejo ―Encendió el auto y se dirigió a mi casa.

―Por cierto... te vi con una chica. ¿No me digas...? ―Adivine a donde quería llegar.

―Ni se te ocurra ―Conteste tajante, dándole un golpe en el brazo. Para comprobar que como lo había imaginado, era firme y duro. Vaya que realmente nunca lo había viste bien.

― ¿Entonces? ―Pregunto con tono sacaron.

―Me pregunto por ti ―De que creyera que tiraba al bando contrario, prefería contarle la verdad. Solo esperaba que eso no despertara su interés y que no la hubiera visto bien, para volverla a reconocer.

― ¿Por mí? ―Pregunto con orgullo.

―Si ―Quería probarlo un poco― Bueno... ―Divague.

― ¿Qué? ―Pregunto impaciente, claro el adiaba la intriga.

―Es que me pregunto si eras mi novio ―Conteste con aire ingenuo.

― ¿Y qué contestaste?

―Que si ―No sé qué esperaba escuchar o ver en su cara. Sonrió de medio lado y me miro de reojo, sin despegar los ojos del camino.

― ¿Tu novio? ―Repito divertido.

― ¿Qué quieres? ―Me encogí de hombros, restándole importancia.

―Me quitaras a las seguidoras.

―Claro, discúlpame. Olvidaba que te encantan todas ―Él nunca iba más allá con ellas, ni les pedía su nombre, menos número de celular o alguna dirección de internet nada.

―No me interesan las relaciones complicadas.

― ¿Solo una noche y ya? ―Pregunte con ironía. Hasta donde tenía memoria, nunca había tenido citas, ni una novia formal. Aunque a su hermana y a su familia, les preocupaba en lo mínimo, pues siempre salíamos y eso no indicaba que le gustaran los chicos.

―Esas chicas no saben lo que quieren, solo serían una carga. Terminan completamente borrachas, no me gusta ese tipo de chicas.

―Entonces estas buscando en el lugar equivocado.

―Puede ser ―Sin decir más llegamos a mi casa.

―Entonces nos vemos ―Dije acercándome para despedirme de él. Su rostro tenía un ángulo distinto, por lo que mis labios rozaron la comisura de su boca. El simple roce basto para que el calor subiera por mi rostro ¿Qué rayos? No sé si lo que me había dicho esa chica, me había sugestionado, pero ahora todo parecía distinto. Me aparte fingiendo normalidad― Nos vemos―repetí torpemente, esperando que no lo hubiera notado.

―Si. Paso por ti ―Asistíamos a la misma universidad, su casa estaba dos cuadras delante de la mía, así que siempre me recogía por las mañanas.

―Claro ―Asentí saliendo del auto. Con un extraño sentimiento, me quede junto a la puerta ¿Que rayos había sido eso? Bueno, fuera lo que fuera, no le daría importancia. Ben, no dejaría de ser Ben, solo porque había descubierto que estaba buenísimo. Eso no quitaría que era el hermano de mi mejor amiga y mi acompañante de fiestas. Solo eso o ¿no?

Inocente Flirteo¡Lee esta historia GRATIS!