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_ ¡Mamá, tengo que irme. Quedé con Sans y Papyrus para visitar a Undyne y Alphys. Vuelvo más tarde, te amo! – gritaba Frisk mientras terminaba de ponerse su suéter favorito.

– Por supuesto mi niña, ve con cuidado. Te veré hasta más tarde. – exclamaba Toriel con una enorme sonrisa en su rostro. Estaba orgullosa de la jovencita que había criado.

Frisk había aprendido muy bien de los atajos de Sans, por lo que llegó demasiado rápido a Snowdin.

– ¡Hey chicos, ya llegué! – gritaba Frisk con una enorme sonrisa en su rostro mientras levantaba su brazo para saludar al par de hermanos

– Llegaste bastante rápido humana, apuesto a que has tomado alguno de los atajos de Sans. – exclamaba extasiado Papyrus

– Así es Paps -w• –

– Hey, ¿qué tal Frisk? ¿Ya están listos para irnos? – decía Sans

– Por supuesto – dijeron al unísono Papyrus y Frisk pero antes de haber terminando, ya se encontraban en la entrada del laboratorio de la doctora Alphys.
La puerta al sentir la presencia de los visitantes se abrió. Echaron un vistazo y se dieron cuenta de que todo estaba completamente obscuro.

– Frisk toma mi mano, será muy difícil que puedas ver hacia donde vamos – exclamaba Sans mientras tendía su mano.

– E-esta bien Sans, gracias – respondía muy sonrojada Frisk. Tomó la mano de Sans y notó que estaba algo fría y huesuda pero era reconfortante ir de su mano.
Caminaron un poco hacia el interior del laboratorio hasta que Papyrus les pidió que esperaran un momento, puesto que tenía que arreglar unos asuntos ahí mismo. Sans y Frisk asintieron y Papyrus se fue.

– Esto se siente muy cálido, ¿no es así Frisk? – cuestionaba Sans.

– S-si, supongo que se debe a la ubicación del laboratorio – respondía Frisk muy nerviosa.

– Me refiero a que tu mano empieza a sentirse muy caliente –

– ¿Q-qué? N-no lo creo –

– Sabes que no puedes engañarme, ¿verdad Frisk? He notado que te pones bastante nerviosa cuando estás conmigo, ¿a qué se debe eso? – exclamaba Sans, dulcificando su tono.

– Emm... N-no se debe a nada en particular. E-es sólo que me gusta estar contigo – respondía Frisk, mientras tartamudeaba.

– Así que es eso ¿eh? ¿Que tal si hago esto...? – terminando de decir esto, Sans acercó a Frisk a su rostro y la besó. No titubeo en usar su alargada lengua para su acto. Frisk correspondió el beso de forma acertada, siguiendole el paso a su acompañante. Se sentía bastante bien, y no podía creerlo, finalmente estaba besando a quien amaba desde su infancia.

– Tal y como lo imaginaba, tienes unos labios extremadamente dulces... 7w7 –

– S-sans... Y-yo... – Frisk fue interrumpida cuando Sans puso un dedo sobre sus labios.

– Shh... ¿Ibas a decirme que me amas? Pues yo tengo algo que confesarte también y lo he mantenido oculto desde hace bastante tiempo, te amo, me gustas, me encantas, eres perfecta para mí y no he podido quitarte los ojos de encima desde que te conocí, no tienes idea de lo mucho que te amo – Sans rodeó con sus manos la cintura de Frisk para besarla de nuevo. La pelicastaña colocó sus brazos en la nuca de Sans y siguió su beso.

– Muy bien, ahora actuemos como si nada hubiera sucedido, no tardan en llegar los demás. Hablaremos de esto más tarde ¿vale? – decía Sans para tomar de nuevo la mano de Frisk
Ella se encontraba bastante sonrojada, estaba feliz y completamente ansiosa por su romance, sólo se limitó a asentir con la cabeza y a arrojarle una sonrisa a Sans.

El esqueleto había acertado, la electricidad regresó y todos brincaron diciendo ¡sorpresa!
Habían preparado una fiesta de cumpleaños para Frisk, ese día cumplía 18 años.

Todos estuvieron festejando y regalándole objetos. Se divirtieron, comieron e hicieron de todo para hacer sentir feliz a la oficialmente nueva adulta.
Poco a poco todos empezaron a irse a sus hogares, había sido un día fenomenal, pero para poder seguir con la fiesta, Sans invitó a Frisk a una pijamada organizada por él y por su hermano.
Esta última aceptó, dando aviso a sus padres.

Rápidamente llegaron al hogar de los esqueletos ubicada en Snowdin.

– La pasaremos muy genial esta noche Frisk – decía Sans

– Si no les molesta, iré a casa de Mettaton, quedamos para cenar los espaguetis que yo el gran Papyrus he preparado. Hay otro poco en el refrigerador, para que coman de mi platillo maravilloso. Nos vemos mañana. – exclamó Papyrus para después irse. 

Muy bien, este es el capítulo 1, espero que les haya gustado. Bai

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⏰ Última actualización: Nov 20, 2019 ⏰

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¿Es esto amor? (SansxFrisk) (+18)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora