Respiro con rapidez y corre adrenalina, euforia y algo de emoción, muy similar a la sensación de electricidad que atraviesa mi columna vertebral ahora mismo.
Mis manos tiemblan y mi corazón late al ritmo del bombo de una canción de metal ochentero, mientras abrumado siento la calidez de las gotas escurriendo tanto por mi mejilla y mi frente, como de mis manos empapadas.
La imagen de lo sucedido frente a mis ojos no tiene precedente.
Confundido sin saber en que momento ocurrió, pero sabiendo que lo hice con todo el deseo y toda la intención del mundo, abrazo la idea como algo hermoso y satisfactorio que no sentía desde años atrás y me incorporo para organizarme e irme de allí.
No había una sola alma a los alrededores así que con tranquilidad, pero algo de prisa, me retiro de ahí sin mirar atrás mientras me quito el abrigo también salpicado para limpiar mi rostro y mis manos con él.
La sensación de placer me invade con fuerza y sin querer una leve sonrisa se me escapa mientras me acerco a una cesta de basura grande a un par de calles del callejón donde ocurrió.
Oculto el abrigo bajo la basura que se depositaba ya en la cesta, casi desbordándose y sigo caminando.
La paranoia me invadía y me movia casa vez mas rápido hacia la estación de buses y trato de calmarme subiendo el volumen a la música en mis auriculares... un intento inútil pero valido desde mi punto de vista en ese instante.
Me meto en el bus ocultando mis manos aún algo rojizas y resbalosas dentro de los bolsillos de mi jean, sucio y con las rodillas verdosas por el cesped y con algo de tierra.
No le doy importancia pero me retiro el gorro pasamontañas negro que tenía puesto y disimuladamente lo tiro por la ventana del bus a mi derecha.
Sentía que todo el mundo me observaba y me incomodaba horriblemente, me confundía.
Le escribo al familiar con quien estaba quedándome en la ciudad que intentaron robarme y que no consiguieron lograrlo, que me defendí y que se sintió muy bien pero no le conté detalles ni le conté como terminó el suceso.
Responde de inmediato con un aire de orgullo pero algo preocupado, preguntando si me había ocurrido algo a mi, pero al contestarle que no fue así, se emociona y me dice que le alegra que me defendiera y me felicita diciendo "bien hecho, duro con esos hijueputas".
Mi mente lo asimila y no puedo evitar sentirme emocionado también, como si hubiese desbloqueado un logro increíble.
Me concentro en la música nuevamente sintiendo que de cierta forma me había quitado algo de peso de encima al comentárselo a alguien y me pierdo en mis pensamientos hasta llegar al apartamento.
Me esfuerzo por recolectar cada recuerdo del momento antes, hasta el momento que vi ya lo que había hecho pero en cuanto más me esforzaba por dar con dicho lapso de tiempo
mas difícil se me hacía llegar a él.
Mi cabeza me empezaba a doler de forma increíblemente rápida y no podía esperar a llegar a confinarme en la paz del apartamento para organizar todo en mi mente, calmar mis nervios y deshacerme de la paranoia que cargaba sobre mi espalda durante todo el camino.
Todavía podía sentir que por alguna razón, los ojos de todo mundo se posaban sobre mi y no podía dejar de pensar que tal vez había sangre aún sobre mi rostro y no me había percatado ya que mi mente no me permite observar mi propio reflejo en un espejo la mayoría del tiempo.
Mi mente pasa cantidades abrumadoras de situaciones negativas en mi contra y acelero mi paso aún más para llegar rápido, pero eso a su vez incrementa más mi dolor de cabeza.
-Que dilema! ...pensaba
-Por qué estas maricadas me pasan a mi? solo fue un momento de puro instinto, no?
Sentía que me estaba volviendo loco, hablando conmigo mismo y pensando que todos sabían lo que había hecho.
En menos de lo que me doy cuenta, ya estaba en el ascensor del edificio dentro del conjunto donde me quedo. No se cuanto tiempo pasó en esas cuadras de camino hacia acá y me abraza la intriga otra vez...
-Por qué no puedo recordar estos pedazos del día? Que está pasando?
Entro por la puerta del apartamento y miro al comedor y me quedo helado durante un par de segundos al ver a toda la familia de mi primo allí, mirándome fijamente en silencio como esperándome.
Respiro y parpadeo rápidamente y me doy cuenta que solo era mi mente jugando conmigo.
No habia nadie allí, solo uno de los gatos observando bajo la mesa.
Paso derecho a la habitación donde tenía mis cosas y empiezo a pensar con más claridad al sentirme cómodo entre mis cosas, pero en mi mente algo retumba constantemente y no logro dar con que es...
Apago la música en mis audífonos y me doy cuenta que todo se silencia menos ese zumbido grave y confuso que se repetía.
Por un momento me daba miedo intentar entender que era lo que decía y mis manos sudaban y temblaban mucho más de lo habitual.
Al rato vuelvo a recuperar lucidez y me doy cuenta que ha empezado a anochecer y el zumbido en mi mente se hace cada vez mas claro, junto con un golpeteo algo irregular muy al fondo, como una grabación de ruido en exteriores... y un sonido que no lograba decifrar.
Lo asemejo con el ruido que hace el oceano al golpear las olas contra la orilla de la playa, pero realmente no está claro que es.
Por primera vez en el tiempo que había ido a esa ciudad, sentí frío realmente al momento de darme cuenta que el zumbido en mi mente se hacía mas entendible a medida que iba recordando más y más... y me doy cuenta que se trata del coro de la canción que escuchaba en ese momento.
La repetición de la melodía en si, siempre me ha fascinado pero dada la situación en si, por alguna razón, empezaba a atormentarme y el sudor frío empezaba a escurrir por mi frente y de mis manos.
Habían sido unos largos años desde la última vez que había llorado por algo y eso fue de niño, pero esta situación estaba dandole bote a mi cabeza como si fuese una pelota de basket ball rodando por miles de escalones.
Es una sensación insoportablemente confusa y dolorosa, los recuerdos se sienten mas intensos cada vez, todos mis sentidos se amplifican y se conectan directamente con lo que sucedió en ese momento y lo avivan a la perfección con cada sensación, sonido, olor y hasta cuanto cansancio alcanzaba a sentir, pero aún no lograba dar con la imagen de lo sucedido en concreto.. y eso era precisamente lo que me atormentaba.
Sabía perfectamente que había pasado, sabía que hacía y quería hacerlo, pero ...cierto morbo en mi mente, quería ver con lujo de detalle la escena entera y con eso, vendría la serenidad y calmaría mis nervios.
Alisto mis cosas y las meto en mi maleta rápidamente, me despido de mi primo de forma afanada aprovechando que cenaba, corro a la puerta y sin pensarlo dos veces me voy camino al terminal.
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Memorias dispersas de un "sociopata"?
Misterio / SuspensoLa constante batalla entre la realidad y lo que pasa por la mente del protagonista, quien no distingue la mayoria del tiempo la linea entre la ficción de las ilusiones que crea su mente y lo que realmente sucede en su vida. Una serie de homicidios...
