Odracir_LeobalMee
Este espacio no sería posible de no haber sido por los acontecimientos que Hellpolis tuvo que atravesar durante aquellos años.
Por un lado se encontraba el Estado; Aquel que durante generaciones afirmó ser garante de la dignidad humana, la protección social y los derechos fundamentales de sus ciudadanos.
Por el otro, las fuerzas armadas de Hellpolis: La institución de seguridad más prestigiosa de su tiempo... La misma que durante décadas sostuvo el orden, preservó la estabilidad nacional y ejecutó procedimientos cuya existencia jamás fue reconocida públicamente.
Entre ambos se desarrolló una relación particularmente eficiente; Una donde las preguntas dejaron de ser necesarias, Las explicaciones dejaron de ser obligatorias... Y las consecuencias terminaron convirtiéndose en una responsabilidad administrativa.
Dentro de aquel sistema no importaba a qué etnia pertenecías, No importaba cuánto dinero habías acumulado, No importaban tus conexiones, tu historia o aquello que considerabas importante.
Porque tarde o temprano todos terminaban reducidos a la misma condición: Elemento.
Y como cualquier otro elemento, su permanencia dependía exclusivamente de su utilidad operativa.
La integridad era opcional.
La estabilidad era opcional.
Incluso la voluntad era opcional.
La funcionalidad no.
Por esa razón miles de individuos atravesaron procedimientos cuyo propósito jamás consistió en protegerlos.
Consistió en determinar cuánto podían soportar antes de quebrarse.
Y en caso de no hacerlo, cuánto podía extraerse de ellos antes de que dejaran de ser necesarios.
Durante años el HAF convirtió delitos en categorías excluyentes, transformó ausencias institucionales en políticas de Estado y normalizó medidas que, fuera de Hellpolis, difícilmente habrían sobrevivido al escrutinio público.
Sin embargo, no fueron implementadas en secreto; Fueron implementadas de manera rutinaria.
Esa diferencia resulta importante.
El infierno de Hellpo