Capítulo 1

32 6 2
                                        


– Parte 1 –

Carter

En un tiempo determinado sentía que era feliz y satisfecho con la vida que tenía.

Llorando, comiendo, durmiendo, eructando, mi niñez fue realmente increíble, mis padres eran felices el uno con el otro, mi hermano mayor fue capitán de su equipo de futbol, y todo era ciertamente como un sueño...

...Hasta que un día... Y sin advertencia, por motivos improcedentes de mi voluntad, me mudé a un suburbio moderno de Manhattan, todo seguía bien, pero sin darme cuenta mi vida como la conocía había cambiado, mis padres se separaron por razones las cuales desconozco, mi hermano se fue a la universidad, y mi madre se volvió a casar.

– Hey Carter, ¿hoy es el gran día no es cierto?, irás a la escuela secundaria, aún recuerdo mis días de fiesta, eran increí...- No me malentiendan, el tipo era una buena persona, pero creía que debía ganarse mi cariño, y eso lo convierte en un tipo fastidioso. Tuvieron una nueva hija, mi hermana menor.

Mis padres estuvieron casi cuatros días enteros en el hospital el día que nací... Aparentemente no tenía capacidad pulmonar, así que me mantuvieron en una incubadora, digamos que fue la primera vez que les arruine la vida a mis padres, claro... Tampoco sería la última.

Cuando tenía cuatro años las cosas se pusieron complicadas para mis padres, me diagnosticaron ansiedad progresiva, y que podría tener taquicardia, sin mencionar que por mi temprana edad era un tanto... Molesto. Cuando cumplí siete años sufrí mi primer paro cardiaco, desde entonces mi madre me da drogas para controlarlo.

- Cariño, no te preocupes, es normal y los chicos de tu edad también las consumen, debes estar al tanto de tus horarios – No lo decía por decirlo, sabía que si no tomaba a tiempo mis medicamentos podría colapsar.

Me mudé nuevamente, llegué simplemente sin dirección alguna, y sinceramente todo lo que vi me pareció una mierda. Y sé que probablemente piensen que solo es drama, o que simplemente es una vida triste, pero adivinen qué, yo no hice las reglas, y tampoco las eché a perder.

Tuve algunos problemas con el alcohol y las drogas, pero créanme está solucionado.

Llegué a una fiesta universitaria, estaban completamente fuera de control, y fue cuando probé Vodka con jugo de naranja, tenía un sabor horrible, sin embargo, me acabé una botella entera, estaba mareado, quizás hice un par de cosas de las cuales pudiera arrepentirme, como besar a personas que nunca había visto en mi vida o iniciar problemas con personas mayores que yo.

Entonces llega el momento, en el que te das cuenta de todo lo que hiciste, y que desearías nunca haberlo hecho, pero ya es tarde, y no sabes que hacer, y cada vez que intentas hacer algo bien, sale terriblemente mal, y todo se detiene... Y crees que pudo ser de una manera distinta.

Tu corazón, tu cerebro y tus pulmones comienzan a acelerarse, y todo lo que sientes, lo que deseas, y lo que quieres olvidar, simplemente se hunde. No puedo afirmar que tengo una vida feliz, y tampoco puedo decir que estoy bien con lo que me sucede.

En una ocasión olvidé tomar mis medicamentos, me encontraba solo y estaba asustado, quería llamar a los paramédicos, quería que me mantuvieran con vida, pero hubiese parecido un idiota, y sabía que echaría a perder la vida de mis padres, y no quería hacer eso, no de nuevo.

Esa mañana amanecí en el hospital, mis padres estaban preocupados por mí, desperté y me dirigí a la recepción, mis padres me esperaban en unas bancas afuera del hospital, mi padre me dio un abrazo y se fue por razones de trabajo, mi madre no dijo ni una palabra, se subió al auto, y me espero por unos segundos, entré en el vehículo, en el trayecto del hospital a mi casa hubo una gran tensión, finalmente llegué a mi casa, mi hermana me esperaba afuera con una gran sonrisa, ella me idolatraba, y nunca entendí el por qué, si siempre estaba decepcionándola constantemente.

Hace unas semanas una chica nueva se mudó a mi vecindario, su nombre era Yvonne Adams, tenía un hermano gemelo, Joseph, un chico un poco egocéntrico, pero un poco agradable, cuando lo conoces bien, nos llevamos increíblemente bien para el poco tiempo que llevamos conociéndonos.

– No puede ser, mis senos están caídos -Dijo Yvonne frotándolos suavemente- ¿Soy yo o están caídos?

– Yvonne, estás bien -Dijo Elizabeth su mejor amiga- Estoy bien, ¿Porque de verdad están caídas o estoy bien porque solo yo me doy cuenta de que doy asco?

– Ya supéralo Yvonne, eres súper sexy, ¿Qué importa si tus senos están caídos? –Dijo Elizabeth sin quitar la mirada de su celular.

– ¿Lo ves?, están caídos, no puede ser que espanto –Dijo para luego dirigirse al espejo- No puede ser... Si estoy sexy.

Yvonne acababa de terminar una relación súper inestable y toxica con Christian Boyanov, el capitán del equipo de Futbol, digo inestable porque terminaban cada semana, y cada vez que se daban ''Un tiempo'', Christian dormía con otras chicas, sin embargo, regresaban como si nada, esa misma noche Joseph organizaría una fiesta, fue salvaje en todos los sentidos, las drogas y el alcohol estarían presente.

Consumí algunas drogas, no puedo negarlo, y creo que tampoco puedo decirlo, pero esas drogas estaban geniales, pero poco a poco las cosas comenzaron a ponerse extrañas, podía sentir como las paredes retumbaban con el sonido ensordecedor de la música alta, sentía que el tiempo pasaba increíblemente lento, y estaba completamente feliz.

Joseph se sentó a mi lado, me preguntó que por qué me drogaba, si la última vez casi muero por olvidar tomar mis medicamentos

– Hey amigo, no sé qué demonios tienes en la cabeza –Se podía notar que estaba ebrio- Pero quiero ayudarte, sé lo que sucedió cuando olvidaste tomar tus medicamentos, y no quiero que eso llegue a suceder nuevamente.

– ¿Por qué te importa Joseph? –Dije mirándolo fijamente a sus ojos- Porque eres mi amigo y me importas, no quiero que vuelvas a tener un ataque el cual pueda matarte –Respondió-

¿Recuerdan que les dije que las cosas se pusieron raras?, en ese mismo instante Joseph y yo nos dimos un beso.

– ¿Qué haces? –Preguntó– Nada... Solo... Cállate... –Me levanté del lugar y me dirigí a donde se encontraba Yvonne.

– Acabo de cometer el peor error de mi vida –Le dije y me miró extrañamente.

– ¿Qué sucedió?
– Creo que Joseph y yo nos besamos... –Yvonne estaba drogada por lo que no pudo tomar muy bien la idea– Oh!, pues genial –Respondió.

Las cosas se pusieron aún más extrañas.

– ¡Quítense de mi maldito camino! –Gritó Christian– ¡Tú!, ven aquí.

– ¿Qué demonios quieres? –Dijo Yvonne– ¡Eres una zorra!, sabía que me engañabas con este idiota –Christian estaba estúpidamente ebrio– ¿De qué rayos estás hablando?

– Ya lo verás...– Tomó un largo trago de alcohol se acercó a mí y sujetó el borde de mi camiseta estaba listo para darme un golpe, pero Yvonne lo detuvo, lo acercó a él, y le dio un golpe en la cara- No sabía que rayos estaba pasando esa noche y no sabía que decir al respecto, solo...

– ¿Que mierda acaba de pasar?

Y O U T HWhere stories live. Discover now