No estaba muerta, y por ende no descansaba

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Risas. No eran risas buenas y sanas, de esas que te aseguran que todo va a estar bien; eran risas crueles, satánicas de las que nunca más quieres volver a escuchar. Luego solo fue negro. Y creí que había llegado la paz, que nunca más iba a tener que sufrir, creí que ya podría descansar y nunca más despertar. Pero desperté.

Estaba en un hospital, en una pieza blanca, con paredes blancas y solamente una ventana por la que entraba un pequeño rayo de luz. Alrededor mío, muchas máquinas, a las cuales estaba conectada. Lo único que lograba escuchar era el sonido de una de las máquinas "pip pip pip pip" la máquina que señalaba que mi corazón todavía funcionaba, de que no estaba muerta, y por ende no descansaba y no había paz. Empecé a llorar, por rabia, por impotencia, yo no quería vivir, yo quería paz y al despertar, todo eso se fue. Me empece a sacar los cables y las máquinas que me rodeaban, yo quería dormir, no despertar y esas máquinas me mantenían despierta. Me escuché gritar, fue un grito desesperado, angustiado y lleno de temor. Ví como se abría la puerta y entraban enfermeros, enfermeras, doctoras y doctores, todos con el fin de que yo siguiera despierta, pero yo no quería, eso era algo que nadie entendía. Luego, negro.

Lo primero que escuché fue el llanto de mi mamá, en el último tiempo lo había escuchado tanto que ya era algo habitual, algo, a lo que me había acostumbrado. Luego escuché la voz de mi papá, se le cortaba a la mitad de las oraciones, pero sabía que cada una de sus palabras venían desde lo más profundo de su corazón.
- Carla- se le cortó la voz al decir mi nombre - No sabes cuanto te necesito- hizo una pequeña pausa para respirar y siguió - No se que haría sin ti, eres una de las cosas más importantes que tengo, y sin ti una parte de mí deja de existir, necesitamos, todos que vuelvas, por favor- recalcó la parte de todos, refiriéndose así a mi mamá y mis hermanos. Luego habló mi mamá.
- Carlita, cosita, necesitamos que vengas. Te necesitamos. Te quiero más que cualquier osa en el mundo- hizo una breve pausa y tragó algo, tal vez el nudo que tenía en la garganta- "Chachi" - (apodo que me puso)- Te quiero con todo mi corazón y no sabes lo importante que eres para todos, necesito que sepas eso-

Mis papás. Unas de las pocas razones por las que quiero continuar con esta vida, son todo para mi, y siempre han estado ahí para mí, decidí que lucharía por quedarme, solo por ellos. Abrí los ojos y ví como sus caras de angustia se transformaban en pura felicidad. Saltaron de sus asientos y me abrazaron, sinceramente me alegra haberme quedado, aunque fuera solo por ellos.

UnfOrgeTAbLe LoVeWhere stories live. Discover now