Capítulo Único

954 119 40
                                        

- ¿Niños? – preguntó aquella delicada alienígena, confundida al no haber comprendido el término.

- Si... ¡Niños! Son como ustedes, pero más pequeños y... - Jim se detuvo, en realidad ninguno de ellos le comprendía, por lo que hizo un ademán para restarle importancia al asunto. Veía a una pareja de jóvenes abrazados entre la multitud, sonrió. - ¿Saben? Olvídenlo, sigan como van... y lo descubrirán juntos.

Miró de reojo a su primer oficial, el vulcano le veía con una ceja en alto, claramente (Al menos para él) divertido con el asunto. Sacó su comunicador.

- Señor Scott, ya puede sacarnos de aquí – Dijo, siendo transportado de regreso a la Enterprise junto con el resto del grupo, elevando una mano en despedida a los nativos de Gamma Trianguli VI.

Volviendo a la nave, se estira ligeramente la espalda, aquella misión fue un poco más de lo que se esperaban, aunque desde hacía algún tiempo había dejado de esperar que las misiones sean fáciles. Sintió la mirada del mestizo sobre su persona y le sonrió.

- ¿Vamos al puente, señor Spock? – Éste asintió y ambos emprendieron camino, cada uno sumergido en sus pensamientos.

"Niños..." Se repitió Kirk mentalmente, a él le hubiese gustado algún día formar una familia, pero no podía tenerlo todo; Era capitán de la nave insignia de la Federación y había renunciado a todo lo que conllevaba una vida hogareña con tal de cumplir sus sueños. Subieron al turboascensor, sobresaltándose ligeramente al sentir los dedos del vulcano tanteando en su mano, atrapándola en un pequeño y reconfortante beso vulcano. Sí, Spock también hubiese querido formar una familia, especialmente al encontrarse su raza en peligro de extinción luego de la destrucción de Vulcano.

Cuando las puertas se abrieron, ambos se soltaron y se adentraron al puente de mando, siendo recibidos por la voz de Chekov con su "Capitán en el Puente". Se sentó en su silla y el mestizo se dirigió a la estación científica. Le hizo un ademán a Sulu para que les saque de aquel sistema, mientras recibían nuevas órdenes y Scotty pudiese reparar los daños causados por Vaal en la nave.

No habían recorrido gran distancia cuando la nave se detiene de forma brusca y repentina, causando varios cortocircuitos en las consolas de mando y provocando algunos cuantos golpes y caídas.

- Agh, informes Spock – Pidió Jim, levantándose del suelo para ayudar a Chekov, quien al parecer se había torcido la muñeca ante un golpe – Kirk a enfermería, Bones, te necesito en el puente.

- Hemos chocado con lo que parece ser un campo de fuerza invisible, capitán, rodea lo que parece ser una nave no identificada y no somos capaces de captarla con nuestros sensores, nos valemos de lo óptico.

- Capitán – llamó Sulu, concentrado en su propia pantalla – Nos están escaneando.

- Teniente Uhura, abra todos los canales de comunicación – La morena le hizo caso, al instante que el doctor McCoy llegaba al puente con su kit médico – Nave no identificada, soy el Capitán James T. Kirk de la Federación Unida de Planetas. Por favor comunique sus motivos para detenernos y escanearnos.

Spock se acercó instintivamente a Jim, cuando en uno de los canales se empezó a escuchar interferencia. Alguien trataba de comunicarse en un intento fallido, cuando la voz empezó a aclararse.

- No me queda... mucho tiempo... - Era una voz perteneciente a un hombre de edad, no había imagen alguna – Soy Zarquoom. Le daré lo que más anhela su corazón para que no me olviden...

Jim y Spock se dirigieron una mirada confundidos, cuando la pequeña nave explotó frente a sus ojos.

- ¡Escudos arriba! – vociferó Kirk, pero la onda expansiva les había ya alcanzado. No supieron qué fue exactamente lo que pasó, pero una especie de carga eléctrica se adueñó de los cuerpos de James y del mestizo, tirándoles al suelo y haciéndoles retorcerse del dolor.

Con Los Latidos De Tu Corazón.Where stories live. Discover now