0, ZERO.

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Querido, aburrido diario.

Siempre suponemos cosas que no vienen al caso recordar o sencillamente que debemos olvidar. A veces es mejor hacer como que nunca lo viste, o en extremos casos: jamás lo escuchaste. Yo sé que es de cobardes y estúpidos, pero el mundo es mejor cuando te das cuenta que todo lo que tienes no es real y que simplemente fue algo más que un sueño eterno, de esos que duran una sola noche.

Así es mi vida. Se basa en suposiciones, en simples anhelos y leves deseos.

No conozco alguna otra cosa aparte de la soledad, ni quien la acompañe. Y aquí estoy, en unos de mis maravillosos días, sentada, observando lo maravillosamente malditos que son los seres humanos. Aquí un caso de alguien que siempre anhela algo más que una simple «lejana» compañía, de alguien que desea ser algo más, pero siempre está en silencio. El silencio, mi mejor amigo. Siempre he pensado que las personas creen en su propio juicio, es decir, nunca titubean al expresarse con otra personas, pero en realidad, ese juicio te lo creas tu mismo y ese es mi problema: el mío es tétricamente imposible.

El que realmente quiera saber más de mí tendrá que saber la combinación adecuada. Tengo un amigo (o eso creo que es), que usualmente me dice qué clase de persona soy, y en su vocabulario siempre está la misma definición: «fría», «distante», «poco sonriente». Lo que él no comprende qué en realidad sé sonreír, y cuando lo hago es esa clase de sonrisa que contagia a cualquiera que me vea.


Y ahí está la magia de sonreír; no todos saben hacerlo. El arte de sonreír es como cocinar: «cualquiera lo hace, pero no a todos le queda bien de sabor».

Es por eso que las emociones siempre dependerán de cómo nos sintamos; usualmente estoy triste.


La verdad es que no sé de qué se trata la escritura, pero siempre es mejor hacerlo cuando tienes problemas de comunicación.
No sé decir «lo siento» cuando realmente lo siento, no sé decir «gracias» cuando no me siento agradecida, si no sé nada de eso... ¿Qué he aprendido?

Estar escuchando música en estos momentos no es muy relajante que digamos, «desde que empezó a sonar «All my loving-The Beatles»; esta es una de esas canciones que te hacen sentir extraña cuando no sabes qué es tener o ser un «amor».


Desde que tengo uso de razón sólo he sentido amor de tres personas: mi mamá, papá y hermana. El único amor extra de los familiares que he conocido es de la televisión. Muchas personas tratan de iluminar un amor que realmente no existe.


Desde pequeñas nos tratan de hacer creer que somos princesas de un cuento de hadas y de que todas tendremos un príncipe azul, o que hay que besar muchos sapos para tenerlo, lo cual es estúpido, eso realmente no es así. A quien le toca el amor le toca, a quien no, le toca vivir en soledad y ahogarse en su propia pena hasta morir.



Y sí, esta soy yo.

Y ahora está ella, la que tiene todo, la que con una simple sonrisa obtiene lo que quiere; no necesita vestirse con ropa de marca, ni mucho menos maquillarse, ella ya es hermosa. Siempre dicen que el destino es cruel para quienes realmente no creen en ello, es por eso que me castigan. Ella es mi amiga. Mi confidente. Mi baúl de secretos...

Nicole. Ese es su nombre. Es uno de esos nombres clichés que se escuchan en cualquier lado de U.S., pero ella de cliché no tiene absolutamente nada. En realidad, no tiene nada que envidiar de esa rubia melena, ni mucho menos de su sexy novio británico. Es decir, es guapa y totalmente diferente a mí. Fernando, desde que la vio según él, sintió amor a primera vista, ¿para mí?, fue amor a primera besuqueada... No puedo engañarme, ni tampoco quiero hablar mal de ella, pero es que a mis cortos 23 años no tengo ni la más mínima idea de qué hacer con mi vida.

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⏰ Last updated: May 05, 2019 ⏰

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