Empecé a correr, mis panties se podían ver debido a la velocidad en la que iba, mis largos cabellos se desordenaban poco a poco, la oscuridad de aquella calle no me dejaba ver bien, por lo cual pisé mal y caí al suelo soltando mi cartera e haciéndome algunos rasmillones.
Miré al frente muy asustada notando como estás personas caminaban hacía mi rápidamente, quise gritar pero alguien cubrio mi boca junto a mi nariz hasta que llegue a perder el conocimiento.
Desperté en una habitación muy grande, mi vista aún se hallaba borrosa pero podía distinguir algunas cosas. Había un hombre a mi costado, aún sin poder ver bien toqué la cara de aquella persona, acaricie cada parte de ella intentando reconocer quien era.
Éste desperto mirandome fijamente, sonrió para así sentarse e mirarme.
— ¿Estas bien? — Preguntó manteniendo su mirada fija en mí.
Su voz era muy hermosa, escucharla era como sentir paz.
— ¿Quien eres? — Pregunté intentando evadir su pregunta.
— No me creerias. — Soltó una leve risa.
— ¿Por qué estoy aquí? Necesito irme. — Hablé empezando a ver bien, miré su rostro el cual me parecio muy familiar.
— Deberías ser agradecida, te salve de aquellos acosadores.
— ¿Quien eres? — Volví a preguntar muy seria.
— Buscas trabajo, ¿verdad? — Preguntó.
— Si... — Miré a un lado.
— Te puedo dar uno, pero, tengo algunas reglas.
— Maldita sea, no me has dicho quien eres pero quieres darme trabajo.
— Jeon, solo dime Jeon
Quedé en silencio al escuchar aquel apellido, miré bien a la persona para así después mirar el techo.
— L-Lo siento... — Agache la mirada hablando con un tono bajo.
— ¿Tomaras el trabajo? Ganaras mucho dinero.
— ¿Dinero?
— Exacto, pequeña.
— Dinero...
Éste sonrió nuevamente, se puso de pie para así ir a su armario, al parecer esa era su habitación.
— ¿Porqué me ayudaste? — Pregunté sin miedo.
— Parecias alguien debil y necesito a alguien así para el trabajo, casi nadie quiere aceptar el que te voy a ofrecer. — Saco una carpeta de hojas, la puso sobre la cama junto a un lapicero. — Necesitas firmar eso, no necesitas leer.
— ¿Por qué? — Tome la carpeta junto a el lapicero.
— No preguntes.
Quedé en silencio, abrí la carpeta para así empezar a leer el documento, solté un gran suspiro e miré a Jeon.
— Acá habla de trabajo, sobre que tengo que aceptar todas las condiciones que tú me darás, no hay nada malo como para no leer.
— Después de firmar eso, te diré de que te ocuparas.
Sujete bien el lapicero para firmar bien, lo de el "Dinero" me tenía muy cegada. Cerré la carpeta para así alcanzarcela junto a el lapicero.
— Listo, empiezas mañana.
— ¿De que me ocuparé?
— Mañana lo sabras, niña.
— P-Pero.
—Callate.
Salí de su habitación en silencio. Las personas solían mirarme con hambre debido a mi forma de vestir e el cuerpo esbelto que tenía.
Caminé rápidamente por las calles oscuras de Seul, mi mirada no se mantenía en un solo lugar, mis oidos de hallaban al tanto de los más mínimos ruidos, mis tacones sonaban por todo el lugar pero eso no impedía mi sentido de la percepción.
Acomode mi cabello mientras llegaba a la puerta de mi casa, suspire tranquilamente acomodando mi minifalda conjunto con el top que tenía, abrí la puerta dejando a la vista la grande mesa que tenía mi madre. Ingresé oliendo el gran aroma que tenía mi hogar, todo era muy reconfortante para mi.
— ¡¿Por qué sales en las noticias?! — Gritó mi madre.
— N-No sé de que hablas. — Hablé algo atemorizada.
— Jeon, ¡Jeon Jungkook está comprometido!
— Eso lo sabe todo el mundo...
Miré la televisión con mucha atención, allí se podía ver un video en el cual estaba el joven Jungkook e después salía una foto mía confirmando de que era su "amante".
Al ver eso mi corazón no pudo aguantarlo, lagrimas inundaron mis ojos e miré a mi madre la cual se hallaba avergonzada, frustrada e enojada.
— N-No es as... — Fui interrumpida.
— ¡Eres una Zorra! ___
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Please, Daddy. || JJK.
Romance____ Una joven de 19 años, en busca de dinero para poder apoyar a sus padres económicamente. Jeon Jungkook, un empresario comprometido de gran fama, en busca de una mujer que cumpla con sus deseos sexuales. Ambos, dos personas muy diferentes pero a...
