Ya estamos hartos del calvo

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2 de abril de 2019, sobre las 12:15 PM

Estábamos en clase de física, pero hoy se apreciaba una atmósfera un tanto diferente. Paco estaba envuelto en un aura malévola, pero parecía estar dando la clase como de costumbre. Mientras él estaba eclipsándome la pizarra haciendo ejercicios, obviamente equivocándose, para no perder las costumbres, Fran y yo estábamos haciendo comentarios y riéndonos de él y de Triple A, pero llegó el momento que Fran no pudo contener más la risa y Paco terminó oyéndolo. Tras esto, se dio la vuelta y le dirigió una mirada intimidante, aterradora. Pero Fran, pensando que se trataba de una broma, lo que hizo fue reírse más, lo que hizo que Paco entrase en cólera, y le dijo, sin apartarle la mirada:

-Impresentable... Xa me tes harto...

Fue entonces cuando Fran se dio cuenta del peligro inminente, incluso de su trágico destino. Fue entonces cuando Paco, usando tan sólo un 2% de su poder, levantó el escritorio sobre su calva, entonces Fran, atemorizado, le gritó:

-¡Paco, por favor, no lo hagas!

Pero el calvo, ignorando sus palabras al igual que aprobarnos la evaluación, se lo partió en las piernas, a la vez que decía:

-Vas ter mala nota!

Dejándolo minusválido, mientras que entre su grito de dolor, que resonaba en todo el instituto, exclamé:

-¡¡!FRAAAAAAAAAN!!!

Y, sin pensarlo, me abalancé violentamente contra él, pero era demasiado poderoso; me lanzó contra las mesas. Sin embargo, yo no estaba dispuesto a seguir aguantando su modelo de tortura al que él llamaba "Imos facer exercicios", por lo que lo pensé rápido y cogí uno de los trozos de la tabla del escritorio que habían quedado tras el incidente, y le propiné un fortísimo golpe con él en su cara. Pero lo resistió y volvió a derribarme como si de un tiro parabólico se tratase. Pero aún así no me rendí y seguimos peleando. Paco soltó una oleada de puñetazos, pero gracias a mis grandes habilidades de acrosport y saltos de comba, conseguí evitarlos prácticamente todos. Pero él a la vez también, porque se veía vídeos de natación en YouTube, por lo que parecía que nuestra batalla nunca terminaría, pero finalmente conseguí ingeniármelas y echarme a un lado y rápidamente coger uno de los diccionarios que habían caído al suelo durante nuestra pelea, a la vez que le metía la zancadilla, y, antes de que tocase el suelo, le di un certero golpe con el diccionario en toda la cara. Y antes de que se levantara, lo despojé de su única fuente de poder: sus cejas. Parecía que lo había vencido, cuando volvió a levantarse y dijo:

Mi Épica Batalla Contra PacoGeschichten, die süchtig machen. Entdecke jetzt