Capítulo 1

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Estoy empezando a subir de peso, tendré que continuar la dieta...

-¡Camila venga! Llevas metida ahí dentro una hora!

-¡Ya voy!- Solté exhausta.
Bajé de la báscula y me miré al espejo. Me odiaba.

Oí que tocaban otra vez a la puerta.

-¡Ya está! ¿Contenta?- Dije saliendo del baño y mirando a mi madre.

-Gracias señorita. Vístete rápido que te tengo que llevar hoy al instituto- Contestó.

-¿Y papá?

-Hoy no puede llevarte, trabaja hasta tarde.

Bufé. Y sin decir nada más me fui a mi habitación a cambiarme.

10 minutos después bajo y mi encuentro a mi madre esperándome en el coche. Subo y me siento en el asiento del copiloto, y me quedo callada todo el trayecto.

Al bajar del coche me esperaba mi amiga Anna más sobresaltada que de costumbre.

-¡Comenzamos el nuevo año! ¿No estas entusiasmada?

-¿Me estas diciendo que me tengo que entusiasmar por volver a la rutina de los deberes y los exámenes?

-¡Si! Es genial ¿No crees?- Dijo abrazando un libro de biología que tenía entre los brazos.

-Si...- Dije riéndome.

-Lo malo es que este año nos han separado... pero no pasa nada, seguiré haciéndote visitas cuando estés en clase- Dijo mirando el reloj- Bueno, me tengo que ir, que ahora sale Ruben de clase y lo quiero ver.

Sin que pudiese decirle nada se fue corriendo.

Miré mi móvil y comencé a ver el horario. Ahora mismo me tocaba castellano.
Comencé a buscar la clase y al verme un poco perdida uno de los chicos que había allí me ayudó. Raramente hablo con gente que no sea Anna o Ruben. Pero esta vez hice una excepción.

Entré a clase (un poco tarde la verdad) y me senté al fondo del todo, en una de las esquinas.
Y también entró Cameron... se podría decir que es el chico del que estoy enamorada desde hace años y que es el típico que nunca te hará caso en la vida a no ser que estés en una novela romántica.

Anna se pondrá eufórica cuando le cuente que va a mi clase...
Me sacó de mis pensamientos un olor a perfume. Un perfume de hombre que me sonaba bastante. Me giré y allí estaba él, sentado al lado mío.

No pude contener la emoción y se me cayó el lápiz.

-Uy perdona- Dije tímida, ya que el dichoso lápiz se cayó justamente al lado de su zapato.
Él simplemente apartó el pie y dejó que cogiese el lápiz.

Como lo suponía, ni una palabra...

Realmente no se que esperaba... ¿Que me cogiese el lápiz y me lo diese y de ahí formar una bonita relación con dos hijos y viviendo en Los Ángeles? Imposible. Ni siquiera yo saldría conmigo misma...

-Camila, tu formarás pareja con Cameron- Soltó la profe de castellano, lo que me hizo volver a la Tierra.

Espera un momento, ¿hago pareja con Cameron? ¿Que tipo de cliché de Wattpad era este?

Lo miré asustada, y vi como acercaba su silla a la mía.

Realmente Anna iba a flipar cuando le contase esto.

¡Oh, Bendita Adolescencia!Where stories live. Discover now