Había terminado, a media noche, el baile de primavera del Instituto Maller. Había un montón de estudiantes yéndose a sus casas. Había un MUERTO.
Muerto, Mario estaba muerto. Era lo más seguro, y lo único de lo que se hablaba en Puerto Saturno, semanas después de que la policía encontrara su cadáver. Lo que todos se preguntaban era...
-¿Quién lo mató?- Dijo Paty cerrando su casillero de golpe. Ella Había sido buena amiga de Mario los dos últimos años. Era pelirroja artificial, de dientes grandes y fuertes. Le encantaba el chisme y nunca se quedaba callada aunque su vida dependiera de ello. Especialmente, estos últimos días estaba más encendida que nunca. La noticia de la muerte de su amigo le había caído como un chorro de agua helada. Primero cruzó una etapa de negación, después de aceptación y depresión. Ahora buscaba a alguien a quien culpar.
-Ya vas de nuevo con eso-. Dijo Marco. Tenía el mismo tiempo de conocer de Mario que ella, sin embargo, todavía pasaba por el proceso de aceptación. Él era un chico de cabello negro y lentes partidos por la mitad y unidos con cinta. Gustaba corregir a los demás, sin embargo, sabía callarse y morderse la lengua para evitar que alguien terminara herido.
-¿Y qué? No creerás eso que dijo la policía ¿o sí?- reclamó Paty.
Después de reflexionar un momento, él contestó:
-Por supuesto que no. Mario nunca tendría una sobredosis.
Entonces, ¿qué lo mató?
BINABASA MO ANG
Hay un asesino en mi escuela
Mystery / Thriller"Ahora Mario está muerto y es lo único que importa". Dijeron las autoridades para esconder la horrorosa realidad... El joven de tan sólo 17 años había sido encontrado vacío, totalmente vacío... sin órganos. Poco a poco nuestra realidad se irá deform...
