Parte Única.

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   No preguntéis como, que yo tampoco tengo muy claro como he llegado hasta aquí, hasta esta situación en específico...

   Pero vereis, os cuento desde el principio para que me entendais mejor:

   Que Scott me pidiese que fuera a su casa a coger unos libros que se había dejado sobre la cama y que necesitábamos para la investigación de la nueva criatura que estaba provocando el pánico por Beacon Hills, era algo que de normal (por no decir siempre) ocurría. 

   Me tocó a mí (cómo no: chico de los recados y genio indiscutible de los planes) ir acompañado de Derek Hale (sí, ese hombre lobo amargado, pero terriblemente sexy), simplemente por el hecho de que soy el débil humano de la manada y había una criatura asesina suelta (de vírgenes al parecer). Scott no quería que me pasara nada porque soy un maldito virgen de 20 años... Así que aquí estamos. 

   Aún que, ahora pensándolo, creo que mi mejor amigo lo hizo más para torturarme, sabiendo lo que me provoca estar cerca del hombre cejas. Sí, desde hacía un tiempo que sentía algo más que amistad por él, y no pudo evitar comentárselo a Scott cuando un día no pudo callarselo más.

   Y diréis ¿Porqué Scott no puede ir él a su casa a por los libros? Muy fácil querido padawan. Habíamos requerido la presencia de la manada de Satomi para ver si ellos sabían algo sobre esta desconocida criatura. Así que él se había quedado con ella hablando (Cosas de Alfas) y con la manada para intentar descubrir cosas en el Loft de Derek, mientras este y yo íbamos a por los dichosos libros.                             

   Así que en el momento en el que ya teníamos los libros dentro de la mochila, Derek se quedó tenso.

   -Hay entrando en la casa - susurró y yo entré en un silencioso pánico.

   -¿Scott? - sonó la voz de Rafael desde la parte baja de las escaleras - ¿Estás en casa hijo?

   Lo que no sabíamos para nada es que estaría por ahí el padre de Scott... Y como comprenderéis, no nos hacía mucha gracia que un agente del FBI nos pillara colándonos en la casa, para ir a por unos libros en la habitación de su hijo... Y más específicamente, el hijo del Sheriff, acompañado por un ex convicto de la ley.

   En el momento en el que empezó a subir las escaleras, nos miramos entre nosotros, apurados. Derek me agarró del brazo en un movimiento rápido, mientras sentía como el pánico me subía por el cuerpo, y nos encerró en el armario.

   Sí, tal y como lo habéis leído. Estamos encerrados en el armario de Scott, muy pegados por el escaso espacio en este, escondiéndonos de Rafael que en ese momento entraba en la habitación de Scott y se ponía a maldecir en voz baja por el ligero desorden del escritorio de su hijo. Sin tomarlo ni beberlo, se puso a ordenarlo, provocando que ambos estuviésemos más tiempo del necesario en ese armario.

   Y diréis, ¿Qué tiene de malo la situación? Solo os estáis escondiendo.

   Sí, muy bien, intenta tú esconderte en un diminuto armario, con tu mayor crush pegado prácticamente a ti, pecho con pecho. ¡De verdad, intenta mantener la calma y no excitarte! Sobre todo con un hombre lobo, el cual enseguida capta los cambios de olor.

   Derek se veía obligado a agarrarme, con una mano en la cintura y otra por la espalda para mantenerme en equilibrio y pegarnos un poco más para que no cayese, revelándonos.

   Creo que en ese momento, en el momento en el que olfateó sutilmente y me miró con una ceja alzada, me hubiese gustado caer y ser descubierto. Ahora debería de estar apestando a excitación y vergüenza. Excitación por tener esta pared de grandiosos músculos pegada a mi cuerpo, y vergüenza por haber sigo descubierto de esta manera.

Close(t) - STEREK -Where stories live. Discover now