Capítulo Uno

39 2 1
                                        

Y ahí estaba...viendo mi reflejo en el enorme espejo que estaba frente a mí. Observo cada detalle de ese magestuoso vestido blanco. Mi peinado, elegantemente recogido en dos trenzas que acababan en un moño cerca de mi nuca. Mi maquillaje, el cual es muy extravagante para mi gusto, hace que mi rostro resplandezca.

-Es hora señorita- dice la empleada amablemente.
Hago un pequeño gesto afirmativo con mi cabeza. La empleada se retira y cierra con delicadeza la puerta.

No me podía quedar allí parada, esperando a que ellos me conducieran hasta mi infelicidad.
Me retiré los tacones de aguja en mis pies, los tiré al suelo, provocando un leve sonido. Abrí la puerta suavemente para que nadie me escuchara. Empezé a andar por el largo pasillo del lugar. A lo lejos pude ver el jardín, habían muchas personas disfrutando de la comida que les ofrecían. Muchos iban muy elegantes y con joyas brillantes.

-Socios de papá- pensé

Localizé un enorme portón negro al otro lado. Empezé a andar hacia él, vigilando que nadie del alrededor me viera. Desafortunadamente el vestido que mi padre escogió para mí no era muy práctico. Sentí como un velo del enorme vestido se cruzaba con mi pie haciendo que cayera directamente en el suelo. Varias personas que estaban charlando alegremente en el alrededor se percataron de lo sucedido. No me importó.

Me levanté apresuradamente y recorrí rápidamente lo poco que me quedaba para llegar al portón. Lo abrí, lo cual causó un enorme chillido.
Giré mi cabeza, y lo ví, mi padre estaba allí con una mirada fulminante.
Empezé a correr como nunca lo había hecho en toda mi vida. Escuché varios pasos andando detrás de mí.
No voltié ni un segundo para ver quien me estaba persiguiendo, solo corrí.

Me adentré en un pequeño restaurante que estaba por ahí. Rápidamente tomé asiento en una mesa libre de espalda a la entrada principal del lugar.
Percibí muchos pasos seguidos afuera del recinto. Me levanté del asiento y asomé mi cabeza por el marco de la puerta, asegurándome que no había peligro alguno de salir. ¿Ahora que haré?! No tengo a dónde ir. Si me iba a una de las tantas propiedades de mi familia mi padre no tardaría en localizarme.

-Que hermoso vestido, señorita- dijo una pequeña niña percatandose de mi presencia en el pequeño recinto. Perecía como de unos 7 años de edad, llevaba 2 largas trenzas que le recorrían desde la raíz de su cabello, pasando por detrás de sus orejas, hasta poco abajo del hombro.

-Muchas gracias- dije, mirando de un lado a otro fuera del lugar, asugurandome de que se habían ido por completo.

-Disculpe señorita, puede tomar asiento.- dijo una señora saliendo de lo que parecía ser la cocina del restaurante. Al verme, su expresión se volvió confusa.
-Eres la hija del Sr. Anderson, ¿Que haces aquí?- dijo la señora muy sorprendida.
Odio que solo me reconozcan por ser la hija del gran empresario George Anderson.

-¿Te vas a casar?- Preguntó admirada por el enorme vestido que traía puesto.

-Pues... la verdad espero que no- dije con una sonrisa un poco incomoda.

-Oh... lamento haber preguntado- dijo un poco incómoda. -Vamos pasa, te serviré algo de comer- dijo muy amablemente.

-No se preocupe, señora, estaba a punto de irme.- dije intentando no molestarla.

-Oh... está bien...- dijo decepcionada. -Perdón por ser entrometida, pero... porque usas ese gran vestido si no quieres casarte?- preguntó.

Empezé a darle muchas vueltas en mi cabeza, no sabía si contarle todo.¿Y si iba con mi padre a informarle de mi ubicación? Pero por otro lado, talvez esta amable señora podría ayudarme a encontrar un lugar en dónde esconderme.
Decidí contarselo, de todos modos si mi padre se enteraba de dónde estaba, solo huiría de nuevo.

-Pues verá señora, es una historia larga- dije.

-Toma asiento porfavor- me dijo señalando un acogedor sofá que había en la esquina del pequeño restaurante. Aunque era pequeño, estaba muy bien decorado, lo cual lo hacía bastante acogedor.

-¿Te ofrezco algo? ¿Una taza de chocolate?- dijo la señora con una sonrisa en su rostro.

-Si, muchas gracias- dije más que nada porque noté su decepción antes al decirle que no quería nada de comer.
La señora se levantó del pequeño sofá y se dirigió hacia la cocina.
La niña de hace un rato ahora estaba sentada en una de las mesas del lugar. Estaba leyendo un libro, no alcancé a ver el título, pero se veía muy entusiasmada pasando una página tras otra cada vez que acababa de leer.

-Aquí tienes- dijo la señora saliendo de la cocina. Me entregó una taza de chocolate caliente y le dí las gracias.

-Pues verá... mi padre, como ya sabe, es un gran empresario y dueño del grupo Anderson. Cuando era pequeña mi madre nos abandonó, no tengo ni la menor idea de en dónde está, o de si siguió su vida creando otra familia.
Cuando cumplí 9 años mi padre me presentó a un niño, el cual me agradó mucho, jugábamos todo el tiempo y me trataba muy bien. Con el pasar de los años me dí cuenta de que mi padre no me presentó a Dennis para que fuéramos amigos. Me enteré a los 11 años que al cumplir los 20 me casaría con él, solo para que nuestro negocio se expandiera con la familia Cooper.
Me agradaba mucho Dennis, pero no de esa manera. Intenté razonar con mi padre, pero no sirvió para nada.
Decidí no decirle nada a Dennis. Pero a los 15 años, de nuevo surgió el tema. Hablé con Dennis sobre toda esta situación, me asusté mucho al ver su reacción cuando le dije que no quería casarme con él. Empezó a gritarme, diciendo que desde los 9 todo eso estaba planeado y que no intentara hacer nada al respecto.
Volví a hablar con mi padre para hacerlo entrar en razón, no me escuchó, dijo que si lo hacía ganaríamos más dinero con la ayuda de la familia Cooper.
Pasaron los días y seguían haciendo los preparativos de la boda.
Mi padre me obligaba a pasar más tiempo con Dennis. Después de unos meses, el carácter de Dennis fue cambiando, siempre que me ponía una falda me gritaba que me pusiera un pantalón de inmediato.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Jun 21, 2020 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

Huyendo De ÉlStories to obsess over. Discover now