One Shot

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"Nos hemos conocido por siete años.
Nadie dijo qué decir adiós era fácil.
Pero aun así terminamos
Quedándonos sólo con el recuerdo del tiempo que pasamos juntos"


—Lo siento, pero es momento de terminar— aquellas palabras atravesaron cómo dagas su pecho.

El sonido ensordecedor de algo rompiéndose, invadió sus oídos, dejándola sin habla.

—Te quiero lo suficiente como para saber que no soy lo que necesitas para tu vida...— un joven de cabellos castaños parado frente a ella, con postura recta y aire decidido.

—Pero...— un susurro casi inaudible se hizo presente en aquel lugar —Todas la veces que dijiste que me amabas... ¿No eran ciertas?— preguntó una joven de cabellos azabaches y piel blanca cómo la nieve, tratando de mantener toda la compostura posible.

Claro, si se ponía a llorar, se sentiría más patética de lo que tal vez ya se veía.

—No lo hagas más difícil... Confórmate con que aún eres alguien importante para mí— Susurró nuevamente el joven mientras desviaba la mirada. Él no podía soportar lastimar más a alguien a quién tiempo atrás amó cómo su vida entera.

—Con eso has contestado todo...— susurró la joven mientras levantaba su rostro y sonreía —Adiós, fue un placer el estar contigo. Ahora es tiempo de irme— sin más, salió corriendo de aquel lugar.

Hasta apenas unas horas antes, se la había pasado fantaseando sobre lo que pasaría en aquella reunión con el joven con el que había compartido tanto tiempo su vida.

En ese momento, lo único que deseaba era alejarse, pensar que todo era solo una horrible pesadilla y nada más. Pero, las lágrimas que seguían cayendo eran tan reales que ardían en sus mejillas.

"No sé porque cuando éramos jóvenes
Ansiábamos poder encontrarnos,
Lentamente se nos hizo difícil incluso el reunirnos"


F L A S H B A C K

4 AÑOS ATRÁS

Marcus. 16 años. Estudiante de Bachillerato.
Él era un joven serio, muy dedicado a sus estudios y sobre todo, alguien muy galante. Así mismo, era atractivo. Piel de porcelana y cabellos castaños.
Muchas chicas siempre suspiraban al verlo pasar y/o escucharlo hablar.

Kassandra. 16 años. Estudiante de Bachillerato.
Ella era una joven extrovertida. Los chicos siempre volteaban a verla y siempre recibía declaraciones amorosas. Cabellos negros azabache y piel blanca como la nieve.

A pesar de que ambos jóvenes eran distintos, esos detalles eran lo que les gustaba del otro.

Habían pasado 3 meses desde que se habían visto por primera vez en la cafetería del bachillerato. La mirada misteriosa de Marcus era la razón principal de porque Kassandra siempre lo observaba "discretamente" cuando pasaba. Tenía que admitirlo, había caído en ese encanto único de aquel muchacho.

Por otro lado Marcus siempre la veía cómo a una chica boba, pero con aire enternecedor. Por qué sí, aquella joven le causaba ternura en un nivel insospechado.

Un día mientras Kassandra discutía con Stephanie, su "Mejor amiga" ocurrió lo que sería el cambio radical en su vida.

—Admítelo, te has liado con todo aquel que se te declara— gritó Stephanie mientras Kassandra abría los ojos sorprendida.

— ¿De qué estás hablando? Sabes perfectamente que siempre rechazo a todo mundo porque no me gusta dar esperanzas— se defendió, sintiéndose ofendida de que su propia amiga pensara eso de ella.

7 Years of LoveHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora