Capítulo 1: Madrid, 24 de Febrero de 2019

13.8K 205 9
                                        

CAPÍTULO 1:

Madrid, 24 de Febrero del 2019:

Siempre había querido tener mi propio local. Tener la capacidad de hacer una de esas discotecas o guateques como solían decirlo en tiempos atrás donde la gente viniera, hubiera actuaciones en directo y básicamente, crear el ritmo madrileño en tiempos más modernos, por decirlo de alguna manera.

Ahora por fin lo tenía. Tenía un local que más o menos era frecuentado por muchas personas, tenía la capacidad, tenía el liderazgo. Sí, básicamente, tenía todo lo que podía pedirse para ello. Sin embargo, había un pero, como en todo en esta vida: que era la segunda al mando porque todo lo anterior, casi como que era propiedad de mi hermana María. Tenía el liderazgo, bajo sus órdenes. La capacidad que me diera también María. Vale, sí, quizás no tenía todo lo que se podía desear. En cambio, luchaba por ello, aunque con María, las cosas eran un chocar una y otra vez contra la pared.

La cosa era simple, buscar una actuación que no diera pena. Últimamente, la gente que había traído mi hermana María no es que hubieran sido nada del otro mundo y como que la gente, empezaba a desaparecer poco a poco y los beneficios iban quedando a cero por no decir a faltar en muchas noches. Asique, tras un largo pensar, había buscado la manera para pedirle a María que me diera la oportunidad de hacerlo yo ahora.

-Que no, Luisi. Además, ¿no te he dicho que de estas cosas me ocupo yo?

-Sí, lo sé, María- el papel que sostenía en mis manos, cada vez se iba volviendo más y más una bola de papel con la rabia que me entraba- Solo digo que si me dieras la oportunidad, podría traer algo nuevo.

-¿Algo nuevo? Ya hemos probado todo.

En ese tenía razón. Había probado comediantes, magos, ilusionistas, hasta equilibristas y, la verdad es que todo aquello había caído en fallo.

-Bueno, pues por eso. Que falle una noche más, no debe de importar tanto, ¿no es así?- y maldita sea la hora en la que la digo porque después de la mirada de mamá, la de María era la que más miedo me daba- Lo siento.

-Luisita, ya hemos probado todo. Yo soy actriz y sé de lo que me hablo con estas cosas- de nuevo, poniéndome la razón de que era actriz y ella sabía más de este mundo de lo que podía saber yo- Además, te dije que tu eres...

-Camarera, porque no soy nada más- y sentía más decir aquello, pero últimamente era lo que sentía con María- Aunque me digas que soy tu compañera en el negocio, me siento como una camarera más.

María resopla.

Sentada tras su despacho, María deja el bolígrafo un momento y deja de anotar lo que quisiera que estuviera mirando en la pantalla del ordenador. Me mira, no digo nada, me mantengo callada, a la espera a que ella vaya a decir algo.

-Está bien...

-Está bien... ¿qué?- pregunto.

-Que te doy una oportunidad.

-¿De verdad?- vale, aquello si que era una sorpresa para mí- ¿De verdad me vas a dar una oportunidad para el negocio?

-Así es- tengo que contener mi alegría en aquel momento- Y aprovecha la oportunidad porque es la única que te voy a dar. Después de esta, si falla, seguirás acatando lo que te diga y no protestaras.

Me callo un momento, porque si digo la verdad, ahora con toda esta presión sobre mí, me siento nerviosa. Sin embargo, iba a hacerlo, iba a conseguirlo e iba a demostrar a María, que si me daban la oportunidad, iba a conseguirlo.

-Gracias. Sí, sí, no te preocupes. Gracias, María, de verdad.

No puedo evitar levantarme del asiento e ir corriendo directamente a ella para abrazarla. De verdad que no se iba a arrepentir de darme aquella oportunidad. Sabía que iba a ser duro, sobre todo, después de la presión que me había metido en el cuerpo, diciéndome todo aquello.

Moonlight: Claro de Luna /Luimelia/Luisita&Amelia// #Wattys2019-(Completada)Stories to obsess over. Discover now