Todo podría haber sido tal y como yo, y ella lo queríamos. Pero el destino nos jugó de una mala manera que siempre yo terminaba cargando con los problemas de todos, siempre absorta de mi propia felicidad.
Sara y Nina, Harumin y su hermana Mitsuko, también la tonta y linda Nene, Matsuri e incluso Momokino-san, me lo habían dicho, pero nunca las escuché. Siempre preocupándome por los demás, cuando tenía cerca a esa persona que me hace sentir especial no sabía qué hacer; siempre tartamudeando, tímida e incluso afligida, siempre estaba a su merced. Dejaba que hiciera lo que ella quisiera, tocó mi cuerpo, besó mis inexpertos y tímidos labios, compartimos nuestro calor durante el invierno. A pesar de que siempre fue fría siempre nos acercamos, poco a poco, pero así también la fui conociendo y sé que ella a mí. Hasta este punto era felicidad pura, tuvimos unas cuantas aventuras, hasta puedo apostar que cuando la conocí por primera vez me caía muy, pero muy mal... en cierta forma le comencé a tomar aprecio por todo lo que hacía.
Haciendo todo eso de lado, hubo una razón por la cuál se marchó, dijo: «Lo hago para que el abuelo se sienta orgulloso y la familia Aihara sea honorable.», pero cuando me lo decía sentía que su voz temblaba, no lo dudé más y le dije que se marchará lo antes posible, ella se impresionó por lo que dije. Pero aún así eso me estaba doliendo como sí un dolor sin fin comenzará a nacer.
Pasado un mes Sara y su hermana me vinieron a visitar a mi casa; puesto que, tenían un viaje de estudios, Sara me habló por teléfono avisándome que venían directo a casa, limpie todo y las saludé como de costumbre. Pasamos cocinando, bebiendo ponche. Pero por momentos parecía desvanecerme de mí misma frente a ellas, y eran mis invitadas cómo podrían aceptar algo así por parte de mi.
La última noche que pasarían junto conmigo hablamos bien, hasta que Sara me pregunta.
-Hey Yuzu ¿De verdad eres feliz?- Sara tomó mi hombro -Sabemos que Mei tuvo que comprometerse a la fuerza para seguir el legado de tu familia, pero tú fuiste quien la apoyó ¿Por qué?-
-Sara, lo decidí así porque es lo mejor para ella, ella siempre quiso seguir así por la familia- Suspire ignorando las miradas de ambas -No se preocupen estoy bien-
-No, no es así- Nina me miró un poco frustrada -Ésa no es la Yuzu que conocemos-
-Tú siempre serás distraída, pero siempre optimista recuérdalo- Nina me abrazó fuerte -Aún en un momento como este siempre sonreías-
-Lo sé, pero desde que yo decidí eso sufro mucho, a veces no entiendo el por qué, pero no creo que Mei lo sepa- Mis lágrimas comenzaron a brotar a cantaros.
-Yuzu, Mei lo sabe- Sara me abrazó del cuello -Pero no ha sido capaz de decírtelo, el tiempo que pasé con ella supe como era. Siempre preocupada por alguien y ésa alguien eras tú Yuzu-
-Lo sé, Mei le cuesta demostrar sus sentimientos- Me eché a llorar frente a ellas lo cual llevo a que me acompañarán, y me consolarán.
-Yuzu, has cargado demasiado contigo misma, pero ahora te toca a tí hacer tu jugada- Sara beso mi cabello -No dejes ir ésta oportunidad, lo sabes-
-Sí, gracias Sara, Nina- Me limpié las lágrimas y sonreí -Haré mi mejor esfuerzo-
A la mañana siguiente me desperté temprano, porque tenía que hablar con mi mamá sobre esto; aún así estaba muy nerviosa, no sabría cómo iba a reaccionar...
Continuará.
YOU ARE READING
"Bittersweet Memories"
FanfictionYuzu y Mei comienzan a tener una vida ya de casadas, pero ¿Qué les depara? Todos los derechos y personajes no me pertenecen, todo es propiedad de Saburouta-sensei, yo solo quise moldear a mi manera los personajes.
