PROLOGO

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Al despertar una luz nos anuncia que el día empieza nuevamente, al tornarse oscuridad todo es señal de termino, de un final...el final de un largo día, como la luz que penetra en tus ojos después de haber estado inmerso en el más hermoso sueño, como cada estrella que se manifiesta a medida que va oscureciendo, como lo inusual que resulta la satisfacción de haber estado herido, ¿Es real o aun es somnolencia?

Pero nada de eso ha existido, me enredaron completamente, con el pasar de las horas el desconsuelo invade mi atardecer y poco después el cielo se torna oscuro nuevamente. Es verdad, por esos días jamás imagine que conocería la ilusión de un nuevo amor, un amor de esos que generalmente solo se ven en las películas, y, que sabía yo del amor, si a duras penas trataba de ordenar mi vida.

Ahora entiendo que las modas antiguas han vuelto a ser tendencia y no me refiero solo a la ropa, sé que parece ridículo y realmente no es una idea nada lógica, pero bueno, nada en esta vida lo es. He llegado a la conclusión de que los amores adolescentes no son tan modernos del todo, en realidad, parecen como los matrimonios de antaño, típicamente concertados por los padres, en el mejor de los casos puedo imaginar que estos terminaban enamorándose y en el peor pues es como vivir una condena en la celda equivocada, claro que hoy día uno es libre de enamorarse de quien desee. Mi punto es que, nos enredamos con desconocidos, amamos a extraños, extraños que terminan por destrozarnos el alma, a medida que profundizas en ellos, te refugias en la celda o vives enamorado, no puedes sobrevivir en una celda sin amor ni hacer de este una condena. ¡pero nada de eso ha existido, me enredaron completamente! ¿Adrián había acabado conmigo o yo había acabado con él? Desde entonces Alonso nunca ha soltado mi mano, porque de lo contrario, ella no estaría contando mi historia.



















MAÑANA A MAS TARDARStories to obsess over. Discover now