Prólogo.

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Realmente no fue el mejor primer día de clases. Cuando pasé por la entrada a la hora de ingresar al colegio noté que todos en la escuela estaban en desorden mirando una escena fatal. En la entrada del colegio una persona se encontraba tirada en el piso, pero cuando me acerque a mirar ya no era alguien, era algo. Un cadáver.

Llevaba una campera azul y jeans azules. Estaba con los ojos abiertos y la boca del mismo modo. La sangre salia por sobre su campera y se encontraba en posición fetal, con los brazos echados hacia un costado.

Alcé la vista para mirar la expresión de los demás chicos de el colegio que estaban mirando el cuerpo y noté que muchos tenían ganas de vomitar. Estaba claro que era la primera vez que pasaba algo así. Y no, no era como en las películas que uno ve salsa de tomate y se ríe. Esto era real, alguien había muerto hace unos segundos. ¿Quién había sido? Aún no lo sabía, pero me incline de rodillas para ver si tenía más heridas. Pero escuché una voz femenina a mi costado.

-Parece que quisieron llamar la atención con este asesinato- Dijo una voz femenina pero madura.

Miré a mi izquierda y me encontré con una chica pálida y con el uniforme de la escuela, el cual era un suéter con un verde oscuro y pantalones largos deportivos o faldas para las damas. Tenía el cabello hasta los hombros y tenía una expresión de concentración.

-Lo sé, algo muy llamativo para estar en la entrada y justo al horario de clases- Musité mirando los pies de los alumnos.

-Pienso que fue un...

La interrumpió un señor rechoncho y de baja estatura con mirada amigable, el cual nos tomó de los hombros.

-Las clases de hoy se suspenden, por favor, regresen a sus respectivos hogares- Dijo fríamente y mirando hacia atrás, a los alumnos que miraban con sorpresa.

Naturalmente cubrieron el cuerpo con una manta grande para que nadie más lo vea, y al hacer ésto, se fueron todos hablando de la horrible escena que acababa de suceder.

El asesinato era un horror, pero era algo raro que nadie arme un revuelo, ni llegara la policía. Muy raro cuando lo pensaba más y más.

¿Quién era el asesino? ¿Cómo lo había hecho con tantos alumnos cerca? ¿Por qué lo hizo? Todos se preguntaban lo mismo mientras caminaban por la vereda para ir a sus hogares.

-Curioso ¿Verdad?, nadie del poder jurídico como la policía vino para investigar sobre lo ocurrido.

Me di la vuelta para mirar a aquella chica que se encontraba a mi lado cuando investigaba el cadáver, no sé como se llamaba pero parecía algo curiosa por el asesinato.

-Oh, perdón, mi nombre es Emma, sólo Emma- Estiró la mano hacia mí y sonrió levemente.

¿Que era aquel saludo? En Argentina nos saludamos con un beso en la mejilla. Sin embargo estiró la mano para saludar con cordialidad.

-Eh... mucho gusto Emma, yo soy Merlín, sólo Merlín- Sonreí de la misma manera que ella y la salude con un firme apretón de manos.

Así fue como conocí a Emma.

Cabos SueltosCerita yang bikin terobses. Temukan sekarang