Día 1.
Es el mes de julio del 2006, otra vez me he vuelto a despertar, desganado, sin ganas de seguir adelante. Lo que antes me alegraba ahora no produce ningún sentimiento o emoción alguna, estoy cansado de esto…
No se si es por los que me rodean, pero tal vez sea por las obligaciones que solo sirven para conseguir un leve sustento. Mis brazos pesan mucho mas que ayer al vestirme, la poca luz solar que entra, producto de la división de mis cortinas blancas que iluminan mi rostro.
Uno cansado de vivir, de querer gritar pero sin encontrar el momento exacto y ni la fuerza necesaria para hacerlo. Veo con terror mis zapatos; el tener que soportar su pesada presencia me producen dolores de rodillas además de tener que sobrellevar su significado, el de tener que volver a salir al mundo y yo que solo quisiera, tal vez por un segundo estrellar la cabeza contra la pared. Capaz que así se termine esto, pero mi conciencia acepta el destino que tanto quiero evitar.
El espejo, refleja mi piel que esta mas pálida que ayer. Enfoco mi mirada a mis ojos, me sorprende lo perdidos que están y mis labios que ya no dibujan una sonrisa.
Mis brazos duelen al escribir esto, los trazos del lápiz al dibujar sobre el papel, por cada palabra que describo para ustedes. Es lo único que aparta al silencio de mi, aun que por lo que veo el gobierna mi departamento. El sonido de mis botas al recorrer por los pasillos llenos de sombras y mi estomago que grita por alimento, ya que a estas alturas no le encuentro la necesidad de alimentarme. Pero aun así la cocina se llena del dulce aroma del café. Una bebida que me da unos pocos porcentajes de energía para seguir adelante.
Hasta aquí he llegado por hoy, aun que no quiera salir. Alcanzo el frio picaporte pateando las tantas botellas de alcohol vacías.
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Mind or Conscience
Short Story"¿Cuales son las palabras de un hombre cuando se quiebra en la soledad?..." "No lo sabes... Ni siquiera yo lo se... Pero en este momento no debes gritar..." "Suelta la pistola... y Escuchame"
