Infierno

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Se encontraba una niña rubia, de unos 7 años aproximadamente, jugueteando junto a sus amigas cuando una mujer de cabello morado profundo les llamo la atención...

– Princesas, es la hora de comer– habló una mujer con traje de criada

– ¡Si!– fue la animada respuesta de las niñas en un coro melodioso

A la hora de entrar, la pequeña rubia de percató de una puerta donde provenían unos sonidos fuertes y decidida se dirigió hacia aquella dirección, encontrando a sus padres discutiendo; inmediatamente se ocultó a escuchar la conversación

– Entiende Layla, no me importas, nunca te quise, eres solo un estorbo, toda esta familia fue un error, solo han hecho mi vida miserable y más dolorosa, ustedes son un problema– a pesar de la corta edad de la niña entendía el significado de esas palabras tan duras. Aún así no entendía por qué decía eso

– ¿Que pasará con Lucy y Sting, nuestros hijos, que hay de nuestra vida?, Jude, por favor no hagas esto, sé que podremos salir adelante de todos los problemas– Layla se encontraba llorando, la pequeña no era la excepción.

–Nada de eso me importa, solo quiero deshacerme de ti y de esos mocosos, ya no soporto un minuto más, todos estos problemas son culpa de esos niños y tuya, mi empresa está en quiebra, tuve que haberme negado cuando nuestros padres estuvieron a favor de este matrimonio arreglado, siempre fuiste inútil, solo en la cama hacías milagros, eres tan ciega– dijo aquel despreciable ser mientras mordía su labio, la madre solo quedo en un silencio sepulcral, elevó la mirada encontrando aquellos ojos miel que alguna vez la habían enamorado y ahora duramente la mataban, cerro sus ojos para reflexionar, cuando los abrió su mirada se volvió firme y reflejaba odio.

– Lárgate, no te quiero volver a ver en mi vida, y mucho menos en la de los niños, te odio Jude... Todo pudo haber funcionando, sin embargo, no lo has querido así, tú mismo te has hundido, yo te amaba, por eso hice todo lo que me decías y te perdone hasta lo imperdonable, pero ya no pienso ser tan idiota, no pienso perdonar absolutamente nada más, esta fue la última vez que seré tan imbécil, yo protegeré a mis niños, saldremos de esta perfectamente bien– las palabras de aquella mujer eran como espadas disparadas, el hombre enojado agarró sus maletas y se fue sin pronunciar palabra alguna más un gesto de asco, una vez salió por la puerta azotando de esta la mujer cayó al piso en lágrimas.

–Ahora que haré... ¿Que le diré a los niños?, ¿Porque tiene que pasarme esto... ? – habló mientras agarraba con fuerza su cabello en un mar de lágrimas

Del otro lado de la puerta se encontraba la pequeña rubia llorando desconsolada mientras sus amigas la miraban preocupadas y tratando de mostrarles el mayor apoyo posible.

...

10 años después

No les pasa que se levantan de buen humor, se arreglan, maquillan y empiezan un lunes con el mejor ánimo de todos, con una cara que lleva escrito en la frente "Los amo a todos", ¿No?, Pues a mí tampoco... Justamente son las 7:00 a.m y mi adorado celular está despertando a media vida, y no es broma, ese maldito aparato parece alarma contra Tsunamis, para evitar arrojarlo contra la pared y tener que comprar otro, estire mi brazo y deslicé la pantalla de inicio, haciendo que callara por completo, poco a poco fui abriendo mis ojos, y es que la noche anterior olvide cerrar las cortinas de mi habitación, así que, todo el sol entraba en ella provocando una hermosa ceguera de los mil demonios, aún así, cuando los abrí me fui al baño e hice lo que un ser humano necesita hacer, y es que mejor nos saltamos los detalles para no provocar algún trauma no deseado, en fin.

¡Solo Eres Un Idiota! ||Nalu|| Editando...Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora