-Entonces, ¿Dijiste que Hill Valley era solo un pueblito frío al norte de Washington? - dijo con voz burlona y arrogante.
Tan irritante como siempre.
-Sabes, es extraño que sepas exactamente lo que dije pero, es aún más extraño cuando se lo dije a otra persona ¿No lo crees, acosador? - como cosa rara, ignoró cada palabra de lo que dije y siguió en lo suyo, buscando quien sabe que cosa en su bolso.
¿En qué rayos me metí?
-El punto, Jones - caminó hasta mi para entregarme un abrigo lanudo y un gorro de lana, luego él se puso un grueso abrigo, también la capucha y arrodillado en el césped continuo rebuscando en su bolso - es que voy a demostrarte lo equivocada que estás.
El abrigo que me entregó olía a perfume y era muy grande, demasiado grande, me pregunto de quien será, es demasiado femenino para ser suyo; aunque pensándolo bien, no me sorprendería si lo es
-Hill Valley es mucho más que eso - afirmó arqueando una ceja.
Yo solo guardé silencio, reflexionando sobre que mierda estaba haciendo en ese lugar con él.
Hizo un viaje más a su auto y cuando volvió a plantarse frente a mi, traía consigo dos pares de guantes y un par de linternas - abrígate bien - dijo ofreciéndome uno de los unos guantes blancos.
Sin dudarlo, me los puse, junto al abrigo, presentía que los iba a necesitar.
-Dudo que esto sea una buena idea - comente arrepentida de cada palabra que había dicho antes - no se ve muy seguro que digamos.
-A veces hay que cambiar de ambiente, Jones - musitó con una mezcla de súplica y orden - yo entró aquí todo el tiempo, relájate.
Nope, eso no me tranquilizó para nada; es más peligroso aun cuando un asesino conoce su territorio y con él nunca se sabe.
-¿Acaso me tienes miedo? - preguntó con su típica sonrisa de superioridad.
-No - dije con firmeza - no es eso, solo que no me gustan los cambios.
Examine con la mirada el lugar lleno de niebla al que me había arrastrado y dije - este es el peor cambio de planes que pude haber hecho.
-¿Podrías dejar de ser tan negativa? Pareces una abuela; no, eso sería una ofensa para mi abuela, eres aun más amargada que ella - comentó entrando de espaldas al lugar.
Me guiñó un ojo y sonrió.
Si yo supiera blanquear los ojos, de seguro estaría haciéndolo
-¿Te vas a quedar ahí sola o vas a venir conmigo?
-Eres demasiado convencional ¿Lo sabias? - eso obviamente no afectaría su ego así que agregue - eres un cliché con patas.
Dicho eso, comencé a adentrarme en la niebla tras él abrazándome a mi misma.
-"La experiencia debe ser genuina" - contraatacó imitando una versión chillona de mi voz mientras enfatizaba con comillas imaginarias, lo que solo hizo que un viejo sentimiento de rabia floreciera rapidamente dentro de mi.
_Cállate, idiota.
***
●Sus votos hacen que quiera seguir escribiendo...
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Hill Valley / Editando.
Teen FictionPara ella, Hill Valley era solo un pueblo. No entendía por qué todos se empeñaban en hacerle creer que era más que eso. Hasta que se dio cuenta de que ese frío lugar al norte de Washington la mostró al mundo tal y como ella era en realidad. Le quito...
