Capitulo 1: Despertar

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¿Esto que siento...es dolor?

No.

Es diferente.

Me siento diferente, como si me faltara algo.

Sé que es importante, pero no logro descifrar qué es.

Me siento flotar, pero al mismo tiempo siento que hay algo debajo de mi, algo frío muy frío.

La cabeza me da vueltas, me siento tan desorientada, mareada y confundida.

Mi cuerpo esta tan rígido, apenas logro mover un poco mis dedos.

¿Ochako-chan?

Escucho algo, pero ¿qué es Ochako? Ah cierto, es mi nombre.

¿O-Ochako-chan?

¿Eh? ¿Quién me esta llamando?

¡Ochako-chan!

¿De quién es esa voz?

Se siente tan familiar, tan cálido escuchar su llamado.

¡Estas despertando! ¡De verdad estas despertando, kero!

¿Kero?

Ya sé quién me llama, pero aun no puedo responder.

Mis párpados se sienten tan pesados y todo mi cuerpo se siente tan adormecido, ¿qué me pasó?

.

.

.

-¡Ochako-chan! ¡De verdad despertaste! Despertaste, despertaste... - repetía entre sollozos al ver como los ojos de su amiga comenzaban a abrirse lentamente - despertaste, despertaste kero.

- ¿Tsyu-chan? - preguntó como pudo, pues su garganta se sentía tan seca que le dolía hablar, intento sentarse al notar que estaba acostada en una especie de mesa metálica pero su cabeza le dolió de inmediato y tuvo que volver a recostarse - ¿qué pasó? ¿Dónde estamos? - le cuestiono al recorrer el lugar con su vista, pequeño y sin nada más que la mesa donde se encontraba, todo iluminado por un tenue luz.

- Tranquila Ochako-chan, has estado así por los últimos dos meses no deberías ser tan imprudente kero.

- ¡¿Dos meses?! ¡¿Por qué?! ¡¿Donde están los demás?! ¡¿Qué es este lugar?! ¡¿Por que estoy aquí?! - entre su pequeño ataque de pánico se levantó demasiado rápido, sosteniéndose en la pared para evitar caer mientras que con su mano libre sostenía su cabeza nunca antes se había sentido así.

Incompleta y aturdida.

- Tienes que calmarte, tu cuerpo necesita acostumbrarse de nuevo al movimiento y a la reactivación de tus sistemas, apuesto a que ni siquiera puedes moverte bien.

- Lo siento, es que no entiendo nada.

- Supongo que es normal después de tanto tiempo kero.

- Supongo... - volteo para sentarse en su antigua cama y se detuvo a observar un líquido extraño manchando el blanco piso al lado, restos de migajas y una manta debajo de la mesa.

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