Me llamo Cristian, mi apellido no lo voy a decir por motivos de privacidad. Tengo 18 años, soy bisexual y transgénero. Asumí mi bisexualidad cuando tenía 13 años, mi familia nunca lo aceptó, hasta el día de hoy lo niegan y no tocan el tema. Según ellxs soy una chica cis, heterosexual OBVIO. ¿Cuándo me di cuenta que no soy cis? Es algo que siempre lo supe, sólo que no sabía que se le daba un nombre, no sabía que había más gente como yo. Lo asumí en octubre de 2017, pero empecé a cuestionarmelo antes, en 2016. Lo negué, traté con todas mis fuerzas de callar esa voz adentro mío que me decía que fuera valiente que al menos a mí mismo me lo admitiera. Cuando tuve el valor de decirlo en vos alta, frente al espejo, lloré, mucho. Sabía las consecuencias que iba a traerme si alguien de mi familia se enteraba, sabía que no iba a poder iniciar el tratamiento hormonal hasta separarme totalmente de ellxs (aclaro que no todos los chicos trans deciden hormonarse, es una decisión personal que no te hace más ni menos hombre) pero, ese día algo en mí cambió, comenzó el proceso lento de aceptación, no había elegido el nombre que quería, sólo había admitido que yo era un hombre trans, le pese a quien le pese. Hoy en día no estoy en hormonas, no uso binder, no me visto demasiado "masculino" (la ropa no tiene género pero lo que personalmente experimento es una necesidad extrema por eliminar mi apariencia "femenina") , pero junto a mis amigues y mi pareja soy quien en realidad soy. No hay caretas, no hay incomodidad por los pronombres erróneos, no hay tristeza por la mención de mi deadname. Queda mucho por avanzar pero comparado con como estaba hace dos años, desde que me acepté me quiero, y eso es algo que no tiene precio.
YOU ARE READING
Transgénero enclosetado
Non-FictionAutobiografía, escribo para liberarme de lo que me atormenta...
