La noche prometía, y mucho. La última noche, o en el caso de muchos estudiantes, la última oportunidad, de hacer las cosas bien, o simplemente hacerlas y no tener miedo de cómo resulten, porque en un futuro no voltearás al pasado arrepentido, con sueños que te atormentan (pero no pesadillas porque al fin y al cabo éstas las disfrutarías) sobre qué hubiera sido, si las cosas hubieran salido diferente y hubiera sido capaz de vencer tus miedos.
Y yo no quería eso, yo no quiero eso. Asi que, en la última noche con todos mis compañeros y amigos reunidos, la fiesta de graduación, haré lo que tengo que hacer, porque el interés por parte de ella, lo siento, sé que ahí está. Porque sé que hay gente buena, pero la forma en que ella sonríe cada vez que me ve, no es simple gentileza, no puede serlo. No sé si sea cursilería, pero cuando hablo con ella, no puedo dejar de mirar su sonrisa, siendo así tal vez incómodo para ella, porque pensará que le estoy observando los labios, y aunque no es así, cabe recalcar que también están bonitos.
En fin, la ceremonia de graduación concluyó, recibí mi reconocimiento, pero, a decir verdad, no me importaba, yo sé lo que representaba, pero en ese momento no podía sacármela de la cabeza. Curiosamente pasé al frente y recibí muchos aplausos cuando no creí recibir alguno, resulta que ese año fue uno de los mejores que he vivido, conocí gente increíble e hice muchos amigos cuando yo nunca he sido una persona muy social. La nombraron a ella y pasó al pódium a recibir un premio por parte de la escuela, el mejor promedio del semestre, con 10 cerrado.
Aún cuando mi promedio no haya sido el mejor, de 9.3, y yo no sea la persona más inteligente, y no me hayan dado ningún reconocimiento por sobresalir, sé que puedo ser chistoso, a veces... y también sé que soy una buena persona, y que realmente las calificaciones no son el reflejo del tipo de persona que eres o que puedes llegar a ser, así que alguien con promedio de 10 saliendo con alguien de promedio de 9, no significaba absolutamente nada.
Así llegó la noche, así que me vestí desde las 7:00 pm aunque la fiesta empezara hasta las 8:30, así que estuve 1 hora y media sentado, simplemente imaginándome todo lo que podría pasar a raíz de lo que se aproximaba. A diferencia de lo que se imaginan, fueron las horas más rápidas de mi vida, tanto tiempo soñando despierto, soñando con los ojos abiertos, hicieron que el tiempo se fuera volando y cuando reaccioné, eran las 8:15, si, así es, llegaría tarde al baile.
Llegué aproximadamente a las 9:10 y ya había llegado mucha gente, claramente, así que me fui directamente a mi lugar en donde ya estaba servida la cena pero no quise comer mucho por miedo a que mi boca se cubriera de un olor feo, así que comí relativamente poco no sólo por conservar mi buen aliento, sino por mis nervios, porque no la vi cuando entré y no sabía en donde estaba su mesa, pero busqué la manera de relajarme y me puse a platicar con mis amigos un rato sobre cualquier cosa que lograra distraerme.
Todo iban bien, y mejoró, la vi venir hacia mi aunque yo sabía que no venía a hablar específicamente conmigo porque yo estaba con una amiga suya llamada Daniela, como quiera la saludé y le di un beso en la mejilla y al poquito tiempo Daniela se fue a platicar con unos amigos suyos y ahí nos quedamos, ella y yo solos, y estuvimos platicando un buen rato e increíblemente se reía de mis chistes, nunca me sentí más gracioso que esa vez, porque realmente no me importaba hacer reír a nadie más.
Al cabo de unos minutos la gente se empezó a parar a bailar y entonces se llenó la pista y aunque no soy buen bailador, le dije que si quería bailar y entonces fuimos a mover nuestros cuerpecitos, entonces las canciones pasaron y pasaron, una después de otra tan rápidamente que el tiempo nuevamente volaba, entonces para esto, pusieron una canción, que es con la que más me he sentido identificado, y para variar, es una canción no tan tranquila pero tampoco tan movida, que son las que me gusta bailar.
La canción no sólo me llegaba a mi, al parecer a ella también y no porque se identificara, sino porque era de su película favorita, entonces la canción pasaba y nosotros cantábamos, bailábamos y reíamos, la canción iba bajando de intensidad y volumen, por lo que se iba acabando, entonces recuerdo que ambos cantamos la última frase de la canción, y repentinamente, me di cuenta que estábamos a sólo unos milímetros de distancia, ella frente a mí, mirándonos a los ojos, con nuestras narices casi rozando, cuando todo se cegó.
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Senior Year: una historia sobre mala suerte
Novela JuvenilEl amor no es algo fácil, y menos para la gente tímida. He decidido salir de mi burbuja en esta historia llena de flashbacks, momentos tristes y felices, en donde intentaré encontrar a la chica de mis sueños. La cuestión aquí es si la vida tendría...
