Fotografía.

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Y otra vez Kim TaeHyung se hallaba con medio cuerpo fuera de la ventana de su habitación, con su adorada cámara instantánea negra en manos, apuntando directamente hacia el gigantesco patio trasero de sus vecinos, donde estos tenían un pequeño juego de tenis a las siete de la mañana. Como siempre.

Los ojos del pequeño castaño, de pelo largo y piel ligeramente morena, sólo podían seguir esa hermosa y brillante cabellera negra que le sacaban más de un suspiro.

Pues justo ahí se encontraba el hombre de sus sueños. El hombre que amó desde que era sólo un niño hasta sus, actualmente, 18 años recién cumplidos.

Su perfecto e inalcanzable vecino.

- Es tan perfecto - susurro cuando sacó la última fotografía de la mañana. Recargó sus brazos sobre el marco de la ventana y sobre ellos su cabeza. - Como quisiera tener un bebé de él algún día y casarnos en París - lo miraba con tan ansiado anhelo y concentración que no se dio cuenta cuando su madre entró con una pequeña bandeja rectangular con el desayuno preparado.

- Tae, cariño - al castaño rápidamente se movió de la ventana de un salto y con el rostro sonrojado se acercó a su madre para ayudarla con la bandeja y dejarla sobre su mesita de madera. La señora Kim le sonrió con picardía y él sólo pudo avergonzarse más. - el padre de JungKook me dijo ayer por la tarde que ellos te llevarían al colegio. Hoy no podré hacerlo yo, cariño.

- Entiendo, mamá. - dijo con una sonrisa discreta - ¿El señor Jung dijo eso?

- Si. Así que más vale que te apresures si quieres ir en el mismo auto que JungKook.

Como si de una orden se tratase, TaeHyung rápidamente comió de todo lo que había en la bandeja y corrió a preparar el baño. Quitándose de paso su pijama de conejitos.

La señora Kim negó con una sonrisa y salió de la habitación de su único hijo.

TaeHyung apareció en menos de lo que canta un gallo con el uniforme escolar puesto, con un overol corto de mezclilla, playera blanca de manga larga y zapatos con plataforma negros y con el pelo perfectamente peinado en una coleta. Viéndose totalmente hermoso.

Nada que ver con el chico desaliñado que vio su madre hace sólo unos minutos.

Ya con la mochila colgándole al hombro, salió con la señora Kim de su casa.

JungKook lo esperaba recargado en el auto rojo deportivo de su padre, con los brazos cruzados y viéndose muy bien arreglado y guapo para recibir al pequeño de cabellera larga.

En cuanto JungKook vio al hermoso castaño se acercó a este y lo saludó con un corto beso en la mejilla que hizo tensar a TaeHyung que miraba hacia enfrente con los labios entreabiertos.

- Hola a ti también, JungKook - dijo la señora Kim mirando a los dos jóvenes con complicidad.

JungKook la miró.

- Buenos días. Lamento mi falta de respeto, señora, pero... - miró nuevamente a TaeHyung - la belleza de Tae distrae a cualquiera. - dijo coqueto.

La madre sonrió y TaeHyung sólo pudo suspirar.

- Controla esas hormonas hijo y saluda correctamente a Jisoo y a Tae. - dijo el padre del pelinegro que salía de su auto, saludando con una pequeña sonrisa a TaeHyung, que respondió del mismo modo, viéndose totalmente apuesto y joven a pesar de estar en sus casi 38 años.

TaeHyung vio como su madre se ruborizaba y mostrando una sonrisa coqueta, se acercó al señor Jung para saludarlo con un beso largo en la mejilla que dejó manchada de labial rojo.

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⏰ Last updated: Mar 13, 2021 ⏰

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