• Historia con temática LGBT (lesbiana, gay, bisexual y transexual) estás advertido.
•no se menciona el nombre de ningún personaje, más se menciona la característica física de una.
•¡Disfruten!
En días calurosos, mientras una capa de sudor invade todo mi cuerpo, lágrimas emanan de mis ojos. Tu, y solo tú, eres la razón de mis lágrimas. ¿Por qué sueno como si me estuviera deprimiendo como una maldita mocosa de diez años?, Oh, claro, porque eso es exactamente lo que estoy haciendo. Deprimiendome porque te fuiste de mi lado, porque esta sociedad opresora no nos quería juntas, porque tu familia, no quería asquerosidades en su casa.
Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.
Mantenía mi mirada fija al frente, aquella noche de verano, era muy, pero créanme, MUY calurosa. O solamente era yo que sudaba como puerca. Me encontraba al frente de la casa de mi pareja, dudaba de si tocar o no el timbre, lastimosamente, ella abrió la puerta antes de que yo pudiera siquiera, escapar.
—¿Estabas intentando escapar?— me pregunto cargándose en el marco de la puerta, le negué repetidamente, más termine diciendo un leve "si" con un sonrojo en mis mejillas y no, no el típico de novelas turcas del que la chica se ve bien, parecía un tomate con cara o cuando a una chica le llega.— Vamos, pasa—
Me tomo de la muñeca, empujándome adentro. La casa en si, era muy linda y colorida, aunque tenía su toque rústico y viejo. Cómo imaginaba, su madre estaba ahí.
—Oh, cariño. No me dijiste que venía tu amiga, ¿Cómo está tu madre, linda?— sonreí como pude, “amiga”, es gracioso, ya que su madre piensa que desde hace cinco años, nosotras somos mejores amigas, el ataque que le dará cuando se entere de que en realidad, somos pareja.
—Mi madre está muy bien, gracias por preguntar, Señora Hansen, envía saludos y bendiciones a su familia y a usted, claro— Dios, me perdone por aquella mentira.
Luego de una corta charla, mi novia y yo, subimos a su habitación. Conversamos animadamente, hasta que claro, su madre fue a la iglesia (teníamos máximo de dos horas solas).
Dejo la puerta con pestillo, cuando sintió el auto partir. Comenzamos con besos suaves y cariñosos, para pasar a unos lujuriosos y desesperados, no fuimos más haya que besos. Tampoco somos adolescentes hormonadas.
Todo iba perfecto, pensábamos que iba perfecto. Pensábamos que podíamos decirlo y que no nos dirían nada.
Pero como se dijo, solo fue un pensamiento.
Exactamente un veintisiete de abril del dos mil ocho, fue donde perdí todo y con todo, me refiero a que la perdí a ella.
Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.
—Hola, amor. ¿Tanto tiempo no?, Dios, existe tanto que quiero decirte. ¡Mañana es mi boda! Estoy.... Emocionada y a la vez, triste. Siempre pensé que, bueno, tú serías la que me recibiría en el altar— Reí un poco.—, pero... No fue así. Bebé, te extraño. Extraño tu risa, tus chistes malos, tus comentarios, tus molestias, extraño todo de ti. ¿Por qué te fuiste? ¿Por qué Dios no pudo tener compasión de nosotras? Aunque se, que si te fuiste, es porque este mundo, era muy poco, para un ángel tan hermoso y bello como tú. No es pecado amar a tu mismo género, Dios nos ama a todos por igual. La biblia dice que las mujeres deben ser obedientes con el marido, sin opinar y ser, técnicamente su esclava, más tenemos derechos. Nosotras mereciamos el derecho de amar, más nos lo arrebataron. Amor mío, fuiste y serás mi primer y único amor. Aunque pasen los meses y los años, tu sonrisa siempre estará en mi mente. Te amo, te amo, te amo— repetía una y otra vez, mientras lágrimas tras lágrimas salían de mis ojos, me tiré al pasto que rodeaba tu lápida, rogando a nuestro salvador, que solo sea una pesadilla, más no, nunca lo fue, es la vida real y en la vida real, nada es justo.
Luego de dejarle las flores, sus flores, las favoritas de mi chica, en la tumba. Salí de aquel tenebroso y triste lugar.
“Te amo”
Me gire rápidamente al escuchar SU voz. Puede que haya visto a una chica, rubia de cabellera y de ojos azules, mirando a mi dirección, sonriendome. Más solo fue un instante, casi como dos miradas y desapareció. Sonreí, gracias por seguir cuidándome, aún cuando ya no estás conmigo.
Al a verte perdido Me gane un ángel guardián.
N
/A:
Disculpen por lo corto y obvio, por lo cliché. No soy buena en esto mfmdksjs. Bueno, ¡Gracias por leer!