Érase una vez, en un reino muy lejano, un príncipe que no buscaba ni riquezas ni poder, buscaba amor y paz para el pueblo, por otro lado, su padre, era un tirano que quería todo el poder; creyéndose el rey más poderoso y rico del mundo, su mente se retorció hasta el punto en donde anhelaba todo eso para él, sin compartir sus logros, ni siquiera con su hijo maldito e inútil, así que le ordenó a un lacayo asesinar al príncipe y de esa manera evitar que alguien se interponga en su futuro reinado del terror.
El lacayo odiaba al rey pero sabía que su familia sufriría si no le hacía caso, por lo que se llevó al bondadoso y crédulo príncipe a los confines del reino para llevar a cabo su orden encomendada, pero su corazón dudó en terminar la tarea al ver la bondad que emanaba el príncipe ayudando a cualquier criatura que se le interponía, decidido, le dijo toda la verdad tras el paseo inesperado; como la malicia y la egolatría habían cegado los ojos de su padre y buscaba su muerte para ser la persona con mayor poder.
El príncipe mostró una mueca de enojo hacia los ideales absurdos de su padre, desde tiempos pasados había empezado a sospechar que su padre era en realidad alguien ignorante a su alrededor, no, su padre no era malvado, solo un idiota, pero no penso que su idiotez llegará a esos niveles.
Rápidamente le agradeció al lacayo de haberle advertido y se fue hacía el castillo para mostrarle a su padre que a pesar de su bondad no daría una lucha para evitar tales acciones, además de que no era ningún debilucho el cual podía ser intimidado, pero fue detenido por el lacayo, el cual, con lágrimas en sus ojos, le pedía que huyera ya que su familia tendría que sufrir las consecuencias por no haber acatado la orden del rey.
El príncipe estaba en deuda con el lacayo por lo que le dijo las coordenadas de una cabaña escondida en el bosque, la cual estaba protegida con magia y su padre podría entrar en el lugar.
El lacayo agradeció al príncipe de manera efusiva y rápidamente fue corriendo en dirección al pueblo para informar a su familia de los cambios de residencia que realizarían.
Esta vez, el príncipe no fue detenido por nada para ir en busca de su padre y reclamar su derecho al trono, el cual, le pertenecía más que al rey idiota.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Una vez que el príncipe llegó al castillo decidió entrar por la puerta principal para mostrarle a su padre que aún con su gran poder no le temía en lo absoluto.
Cuando el príncipe entró al salón de los tronos su padre lo vio sorprendido y su madre aliviada.
-¡¿Cómo es que estás vivo?!- gritó encolerizado el rey.
-No seas tan estúpido padre, la gente no siempre va a seguir a un loco cuando sabe que eso les traera la ruina, quien diría que un pueblerino tendría más sabiduría que tú- declaró el príncipe con un tono de burla bajo la seriedad de su rostro.
-Si crees que saldrás vivo de aquí para suplantarme estas muy equivocado- dijo el rey empezando a activar sus poderes de fuego.
Tal vez el dinero fue importante para el rey, pero no había cosa que lo hiciera más poderoso que sus poderes que le había regalado la suerte, por no decir que gracias a ellos había conquistado tantos lugares con poco esfuerzo.
Rápidamente el príncipe se protegió de las llamas de su padre con un bloque de hielo el cual terminó hecho un charco de agua hirviente, pero le dio el suficiente tiempo al más joven para correr y lanzar un ataque de llama tan potente (he incluso más) que el de su padre.
Ambos hombres luchaban con fervor para defender sus ideales, pero solo uno luchaba por su vida, porque si, el príncipe no quería que su padre perdiera la vida en sus manos, nadie es malo por naturaleza, solo que la gente a veces es muy estupida y no puede ver más lejos que sus propios dedos, el príncipe estaba muy conciente de eso, y creía que su padre podría sanar tal enfermedad.
Pero el talento no siempre le gana a la experiencia, su padre era mucho más fuerte que él por su vida de guerrero; varias partes de su traje estaban quemadas y tenía heridas en todo su cuerpo, pero el príncipe le restaba importancia al dolor por la adrenalina que corría por su sangre.
Pero, la experiencia era tanta que el rey pudo predecir las acciones del príncipe, y evitó su ataque con una patada que recibió con plenitud en su estómago, tal golpe lo mandó volando algunos metros atrás golpeando su espalda con una columna, quedando mal herido y con la vista borrosa.
El rey estaba listo para lanzar el golpe final a su hijo, pero no contaba con que la reina se interpusiera en su ataque, el cual, terminó matándola por su poca fuerza en el combate.
El príncipe vio desde el suelo como su madre era reducida a cenizas en cuestión de segundos delante suyo por su padre, y este, en vez de mostrar arrepentimiento o dolor, tan solo sonrió de lado mientras avanzaba hacia su hijo, tomándolo del cuello y levantándolo del suelo.
-Sabes, esto me trae recuerdos... la única razón por la que me casé con tu madre fue para tener un hijo perfecto; antes de ti hubieron tres niños más, pero ninguno heredó mis poderes y los de tu madre, así que decidí asesinarlos para no perder mi tiempo.- dijo el rey activando su poder en una de las manos y colocándola en el lado derecho del príncipe, cuyos gritos fueron desgarradores- ahora me doy cuenta de que no necesito hijos, yo mismo puedo cumplir mis objetivos- era el discurso final del rey, antes de terminar con su último hijo.
Pero antes de que el rey pudiera terminar con tal asesinato, un golpe lo mandó a volar varios metros lejos de su posición inicial, dejando caer al principe de nuevo al suelo frío y al borde del desmayo.
-Midoriya, llévate al príncipe Todoroki a donde tu madre, distraeré al rey lo máximo que pueda.- dijo la extraña figura encapuchada.
-Pero, Toshinori-san, no puedo dejarlo a usted...- dijo la otra figura más pequeña, la cual estaba delante del príncipe, empezando a cargarlo sobre su hombro.
-¡VETE ANTES QUE SEA DEMASIADO TARDE PARA TODOS!-
El rey y el extraño iniciaron una pelea épica, llena de furia y golpes redundantes.
Pero, el rey lanzó un golpe que logró quitarle la capucha a su contrincante.
Inesperadamente, era el lacayo que había alertado al príncipe.
Antes de que algunos de los dos jóvenes supieran que pasó con ambos, el más pequeño activó su poder y se llevó corriendo al príncipe el cual vio como el lacayo le sonreía.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Soy un asco, lo sé, quien sabe cuanto tiempo abandone esta historia (cof, cof, como todas las demás), pero he vuelto, en estos días me voy a dedicar a corregir varias de mis historias ya que da un no se que leer cosas que escribí que me parecen sin sentido, por lo que, ¡fighting!
STAI LEGGENDO
HISTORIA DE UN REINO
FanfictionEn un reino donde el rey es un tirano el príncipe deberá de salvar a su pueblo, pero...¿quién lo salvara a él? Busco un alma caritativa que me haga una portada -3-
