Inglaterra, año 1805.
El sol brillaba en lo alto del cielo, mientras que una chica con el cabello castaño atado en una coleta baja, cabalgaba a toda velocidad hasta entrar en el bosque. Cabalgó por unos minutos más hasta estar cerca del pequeño pueblo. Bajo del caballo y lo dejo atado a un árbol, cerca de un pequeño arroyo.
—Espera aquí, Luna —susurró dulcemente la joven al acariciar la cabeza de su compañera de viaje.
Sonrió y se colocó su capucha para dirigirse al pueblo. Al llegar una casa grande logro visualizar a varios pequeños que estaban jugando, al verla corrieron hacia ella para abrazarla, la joven correspondió a todos los abrazos.
—¡Niños, a comer! —una señora mayor salió de la casa—. Bienvenida —hizo una corta reverencia para la joven.
—Sabe que no me gustan las formalidades —dijo con una sonrisa en los labios—. Niños, vayan a comer —los pequeños asintieron y corrieron para adentro de la casa.
—¡No olviden lavarse las manos! —grito la mayor—. ¿Gusta pasar y acompañarnos?
—Sería un honor.
—El honor es nuestro —espero a que la joven pasará a la casa.
~O~O~O~
Al otro lado del bosque se encontraba un imponente palacio de color gris oscuro, rodeado por muchos árboles, un extenso jardín y para entrar, un gran portón en color negro.
En su interior, justamente en la sala, se encontraba una señora de nombre Tsukiyomi caminando de a un lado a otro con gran porte. Sus ropas eran de la más fina seda y portaba una pequeña corona en la cabeza, la cual usaba más por estética, pues todos sabían a la perfección que era la Reina.
No se encontraba sola, su esposo de nombre Hoshiyomi, quien era el Rey, estaba sentado en unos de los mullidos sofás de color vino. También estaba un joven que tenía poco de haber llegado.
—Harás un hoyo en el suelo —hablo el mayor con calma al ver que su esposa no dejaba de caminar.
—¿Por qué Rin no ha bajado? —se detuvo frente él.
—Debe de estar alistándose —respondió con calma—. Kikyo fue a traerla, no deben de tardar en llegar.
—Eso espero —miro a la entrada de la sala, donde Kikyo, una joven de cabello negro y ojos color miel entraba a la sala—. ¿Dónde está Rin?
La joven hizo primero una reverencia antes de poder responder.
—No se encuentra en sus aposentos —respondió con tranquilidad.
—Esa niña —masculló la Reina.
—Ve por el general —ordenó el Rey.
Kikyo volvió a hacer una reverencia y salió del lugar, la Reyna tomó asiento y se llevó la mano a la cabeza de manera dramática, mientras negaba lentamente.
—Le he dicho que no salga sola —dijo en un suspiró lleno de preocupación.
—Estará bien —aseguró el Rey, luego miró al joven—. Puedes retirarte, en la cena te daremos la respuesta.
—Con permiso —dijo el joven al hacer una reverencia para después retirarse.
El Rey sonrió al ver que Kikyo regresaba con el general, un joven con el cabello plateado, atado de una coleta baja, tenía ojos color ámbar y rasgos finos que lo hacían lucir de la realeza. Era serio, frío y calculador, el mejor de sus hombres.
—Su majestad —dijo el joven con seriedad al inclinarse y apoyarse en una rodilla.
—Ve por Rin —ordenó, él asintió e hizo una reverencia antes de retirarse—. Puedes retirarte —le ordenó a Kikyo, quien hizo lo mismo que el general.
YOU ARE READING
The Princess
FanfictionSinopsis: Ella es la princesa de un pequeño pueblo al sur de Inglaterra, desde pequeña ha sido educada para ser la reina del lugar, pero no puede reinar sola, necesita de un príncipe para poder ayudar a su pueblo. ¿Amor o deber? Sabe que debe de ay...
