El concierto lucia magnifico, tenía pinta de ser el mejor porque los fans estaban muy participativos y entusiasmados. Por otra parte, también era el último concierto de una agitada y emblemática gira. Todos los integrantes de la banda estaban esperando por la última canción, dar una reverencia, agradecer e irse nuevamente a Londres a pasar los últimos dos meses que quedaban del año relajándose y dándose la vida de unos verdaderos rockstars. Para Joel, el atractivo vocalista de la banda, no era distinto, excepto porque él tenía diferentes metas que sólo embriagarse, fumar marihuana y tener sexo con cualquier mujer las veinticuatro horas y los siete días de la semana.
Las luces se apagaron, seguidamente se escuchó el estruendoso y emotivo grito de los fans que aclamaban también al grupo de punk. Eran tan enérgicos, eran música para los oídos de los artistas que no hacían otra cosa que repetir que esa noche darían el mejor concierto de la gira.
El primer sonido emitido fue el de las cuerdas del bajo; el sonido que formulaba el instrumento aumentó la euforia por parte del público. Enseguida, el sonido de la batería fue expulsado al igual que la voz melódica y emotiva de Joel Pimentel comenzando con el concierto. Cuando el público al fin pudo ver a la banda que estaba anteriormente atrapada por cortinas de humo y obscuridad estalló en alegría, y después se produjeron sonidos ensordecidos de fanáticas que enloquecían y se deleitaban con la galanura del cantante y los demás miembros de la banda. La canción que sonaba era también seguida por la gente del público; era como si compitieran en ver quién de los miles de fanáticos cantaba más fuerte y era escuchado por la banda. De entre la multitud de gente que se empujaba y gritaba se encontraba un chico con cabellos ondulados, a los cuales los adornaba una corona de girasoles. Tenía la polera oficial de la banda, y unos preciosos ojos verdes que no perdían la dirección hacia Joel. El chico no estaba locamente enamorado del vocalista, ni siquiera quería salir con él, simplemente quería tener sexo con él. Se mordía el labio inferior observando la soltura de su ídolo, viéndole de los pies a la cabeza y contabilizándole los tatuajes y aros de metal que llevaba en aquel momento. Cantaba las canciones con el mismo ánimo, pero lo que realmente quería esa noche era llamar la atención del cantante y lograr que su cometido se llevara a cabo. El joven vocalista estaba a escasos metros del chico de cabellos negros y mirada lasciva, pero no lo veía. Estaba tan cerca de él y no alcanzaba a visualizarlo de entre tanta gente. Pero estaba buscando esa mirada penetrante que no le permitía tener paz. Era como si la mirada del chico de ojos verdes magnetizara los ojos cafés y ligeramente maquillados con sombras y lápiz negro de Pimentel.
Joel se adueñaba del micrófono y cantaba mientras seguía con su búsqueda. Por otra parte, las jovencitas no dejaban de proponerle sexo por medio de cartulinas fluorescentes o gritos. La canción finalizó, y el cantante se alejó por un momento del micrófono para coger una botella de agua, tomar de ella y empaparse el cabello. Cuando soltó la botella fue entonces cuando sus ojos encontraron a esa criatura que gritaba por atención. Ese chico que le estaba haciendo sentirse incomodo durante la mitad del concierto. Antes de volver con el show y volver a coger el micrófono le regresó la mirada, le sonrió y por ultimo le guiñó el ojo. Las mejillas de Erick se encendieron. El vocalista volvió a apartar la mirada del chico pero había optado en colocarse en dirección a él.
-¡Qué noche! -articuló Joel, sonriente y respirando entrecortadamente gracias a la excitación del momento -. Espero lo estén disfrutando tanto como nosotros. ¡Quiero oír ese grito fuerte, Sídney! - La audiencia pegó un grito colectivo que llenó todo el estadio; luego guardó la calma gracias a la seña que Joel había gestado para que permanecieran en silencio-. La siguiente canción, es probablemente la canción más ridícula que voy a escribir en toda mi vida. Sin embargo, hemos decidido incluirla en la gira porque significa mucho para nosotros, particularmente para uno de nosotros. No me gusta el sentimentalismo, pero acepto que fue exactamente gracias a eso, y a lo que pasé en un momento de mi vida, por lo que voy a cantar esta canción. Esto es 'Sacred.
El sonido del violín hizo eco gracias al silencio estremecedor de la audiencia. Las luces del recinto volvieron a apagarse, pero un centenar de destellos provenientes de los aparatos electrónicos y encendedores iluminaron el lugar convirtiéndolo en un espectáculo atractivo. Los ojos del vocalista, que hacía apenas unos minutos había iniciado con la primer nota de aquella melodía pulcramente emotiva, se habían fijado en el brillo que despedían los ojos de aquel fanático que parecía no poder despegar la mirada de encima de él. Mientras cantaba intentaba enfocarse en el aspecto inocente y bello del ojiverde. Dirigió los ojos hacia los labios del chico que se mantenían articulando y siguiendo con cautela la letra de la canción. A Joel le parecía bastante atractivo; quería saber su nombre, y seguro que lo conseguiría una vez finalizara la canción. El menor fijó que el vocalista no podía despegar la mirada de él, entonces aprovechó para pronunciar siete letras, las cuales gracias al significado que provocaban hicieron gestar una sonrisa proveniente del cantante. Los dos querían lo mismo. Cuando se produjo la última nota de la canción, Joel se acercó hacia el guardia de seguridad aproximándose hacia su oído para pedirle un pequeño, pero indispensable favor.
-¿Vez a ese chico con la corona de flores en la cabeza? -articuló, señalando al joven que en ese momento se encontraba hablando con quien seguramente era su compañía. El guardia de seguridad asintió y continuó escuchando el favor del vocalista-. Pregúntale su nombre. - El hombre de seguridad aceptó y caminó hacia el chico quien se sobresaltó cuando vio al grandulón acercare a él.
-¿Cómo te llamas? - La voz ronca y determinante intimidó al de ojos verdes, pero ese no fue un impedimento para que establecieran una pequeña conversación.
-¿Quién quiere saber mi nombre?
-Joel, él quiere saber tu nombre . -Una sonrisa picara se le dibujó en el rostro y los ojos le brillaron. Se acercó al oído del hombre articulando despacio:
-Erick. - Una vez el guardaespaldas obtuvo el nombre del chico, fue hacia donde Joel para cumplir con su favor. Cuando el vocalista escuchó el nombre sonrió y volvió la mirada a aquel chico.
Aquello sonaba a una simple aventura nocturna. Era lo mismo siempre con cualquier fanático que le parecía atractivo. Se encontraba con ellos tras bambalinas, luego como acto seguido se iban a un motel y se embriagaba. Lo siguiente era sólo sexo, sexo y sexo. Y para terminar, intercambiaba números si el polvo le había parecido genial.
El concierto continuó con total normalidad; cada canción era recibida con más aplausos, más entusiasmos y más gritos que la ultima, y así sucesivamente. El de ojos cafés había tenido que romper el contacto visual con su próxima víctima porque la mirada llena de deseo por parte del chico de la segunda fila le estaba generando una frustración sexual que podía sentir latente entre sus piernas. No podía tener una erección en pleno concierto, por eso deseaba darle fin al show y llevárselo al hotel para hacerlo suyo, para complacer al muchacho de ojos verdes que no dejaba de insinuársele con descaro. Finalmente llego el encorepara desgracia de muchos... Para Erick , definitivamente, no significaba el final sino el principio de la mejor noche de su vida. Eso lo tenía bastante claro. Después de los agradecimientos por parte de la banda, el lugar encendió las luces y Erick se percató de que el vocalista ya no se encontraba en el escenario. La gente salía entusiasta, y otros se quedaba a esperar para intentar colarse a los camerinos de la banda. El de ojos verdes se había quedado ahí junto con una chica rubia y fastidiada por el afán que tenía su amigo de conseguir acostarse con Joel.
- ¿Por qué tendrías que ser tú? ¿Qué te hace tan especial, Erick? - cuestionó la chica mientras hacía pucheros.
- No lo sé, Zoe. Él mandó a ese señor a preguntar cómo me llamaba. ¿Dame una razón por la que se molestaría en hacerlo?
- ¿Le pareciste mono?
- ¿¡Sólo por eso!? -inquirió el chico con indignación, y luego sonrió-. Esta noche voy a tener sexo con Joel Pimentel, él también lo quiere y por eso preguntó por mí, no simplemente porque le parecí mono. -Se le formó una sonrisa en los labios e ignoró cualquier objeción que tuviera Zoe. Estaba totalmente convencido de que Joel buscaba lo mismo, que no por nada había preguntado su nombre; y en caso de que así fuera, en caso de que Zoe estuviera en lo cierto, de cualquier manera él no descansaría hasta obtener lo que estaba buscando.
Historia de: @LarryShipper3.
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The Rouge -Joerick-
FanfictionJoel es el vocalista de una famosa banda de punk. Aquella noche estará dispuesto a cumplir con los deseos de un atractivo y caliente groupie, quien le regalara una de las mejores noches de su vida. Advertencia: M (16+) Lenguaje altisonante y smut.
