Las luces del instituto están apagadas, las persianas de las ventanas bajadas, las puertas de las clases cerradas, no hay nadie en el edificio. Miro mi reloj asegurándome de que es la hora correcta y de que no me he adelantado. El reloj marca las ocho y media, es decir, la hora de entrada a clase, pero aún así no hay nadie, ni profesores, ni alumos, ni siquiera he visto al conserje por ahí.
De repente oigo un portazo, alguien ha golpeado la puerta de abajo del edificio. Intento decir algo pero las palabras no me salen, no porque tenga miedo, sino más bien porque hay algo en mi interior que me avisa de que es mejor permanecer en silencio.
Oigo pasos, quien quiera que haya abierto la puerta está subiendo las escaleras y nose por qué, pero el corazón me va a mil. Tengo dos opciones o me quedo ahí esperando que sea un compañero o me escondo detrás de una columna; opto por la segunda. Entonces veo una sombra que se aproxima a lo que sería mi clase, intenta abrir la puerta pero no puede claro, está cerrada. Salgo de detrás de la columna y me acerco.
-¡¿Isaac qué cojones?! Me has dado un susto de muerte- grito detrás suyo.
Isaac pega un brinco y se da la vuelta.
-¡Hayley! Dios, ¿oye me he perdido algo, no hay clase hoy o como?
-No tengo ni idea de que está pasando, llegué hace un rato y todavía no ha venido nadie....-me veo interrumpida, la luz se medio enciende y después se vuelve a apagar.
Suena un ruido extraño, algo parecido a una barra de metal golpeando contra el radiador del pasillo. Miro a Isaac ahora si que algo asustada, me agarra del brazo y echamos a correr hacia las otras escaleras que bajan a la máquina de comida y que dan a la puerta que te saca al patio del instituto. La puerta está cerrada, nos quedamos debajo de las escaleras al lado de la máquina.
-¿Me puede explicar alguien qué cojones está pasando?- susurro.
Isaac traga saliva y me mira con preocupación. Justo cuando va a decirme algo recibe una llamada de su madre, al acabar cuelga.
-Era mi madre, la han llamado del colegio. Dice que está todo el mundo en el otro edificio, el de arriba. Dicen que hay alguien en este pero no saben que está pasando, tenemos que salir de aquí.
-¿Cómo vamos a salir? Si la única puerta abierta es donde probablemente esté ese tal alguien.
Él niega con la cabeza y empieza a andar.
-Hayley, tenemos que intentarlo.
Subimos las escaleras sigilosamente, sin que se oigan nuestras pisadas e intentando controlar nuestra respiración, no podemos hacer el más mínimo ruido. LLegamos al pasillo de arriba, nos metemos detrás de la columna y esperamos un rato; no oimos nada asi que seguimos andando. Hemos llegado a las escaleras principales, empezamos a bajar y cuando llegamos a abajo vemos la puerta abierta, salimos corriendo y subimos al edificio de arriba.
-¿Se ha ido?- pregunté fatigada.
-No lo creo, pero de momento no está aquí así que yo que tú movía el culo y subía arriba cagando leches.
Hice una burla sacando la lengua y empecé a subir al edificio de arriba con él. Era raro, hace unos tres años Isaac y yo éramos como mejores amigos y de hecho él era el chico que me gustaba, pero estábamos en dos clases distintas; yo era de A y él era de B por lo tanto fuimos perdiendo el contacto y dejamos de ser amigos. Ahora somos una sóla clase y a pesar de no ser amigos nos llevamos bastante bien.
Según llegamos al edificio de arriba la portera nos abrió desde dentro y nos indicó dónde estaban nuestros compañeros de clase. Fuimos al aula de informática y en el momento en el que abrimos la puerta Rose se tiró a los brazos de Isaac; Rose su novia.
-¿Estás bien?- preguntó ella preocupada.
-Estoy genial, Hayley y yo hemos hecho un buen trabajo en equipo.
Rose se me quedó mirando fijamente y forcé una especie de sonrisa inocente.
Tras unas horas registraron todo el colegio y vieron que no había nadie ni nada sospechoso, cancelaron las clases del día de hoy y nos dejaron volver a casa para descansar de lo ocurrido. Mañana sería otro día, al margen de locuras como esta, un día normal y lleno de matemáticas, historia, economía y otras tantas asignaturas.
Me desperté a la mañana siguiente algo agitada recordando la mañana de ayer, desayuné, me vestí y después finalmente me marché a clase.
Me senté en mi sitio de siempre al lado de Lauren, delante de Jason y PJ y detrás de Alissa y Mae.
-Así que ayer has estado toda la mañana con Isaac... interesante- me susurró Lauren.
-Lauren déjalo, no fue precisamente porque yo quisiese.
-Hay algo que tengo que contarte, esta tarde quedamos y te digo ¿vale?
Asentí y justo en ese momento picaron a la puerta, era una de las directoras quién le susurró algo a nuestra profesora en el oído, ambas marcharon de clase cerrando la puerta y dejando claro que ninguno de nostros debíamos movernos de nuestro sitio.
Alguien me tocó la espalda, me di la vuelta y vi que Jason estaba llamándome, por lo tanto, me arrimé más a su mesa para oirle mejor.
-Hayley dicen que ha aparecido un mensaje escrito en rojo en la pared de la clase de segundo de bachiller, ¿tú viste algo ayer?
-No vi nada Jason, las clases estaban cerradas no pude entrar en niguna. ¿Quién te ha dicho eso?
Señaló con la cabeza a un chaval de clase cuya hermana va a segundo de bachiller. Iba a preguntarle si creía que era verdad pero justo entró la profesora en clase. Cuando me di la vuelta para mirar hacia delante me encontré a Mae, Lauren y Alissa mirándome fijamente con una sonrisa pícara de lado a lado.
-¿Qué?- pregunté lo más borde posible.
Mae levantó las cejas y empezó a hablar.
-¿Qué haces tu hablando con ese eh? ¿Te gusta?
-¿Eres boba?
-Nunca te has hablado con él.
-Siempre estuvo en la clase del B, ahora estamos en la misma clase y le tengo detrás.
-¿Te gusta verdad? Tenéis los mismos gustos, le mola mazo el rap como a ti, te cae bien, os habláis mazo, a puesto a que te encanta hablar con él.
La profesora mandó a Mae callar y la conversación se vio interrumpida, gracias a Dios. Entonces sonó la alarma de incendios, todos nos levantamos rápidamente de nuestros sitios y echamos a correr.
ESTÁS LEYENDO
NADIE ESTA A SALVO AHORA
Misterio / SuspensoTodo va bien hasta que empiezan los ruidos, los mensajes, las desapariciones, los gritos y la sangre... Algo está pasando en la escuela Dominic High y no es nada bueno, hay que hacer algo antes de que sea demasiado tarde; hay que sobrevivir
