01: Lluvia

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Misión tras misión... Vaya una niña llorando:
—¿Qué sucede pequeña?— Le pregunté con una sonrisa, las sonrisas siempre dan confianza a los pequeños así que no creo que haya algún pedo, aunque por mi mente un vago recuerdo de Blade cuando me decía que cada vez que le hablaba a una chica parecía que tenía segundas intenciones, pero esta vez siento que le hablé a esa niña con la única intención de ayudar, ya que parecía que había perdido algo, sentí nostalgia al verla llorando de esa forma ya que alguna vez en mi infancia estuve llorando de la misma manera.

La niña me vió fijamente con sus claros ojos llenos de lágrimas, sus mejillas rojas de tanto llorar, con su tierna y a la ves quebrantada voz me preguntó de una manera tan profunda:
—Señor, ¿Dios Existe?ー.

El clima estaba nublado, un 70% de probabilidad de lluvia en esta ciudad y exactamente en ese momento se dejó venir, tome mi paraguas me puse de cuclillas, noté claramente que la niña estaba vestida de monja El cual ya estaba húmedo, al parecer tiene alrededor de 10 años creó que puede llevarse bien con Annette, aunque no porque sean de la misma edad significa que se llevarían bien ya que Annette es muy poco social.
Le contesté a la niña con una sonrisa:
—¡Claro que dios existe!— Suena irónico de mi parte ya que soy ateo.

¡A la madre!, ahora que lo recuerdo tengo una pinshe Misión, ella debe saber donde esta la iglesia, aunque me daba ese no se que preguntarle ya que tenía algunas lágrimas pero de todas maneras le pregunté:
—Oye pequeña, ¿Sabés donde esta la Iglesia?
—Si, aunque el padre de la iglesia fue castigado por Dios.— Ella contestó entre llanto.
—¿Qué?— Se me salió la pregunta con un tono pendejo.
—Él era muy bueno conmigo— La niña dijo eso y como la lluvia, su llanto se volvió más fuerte.
—Ven conmigo, si no vamos a terminar mojados.

No creo que alguien me denuncie por llevarme a una niña que al parecer esta perdida, no hay nadie alrededor así que no creo que sea problema, además Necesito llegar a la Iglesia y probablemente ahí me de cuenta de que hacer con ella.

La pequeña monja me seguía el paso a lado mío procurando estar bajo el paraguas todo el tiempo, el carro lo estacioné como a dos cuadras de aquí, ¡Mierda!, Nina y Light deben de estar bastante enojadas porque las dejé esperando.

No me cansó de la hermosa vista que esta frente a mis ojos, el Mazda Rx8 Rojo que esta estacionado entre la lluvia, tome el control de la alarma para quitarle el seguro a distancia y la vista se volvió más hermosa cuando los faros halo delanteros se encendieron.
Senté a la niña en los asientos traseros antes de encender el carro marqué a Light para que me diera su ubicación:

—Hey Light, ¿Dónde están?
—¡Heat, te dije que estaríamos en la Plaza hace media hora!— Por sus gritos al parecer si estaba enojada, pero aunque su voz suene furiosa y esté más fuerte aún se siente la confianza y dulzura en ella.
—Suenas linda cuando estas enojada.
—No empieces.— claramenre estaba irritada
—Empezó a llover así que no creó que estén en la Plaza.
—Entramos a un Restaurant hace unos minutos esta a una cuadra al Sur de la Plaza.
—Okay, en unos minutos llegó, Pídeme algo para comer y también una comida del menú de Infantes.
—¿Eh?... Okay.
Al colgar noté que la niña ya se había acomodado, encendí el carro, Prendí el GPS señalando la Plaza, al parecer voy a tardar como 20 minutos en llegar con esta lluvia, manejé lentamente. La niña al poco tiempo me habló con un tono bastante nervioso, como cuando un niño sabe que se ha metido en problemas:
—Señor.
—¿Qué paso?
—¿Usted... es... un... "Dios"?— Su pregunta me sacó de onda y sus pausas que parecía que en cualquier momento soltaría en llanto fue lo que me hizo sentir un vacío enorme.
—Claro que no, Pero ¿Porqué lo preguntas?
—Porque usted huele como el Dios que nos visitó en la Iglesia.
—Hace rato me preguntaste si Dios existía.
—Le hice la misma pregunta al Dios que fue a la Iglesia pero su respuesta fue diferente y fui castigada.— Por alguna razón sus palabras me llenaron de irá.
—Oye, ¿Cómo te llamas?
—Me Llamó Chris.
—Chris, Yo me llamó Erwid, esa persona que fue a la Iglesia Diciendo que era un Dios, Es una estafa, el no es un Dios y yo tampoco soy un Dios—. En ese momento mientras manejaba mi hermoso carro a 30 mph mi mente estaba centrada en la Información que Code nos había dado en la "Base" hace Dos Días:

Heat's RainHistórias para pegar e não largar. Descubra agora