Septiembre, 2012
-¡Qué aspecto más asqueroso tengo!- susurro mientras me miro en el espejo.
Hoy empezaba la secundaria y no me gustaba nada la idea de despertarme temprano, es rudo volver a la rutina pero nada como una buena ducha no pueda solucionar.Decidi lavarme el cabello ya que de verdad estaba dormida, me bañe y me cepille los dientes.
-Uf mucho mejor, ahora-suspiré.
Voy directo a mi closét, elegí un súeter negro, blue jeans y mis botines también negros, con el secador seque mi cabello que me costó mucho debido al largo que lo tenía,después de quince minutos lo deje caer por mi espalda pero me puse un sujetador en la muñeca por si me molestaba luego tendría que amarrarlo, me aplique perfume y me conforme con mi aspecto
Al entrar a la cocina encontré mi desayuno,todavía no se me despertaba el apetito así que lo envolví en papel de aluminio y lo guarde en mi bolso, en eso, escucho los pasos de mi mamá.
-¿Por qué no desayunas?-preguntó en modo de saludo.
-No tengo hambre-me encogí de hombros.
-Está bien-no dio vueltas al asunto-¿estás emocionada por tu primer día?
En realidad no, quería dormir, me fastidiaba volver a clases, ver a las mismas personas, a los mismos profesores,todo es lo mismo; la única diferencia son las nuevas materias. Así que no,hay ninguna emoción en eso, pero como no tengo otra alternativa.
-No mamá, mucho esfuerzo hice por despertarme-espeté.
-Ya te acostumbrarás-se rió- vamonos se hace tarde y yo tengo que ir al trabajo.
Durante el trayecto hacia el instituto mi mamá no paraba de hablar sobre los cambios que me esperan al empezar la secundaria, nuevos retos, nuevas personas y sobre todo nuevos amores.
¡Si claro! No hice caso a la última palabra, no me importada, de hecho, con las experiencias de mis amigas me bastaba, siempre terminaban llorando por algún chico en especial, porque lo que tenían de lindos e irresistibles también lo tenían de egoistas y creídos.
-Mamá es suficiente-la detuve con su parloteo-Lo único que espero este año es aprobar las materias y disfrutar "la experiencia" como dices tú.
-Después no digas que no te lo advertí.
-Mamá ya con mi papá me basta, en serio.
No sé porque dije eso, pero era la verdad mi papá nunca estuvo para mi, bueno, si lo estuvo pero han cambiado mucho las cosas, se supone que un padre para su hija es un heróe, pues, en mi caso no lo fue, hace años que dejo de serlo.Mi mamá tuvo que arreglarselas sola cuando yo era una bebe y hasta hoy ha sido así.
El trayecto se hizo corto, llegamos al instituto y vi a varios chicos, en seguida localicé a mi grupo de amigas.
-Allá estan las chicas-indique, quitándome el cinturón de seguridad y cogiendo mi bolso.
-Mucha suerte en tu primer día-dijo mi mamá abrazandome.
-Adiós mamá-devolví el abrazo y le di un beso en la mejilla.
Cerré la puerta del auto y escucho como exclaman mi nombre a gritos entre la multitud de estudiantes.
-¡Alejandraaa!- se trataba de mi mejor amiga.
Corro hacia ella, y nos abrazamos ya que no nos habiamos visto en vacaciones debido a que se fue con sus papás de viaje.
-¡Hola mashi!-la saludé con efusivo cariño-¡cuánto te extrañe!
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Mi primer amor (EN EDICIÓN)
Teen FictionMe llamo Alejandra y la vida se me complicó en el momento en que conocí a Dylan Brown, un chico de ojos verdes, cabello oscuro, buen físico pero sobre todo rompecorazones. Al principio sabía que era una pérdida de tiempo porque ¡Por favor! es un rom...
