La pequeña jugaba con aquella muñeca que había encontrado debajo de su cama.
La habitación estaba a oscuras y hace días que no cepillaba el suelo. El mal olor inundaba las fosas nazales dseo la pequeña, pero eso le agradaba. Le gustaba estar alejada de la gente porque pensaba que por eso su madre se había vuelto completamente loca y estaba en lo cierto. Había sufrido un colapso cerebral.
Julie muchas de las veces hablaba a solas y pensaba en las mejores formas para lastimar a las personas.
Tan sólo con ocho años asustaba a gente mayor diciéndoles palabras en idiomas no conocidos. Eso era porque ella se los inventaba.
Su padre quién no le importa mucho la existencia de la niña, la maltrata y le dice que está loca.
-Me gustaría matar a papá -Julie elevaba sus brazos pensando que la muñeca volaba por los aires -¿A ti no?
Por un momento se quedó helada, pensando como podría planear la muerte de su propio padre.
Lanzó la muñeca por el aire, haciendo que se estrellarse con las sábanas sucias de su pequeña cama.
La niña se había acostumbrado a no comer por días. Buscaba su propia comida por la casa y la guardaba en su escondite secreto que era debajo del enorme colchón desgastado.
Se tiró de espaldas a la cama, haciendo que la habitación se llenara de polvo a causa de esta. Miraba el negro techo que parecía haber sido arañado por gatos.
-Julie -los pasos del hombre subiendo en busca de la pequeña se escuchaban demasiado fuerte. Eso quería decir que su padre estaba molesto y venía a regañar a la niña.
Seguía en sus pensamientos. No había notado la presencia de su padre en la puerta de la habitación y eso le causaria problemas.
-¿Porque mierda no te has vestido? -la niña no lo mira, tan sólo sigue con su plan para acabarlo.
Vestía con un vestido negro, muy tenebroso y andaba a pié, ya que su padre gastaba el dinero para sus gustos. Muchos creen que la niña está loca y se ha escapado de un horfanato, mientras otros creen que la han abandonado, que es lo más probable, porque ella cuida de sí misma.
A pesar de tener ropa de colores pastel a ella ya no le agradaba, hace tiempo que no tiene una motivación para vestirse de colores bonitos. Desde que su madre murió ella ha dejado lo que era atrás.
-Maldita niña -escupió y caminó hacia ella dando pasos largos. La toma de los hombros y comienza a samarrearla, era como sí la niña no estuviera allí en ese momento.
Se percataba de tomar una navaja y clavárselo en el corazón, pero quería hacerlo sufrir tanto como le hizo sufrir a ella.
La pequeña no quería reaccionar y recibir un sólo agarre de su padre. Imaginaba un mundo de sangre, en su mente había mucho sufrimiento, su mundo perfecto sería el de navaja corriendo detrás de las personas y animales horribles creados con su propia imaginación.
Pero aunque la realidad sea muy dolorosa debe enfrentarla.
Las horas han pasado lentamente, como cada vez que su padre la toca.
A pesar de sufrir, la niña no ha derramado una sola lágrima en su vida. El mundo la ha golpeado tanto que la ha echo la pequeña más fuerte del mundo.
Ya había planeado la muerte dolorosa de su padre: una navaja, cortarle su miembro y dejarlo desangrar, que agonize con dolor y por último lanzarle el cuerpo a los perro para que lo hagan sufrir.
Sí duda era un plan malvado pero no sería tan fácil para ella ya que nadie podía ayudarle.
-Julie -esa voz otra vez. Venía detrás de las paredes, o tal vez del sótano que estaba a pasos de su habitación.
No le causaba ningún temor, ya que se había vuelto de fierro.
-¿Quieres un globo Julie? -un globo bien inflado de color rojo se asomaba por la puerta de su baño -Tómalo -susurró otra vez aquello que había tomado toda la atención de la pequeña.
No le importaban los juguetes, y menos los globos. Sólo le importaba esa cosa que lo sostenía. No la impresionaba, sólo lo quería ver.
La puerta del baño comenzó a abrirse, rechinaba a lo bajo para no despertar al padre de la inocente -Julie, tómalo -le insistía.
Eso que estaba detrás de las paredes, eso que no se dejaba ver, deseaba probar un poco de ella.
La niña no se percataba de que podría ser algo maligno, en ese momento para ella, ella misma era su presencia maligna.
Se acercaba a pasos ligeros, había dejado la muñeca en su cama y Enrealidad no pensaba lo que podía pasarle. Sólo quería saber quién rayos estaba ofreciéndole ese juguete. Su mirada no se ha despegado de eso, y quiere saber lo que es.
-Eso es -eso reía satisfactoriamente, quería recibir el primer bocado. Ya que no comía hace treinta años.
Por fin dejó verse, como la habitación estaba a oscuras lo hacia ver al payaso mucho más horrorifico de lo que era. Su cabello era un poco de mezcla entre rojo y naranja, sus ojos amarillos y su llevaba una perturbadora ropa sucia de payaso de circo.
A Julie no le daba miedo, ya que amaba los payasos. Su infancia se vasó en ir con su madre a las funciones de circo y divertirse viendo como los payasos hacian reír a la gente. Fue cuando uno de los payasos erróneamente clavó uno de los cuchillos de entrenamiento en el vientre de una persona que veía la función. Los payasos hacían trucos con las cuchillas prendida fuego, se las lanzaba a un integrante de malabaristas. Pero un día falló el tiro y uno de estos mató a una persona inocente. Desde entonces Julie ama los payasos tan sólo por eso que no fue intencional.
-Soy Penny Wise, el payaso bailarín -le regalaba sonrisas aterradoras. El se hablaba por comer algún niño en ese momento y uno ella notó eso. No pasó desprevenida que le quiso arrancar un dedo al acercarse. Aunque el payaso había fallado le seguía ofreciendo aquel globo rojo -Tómalo, y flotarás -cada vez estiraba más su largo brazo. Quería tomarla está vez, y clavar sus grandes dientes en algún lugar de su cuerpo.
Hola está es mi primer novela de terror...
Por como ven es de It (eso) la película de terror estrenado un mes atrás. OMG amo a It
Es el sexy Bill Skargard ToT mi amor...
Bueno espero que les guste.
Pd: sí te gustó déjame tú voto o comentario, los voy a leer y responder. Voy a leerlos....
Las amo y les mando un abrazote!!!
Gracias
