—Lydia has esto, Lydia has esto otro—se burló la chica, mientras llevaba la ropa sucia al cuarto de limpieza donde se encontraba la lavadora—, ¿algún día tendré tranquilidad?
—No.—se sobresaltó al oír a Scott McCall; primo de Malia y Allison, y por lo tanto, de ella. Aunque toda su “familia” era desagradable, Scott era definitivamente la excepción —Yo que tú ya me iba a vivir lejos, Lyds.
—Claro, para tí es fácil decirlo, tienes casas de más. Yo con suerte tengo habitación, y es el ático —respondió la chica, prendiendo la lavadora luego de meter la ropa dentro de ésta—, no tengo ni donde caer muerta, Scott.
—Eso se arreglará, ¿no estás ahorrando para...?
—Para la universidad. Bueno, si es que no me dan la beca, claro.
—Te la darán, eso ni lo dudes.—el chico le regaló una sonrisa cálida, a lo que Lydia se la devolvió.
—¡Lydia!—gritó Malia. La muchacha rodó los ojos, y se encaminó hacia la sala de estar, donde se hallaba su hermanastra viendo televisión
—¿Qué?—preguntó la rubia fresa, cruzándose de brazos y alzando una ceja hacia la castaña.
—¿Me podrías...?
—No, busca tú. Yo no soy tu sirvienta, Malia.—tras decir esto, alisó su vestido, y subió a su habitación, cerrando la puerta de un portazo.
Se sentó en su cama, y sonrió al ver una foto de ella y de sus padres. Pero la sonrisa fue cambiada a un semblante triste.
Extrañaba a sus padres.
Unos golpecitos en la puerta la sacaron de su trance; se levantó y abrió, para encontrarse a Kira, su mejor amiga
—¿Te acompaño al trabajo?
Lydia asintió, abrazándola
—Deja que me cambie, y salgo, ¿sí?
—Estaré abajo... con la bruja número tres—Lydia sabía que se refería a Malia, más no dijo nada, debido a que ella también la llamaba así.
La chica cerró la puerta, y buscó unos jeans y su camisa de trabajo; se cambió y se hizo una coleta, para tomar su celular y una chaqueta.
Bajó y se encontró a Kira, haciéndole muecas a Malia, mientras ésta miraba la televisión concentrada
—Vamos, Kira.
【✾】
—¡Lydia! la orden a la mesa seis— la chica asintió y llevó las cosas
No obstante, cuando iba pasando, casi choca con un chico
—¡Cuidado!—exclamó, al instante en que lo esquivaba con delicadeza para que no se le cayera la bandeja
—Perdón, no te ví—se disculpó el chico, al cuál ella conocía como Stiles Stilinski. Guardado en su cabeza como el amor platónico de sus hermanastras... y en su momento, el de ella.
—Sólo... fíjate para la próxima —y siguió caminando con la orden.
Era imposible negarlo, la chica simplemente se sentía como Cenicienta.
Y es que lo era.
Pero, ¿dónde estaba su Príncipe?
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A Cinderella Story|| Stydia
Fanfiction❝-Debo volver antes de las doce. -Como Cenicienta.❞ En donde Lydia va al baile sin el permiso de su madrastra, y conoce a Stiles. Pero el problema es que, al escapar, Lydia pierde su zapato, dejando así una única pista a Stiles. Esperemos y el chi...
