Lluvia de estrellas.
Un deseo "imposible" de conceder.
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Era una noche muy agitada, los vecinos estaban sacando sus parrillas y sus bolsas de dormir, se preparaban para la lluvia de estrellas que se había anunciado ésta mañana.
La noticia corrió y toda la ciudad estaba lista para ese momento.
Incluso el hogar de los Jeon estaba ansiosa por esa lluvia de estrellas.
Jungkook y Jenkou los hermanos de ese hogar estaban en la azotea, mirando el cielo, esperando sin importancia alguna.
- Que asco.
- Jungkook, por lo menos finge estar feliz.
El mayor forzó una sonrisa que más que feliz, parecía un maniático.
- Olvídalo.
La jovencita de solo quince años rodó los ojos y su hermano mayor de dieciocho golpeó su cabeza levemente.
- ¡Estúpido!
- Mocosa no le hables así a tu mayor.
Con el ceño fruncido apretó una mejilla de la menor.
Ésta se quejó y comenzó a chillar, justo en el momento en que iba a lanzar una patada para dejarlo sin herencia, entró su madre con dos vasos en una bandeja.
- ¡Hey! Niños, no empiecen.
- Es él.
Se quejó la menor sobando su mejilla que fue bruscamente aplastada.
- Mentira, ella siempre empieza.
La fulminó con la mirada.
- Basta.
La madre suspiró y fue hacia ellos.
- Tomen.
- ¿Qué es eso?
Dijeron a la par los hermanos, tomando el vaso con el contenido.
- Agua del pozo de los deseos.
Los dos miraron incrédulos a su madre y ésta los reprendió con la mirada.
- ¿Qué? ¿No creen que es real?
Los dos negaron mirándola de nuevo con incredulidad.
- Como sea, está agua sólo funciona en lluvias de estrellas como ésta, al tomarla... Su deseo más preciado y anhelado se hará realidad.
Les sonrió cariñosamente y ambos rodando los ojos, sonrieron de igual manera.
- Gracias mamá.
- Los amo mis niños, iré abajo con papá.
Ambos se despidieron de su dulce madre y voltearon hacia el cielo estrellado.
- ¿Crees que funcione?
- No lo sé, suena muy fumado.
Encogió los hombros el mayor mirando la bebida y haciendo reír a su hermana.
- Como sea... Sí mamá quiere que la tomemos... Lo haremos ¿Cierto? ¡Oye! ¡Todavía no!
Jungkook estaba ignorandola por completo pero Jenkou pudo arrebatarle el vaso antes de que tomara un sorbo.
- Oye.
Se quejó el mayor.
- Mamá dijo que cuando empiece la lluvia.
- Y tú vas y le crees, que bebé eres.
Se burlo de ella sentándose al borde del techo, su hermana lo acompañó y se sentó de la misma manera.
- Cállate, no es que sea una bebé, solo que... Le creo a mamá y tengo un deseo que anhelo mucho, quiero que se cumpla, esto puede servir.
- Pff, ya madura.
Tomó su vaso y lo miró, él también tenía un deseo.
Ser mayor es una mierda.
Miró a su hermana por el rabillo del ojo y ella sonreía, como un niño pequeño, puramente y sin remordimientos.
Algo que de alguna manera envidiaba, él tenía que estudiar hasta tarde, tenía que estresarse por proyectos, tenía que apoyar en casa, tenía que cuidarla, tenía muchas responsabilidades, odiaba ser mayor.
Su cabeza se llenaba de esos pensamientos y lo hacían bufar por lo bajo.
Mientras tanto, su hermana anhelaba ser mayor, poder tener libertad de llegar a la hora que quería, salir con amigos, probar nuevas cosas, tener novio, tener su propio dinero, tener las llaves de casa para entrar y salir cuando quisiera, tener sus propias cosas, tener amigos interesantes, poder tomar y embriagarse, quería vivir un poquito de lo que Jungkook tenía.
Qué aburrido ser menor.
La lluvia comenzó y los dos suspiraron, miraron al cielo y luego se miraron ellos mismos.
- ¿Crees que esto funcione?
Preguntó la menor algo decaída y viendo su vasito con ese liquido.
- Tal vez.... Hay que probarlo.
Le dió confianza el mayor y con una sonrisa, tomaron del líquido, deseando desde lo más profundo de su corazón.
Quisiera tener quince de nuevo, como mi hermana.
Quisiera tener dieciocho, como mi hermano.
Después de tomar aquel trago, ambos hicieron una mueca de asco.
- ¡Guacala!
- ¡Esto sabe a mierda!
Ambos se miraron y rieron por las expresiones que usaron.
- Todo por seguirte, es tu culpa idiota.
- ¡No me digas idiota, estúpido!
Y ahí estaban de nuevo, aquellos hermanos que, aún en sus peleas y molestándote mutuamente, se amaban.
Jungkook jalando sus coletas largas y Jenkou golpeado su abdomen.
Es noche decidieron dormir juntos, como cuando eran niños, a Jenkou le entró el sentimiento y Jungkook no podía negarse, después de todo era su hermanita.
- Vale koala, sólo por esta noche.
- Gracias conejo.
Tímida se acostó en la cama de su hermano, con su pijama de dos piezas.
Jungkook rodó los ojos y después apagó la luz, él solo necesitaba sus shorts cómodos y una playera cualquiera holgada para dormir.
Jenkou posó su cabeza en el pecho de su hermano y éste le acarició el cabello, sabía que ella era muy sentimental.
- Buenas noches Jungkook.
- Buenas noches Jenkou.
La última estrella fugaz pasó alumbrado velozmente la habitación que ahora compartían.
Definitivamente, cuando el sol salga, nada va a ser igual.
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☀ BROTHERS ⭐
FanfictionTodos los hermanos comenten locuras, pero los hermanos Jeon sobrepasaron todas. - ¿Crees que esto funcione? - Tal vez... hay que probarlo. En una noche de estrellas con una bebida en la mano, los dos hermanos comenzaron un deseo anhelado que pronto...
