Hoy me hablaste, me sentí feliz dado a que nunca lo haces.
Mi sorpresa fue cuando tiraste mi mochila por la ventana, nunca te creí así.
Todo el mundo se rió de mi, pero la única risa que me daño fue la tuya.
La risa del chico que me odiaba.
La risa del chico que amaba.
YOU ARE READING
Para el chico que siempre me Odió
Short StoryLas cartas que te escribí, las cartas que nunca te dí. Ángela Aviña ©
