El primer día

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- ¿Alguna vez ha pasado por tus pensamientos como habría sido tu vida si hubieses nacido en un lugar diferente, hablaras otro idioma o quizás en otra época? A veces me pregunto eso. -le di una una mordida a mi sándwich-

Él se extrañó de mi pregunta y me hizo un gesto de desconcierto.

-Deberías escribir un libro con todo eso que imagines. -me respondió seriamente-

-La próxima vez que te burles de mí, te echo de mi casa. -miré a Charles y dejé mi desayuno en el plato-

-Ni siquiera me he burlado de ti, lo dije totalmente en serio. Además echarme no es lo peor que puedes hacer, ¿acaso no recuerdas aquella vez? -dijo riéndose-

Yo también le devolví una sonrisa.

Ya te he dicho mil veces que no fui yo.
-levantándome de la silla- Fue Bruno, él liberó los perros justamente cuando estabas afuera. Yo le reproché por eso pero él insiste en que todo fue un malentendido y que no tenía intención de molestarte. -respondí tratando de persuadirlo-

-Y tú, ¿le crees a tu hermano? -apoyo sus codos en la mesa y me clavó la mirada-

-Por supuesto que no. -esboce una sonrisa y lo miré fijamente también- Espera, ¿estás tratando de culparme nuevamente? -dije sorprendida-

-No, ya me quedó claro que no tuviste culpa de nada.

-Otra vez con lo mismo de...

-¡Victoria! Realmente te creo, todo está bien. -extendió su brazo en la mesa y tomó mi mano-

-Te aconsejo no venir a menudo a esta casa, nos podemos meter en problemas serios. Es más, creo que es un error que te haya hablado, mejor sigo en lo que estaba, vete. - dije levantándome rápidamente de la silla, estaba muy nerviosa-

-No. Sigue hablando, siempre me parece demasiado interesante conversar contigo Victoria, -dijo un sonriente Charles-

Me voltee a verlo y ahí estaba: sentado aún, tan calmado como si yo no acababa de echarlo de mi casa hace un momento. De verdad me desesperabas Charles.

- ¿En serio lo crees? Eso no es lo que todos por aquí dicen, es como si le tuvieran miedo a toda mi familia. -dije aún nerviosa- y sinceramente no es algo que me cause emoción.

El explotó en risa.

- No me digas, también eso te hizo gracia. -dije sentándome de nuevo en frente de el-

-Si, No puedo negarlo, no acostumbro a hablar mentiras, soy un caballero, pero eso ya lo sabes. -dijo acomodándose el cuello de su camisa en un gesto burlón- A mí me caes bien.

-Eso es un gran avance para mí -dije con aire sarcástico tomando una avellana que había sobre la mesa y la sacudí al lado de mi oído- Está hueca, como todo en esta ciudad -dije poniéndola en su lugar-

-¿Todo incluyéndome a mí? -preguntó tomando en sus manos la avellana-

-No, tú no.- y se la quité de entre los dedos, y la metí en el bolsillo de mi abrigo.

-¿Por qué la guardas?- ahora me miraba fijamente.

-Tal vez en mi bolsillo haya un vertedero secreto, quien sabe- ahora era yo quien sonreía.

-Creo que estás siendo exagerada- Se puso de pie y caminó para abrir la despensa con puertas de metal que estaba justo detrás de mí, en la que dejó algo que no alcancé a ver- ¿Me dejas pasar? -El me apartó del camino.

-Qué dejaste ahí? -Le pregunté-

- Nada -dijo dudoso- Sólo estaba acomodando uno de tus vasos.

- Y como sabías que estaba desacomodado si no puedes ver a través de la puerta? -dije interrogandolo con los brazos cruzados-

Él miro a todos lados como si quisiera encontrar una respuesta rápida a mi pregunta.

-Victoria, sólo acomodé este de aquí -abrió la despensa y me mostró uno que estaba en la esquina-

-Charles, eso es una copa -dije seriamente-

-Cierto -dijo cabizbajo, casi avergonzado-

Luego ambos nos reímos.

Me crucé de brazos y me recosté de la pequeña mesa de cocina hecha de madera.

-Más vale tener una familia rara a no tener nadie cerca. -dijo mirando hacia la sala-

- ¿Qué? -dije confundida-

- Me refiero a lo que hablábamos antes, lo de que no quieres a tu familia.

- Ah, eso. No es que no los quiera, sencillamente quisiera que fueran...

- ¡ABURRIDOS! -Dijo interrumpiendome- Tu familia es genial, incluso tu hermano el que trató de...

- Ya basta de eso. -dije enojada-

-Bueno, ya entendí. Además no es la primera vez que me sucede -Charles dijo mientras estaba examinando la cocina con atención, como si buscara algo-

-¿Que no es la primera vez que te sucede qué?

-Que me persigan perros. -dijo tajantemente-
Luego se dirigió a la puerta mirando su reloj de pulsera- Nos vemos en la tarde.

No puedo verte hoy nuevamente. -le grité acomodando la silla dentro de la mesa.

El salió de mi casa, escuché cuando se despedía de mi padre que estaba en la sala y luego cerró la puerta principal.

- ¡Victoria! - gritaron desde afuera.

Me asomé a la ventana vidriada, él me lanzó un beso y se marchó corriendo. Yo creo que me sonrojé, porque sentí arder mis mejillas de una forma muy especial, tan especial como ese chico que acababa de irse.

-Este es más loco que yo -dije dentro de mí, y sonreí un poco-

Me dirigí a la sala pero mi padre ya no estaba ahí. Fue cuando caí en cuenta de que anoche había dejado mis cosméticos tirados allí. Me puse a recogerlos y los iba acomodando uno encima del otro en una esquina de un gran sofá café, el favorito de papá. Cuando terminé de organizarlos, los tomé y caminé a mi habitación.

Cuando entré tome mi celular y lo puse a cargar. No me paso mucho tiempo pegada a mi teléfono, creo que lo necesario para una adulta joven como yo, tampoco es el más moderno ni nada por el estilo, prefiero gastar mi dinero en otras cosas. Por ejemplo: música, teatro. Estoy segurísima de que si hubiese un lugar donde recluir a enfermos con el arte, yo sería la primera paciente, quizás una de esas, que nunca se cura y tampoco hay posibilidad alguna de que lo haga.

Ya había atardecido y una notificación de nuevo mensaje hizo sonar mi celular:

"No vas a creer lo que tengo para ti, estoy convencido de que te va a encantar. Nos vemos a las 7, en el lugar de siempre que tanto te gusta".

No me sorprendí al ver el mensaje, ya que él siempre era cortante y un poco sarcástico con todo. Por otro lado, logró dejarme con la duda.

"Te dije que no puedo verte hoy, lo siento." -Respondí sin una gota de expresividad. No iba a dejar que supiera que ya me había puesto nerviosa con su mensaje.

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⏰ Last updated: Sep 18, 2020 ⏰

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