Ya van 10 años desde lo que pasó, y no logro superarlo.
Para orientarlos mejor, les contaré lo ocurrido.
Alrededor de los 13 años, unos hombres con traje irrumpieron en nuestro departamento. Connor, mi hermano, se notaba asustado por la presencia de ellos así que decidí llevarlo a otra habitación mientras yo me quedaba en el pasillo observando lo que sucedía.
No noté la rapidez con la que pasó todo, mi mamá tenía un cuchillo en su mano y con la otra sostenía a uno de ellos para que se quedara quieto, mientras que su compañero veía como mi madre apuñalaba a ese hombre.
En ese momento uno de ellos me tomo del cuello y luego de eso ya no recuerdo más, solo sé que al despertar mi madre no estaba y Connor yacía dormido en la misma habitación donde lo dejé. Mi padre no llego del casino esa noche, seguramente las personas con las que apostaba descubrieron sus trucos y le espera el mismo destino que mi madre.
Luego esto, servicios infantiles me llevo a varias casas adoptivas, además de asignarme un psicólogo infantil experimentado en situaciones como la que pasé.
Tres de esas casas decidieron que yo era demasiado para ellos, o así es como lo veo yo, ya que cada vez que me asignaban a un nuevo hogar el psicólogo me decía "tú no tienes por qué ser lo que no eres, se tu misma y les agradarás, sé que habrá algún hogar en el que te acojan y te quieran como tu madre lo hizo". La parte buena de esta historia es contar que en la cuarta casa en la que me acogieron, también estaba Connor, y tenía una expresión de haberme estado esperando, pero no le di importancia.
Habían pasado 3 meses y la hospitalidad del primer día desapareció, era fácil para mi nueva madre olvidarse un corto tiempo de mi, Connor había pasado más tiempo con ellos y no podían confiar tanto en mi, pero ese corto tiempo se empezó a transformar en horas, y de horas a días. No me debería de quejar, desde siempre Connor ha sido el estereotipo de niño bueno por ser obediente y bien portado, pero yo igual obedecía y aún cuando intentaba hacer que me notara, insistia con decirme "que lindo, sigue así" o "si, me gusta mucho" para tener más tiempo con Connor.
Empezó a crecer en mí un sentimiento de impotencia y celos, yo no me merecía eso, yo era buena.
siempre fui la mejor en todo lo que hacía, mis padres biológicos siempre me alabaron por mi perseverancia y sabían que aunque entre ellos tuviesen problemas, yo iba a ayudar en todo y los iba a mantener juntos. Pero para esa mujer yo era un cero a la izquierda, lo cual es inaceptable.
Los días pasaban y yo puse todo mi esfuerzo en ser la mejor hija que jamás se habían imaginado, lavaba los platos, la ropa, limpiaba los pisos y ordenaba la casa sin que me lo pidieran, pero ni una mirada me dio, como si no se diera cuenta de que la casa se arreglaba por sí sola.
Connor me repetía que ella era distraída, que tenía conflictos y llegaba cansada.
No sé qué me pasó ese día, si fue el estrés de ser la hija perfecta, la ignorancia de mi madre, las excusas baratas de Connor o un simple arranque de locura, pero una noche caminé con el cuchillo, balanceándose por mis dedos tal juguete, para luego abrir la puerta de la habitación de Connor. Debo decir que se veía muy pacífico mientras dormía, pero yo sabía que si el abría los ojos de nuevo, iba a volver a ese infuerno.
Deje el cuchillo en la mesita de noche, acaricié sus cabellos castaños, pasé mi mano por su suave y roja mejilla, y al mirar su cara completa, supe que tenía que taparla. Tape su cara con una toalla limpia a la mano y lo miré unos segundos.
"Solo una cosa más y seré feliz..." pensé, y lo hice.
Sentí como si todo se hubiese esfumado, todos mis problemas ya no estaban y podia volver a sonreír.
Limpie todo y escondí lo que me incriminaría, para luego canbiar las sábanas y abrir la ventana como si alguien se lo hubiese llevado.
Habían pasado semanas y mi madre seguía imprimiendo cárteles de "Se Busca" con la mejor foto de Connor, y yo no entendía cómo ella seguía ignorando mis buenas acciones cuando él ya no estaba, ¿me habría equivocado?, ¿Debí haber dejado una nota?.
Estaba desesperada y lo único que pude hacer durante todas esas semanas fue soñar con Connor por las noches y tener paranoia en el día, no podía cambiar el lugar de Connor porque lo iban a notar, y si no lo hacía lo iban a encontrar, entonces lo decidí. La iba a inculpar de todo.
Tomé el teléfono de casa cuando ella fue a colgar más cárteles y llame a las autoridades diciendo que ella estaba fascinada con mi hermano y a él le incomodaba, dije que ella siempre quiso tener un bebé y por eso se obsesionó con Connor, y hablé de mi supuesto miedo a que me haga lo mismo que a él, o sea, desaparecerlo.
Las autoridades no tardaron en llegar y llevársela para interrogarla, y al mismo tiempo que pasaba eso, uno de los policías me dijo que fuera a jugar al patio de atrás, y obedecí. Comencé a “jugar”, y después de unos minutos chillé con todas mis fuerzas, entonces encontraron sus dedos tiesos y pálidos metidos entre el abono.
2 horas después llegó Sergio para llevarme a un nuevo hogar, en el auto no hablamos más que unas pocas palabras, a lo que me dijo; “recuérdalo, si quieres ser feliz, debes dejar a los otros serlo”, me regaló una sonrisa cómplice y nos fuimos.
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♢Mini Historias♢
ActionEstas son una serie de historias cortas para ayudarme en mis técnicas de escritura, acepto criticas :D
