Mateo
Todo comenzó cuando insulte a Joel y luego a la salida me estaba esperando su hermano para darme duro a Steven y a mi.
Yo esperaba eso, pero con lo que salieron fue que tenia que besar a mi mejor amigo, lo hice y me gusto o bueno nos gusto.
Desde ese día quería mas de él, aunque me mi mente decía que yo era heterosexual mi corazón latía por un hombre y solo por uno no por uno que sea bonito ya me va a gustar, solo me gustaba uno y era Steven.
Ya llevamos seis meses saliendo a escondidas ya que ninguno quería ser descubierto ya que los dos nos veíamos muy heteros.
Iba a su casa ya que iba a estar sólo me invito a ver una película, aunque yo si quiero ver la película, llegue a su casa y toque varias veces ya que no abría.
—Perdon bebé me estaba bañando– dijo con su gran sonrisa y su toalla atada a su cintura, me acerque a el y nos besamos le toque el pene por enzima de la tela y ya se le iba parando así que mejor me fui a su cuarto rápido.
Entre y me senté en la cama, segundos después entro el aun con su erección, me reí al verlo así.
—Sabes que te violare si me sigues haciendo eso Mateo– dijo con su cara de pícaro.
—No soy tuyo así que no puedes tocarme...
—Eres de mi propiedad Mateo Alejandro De Duran así que si, si puede tocarte– me enamoraba cuando decía que yo era de él.
Se quito la toalla dejando a la vista su rico pene, se puso el bóxer y frunci el ceño al taparse lo que quería.
—Y porque no me lo quitas si tanto te gusta vermelo– dijo riéndose mientras se acostaba a la par mía.
—Pendejo pudrete.
—Yo también te quiero...
—Steven nunca tendremos una cita?– le dije agachando la cabeza.
—Amor siempre salimos a comer, al cine si tenemos citas...
—Si, pero siempre tiene que ir un tercero, nunca estamos solos y a ti todavía te importa tu maldita reputación pero a mi no, no me importa si me quedo sin amigos sin familia porque siento que tu vales la pena pero aveces haces que piense lo contrario.
—Ven aquí– extendió su brazo para que me arecostara en este.
—Amor entiende tengo miedo y si se que no debería de importar lo que digan los demás pero a mi si me importa, pero tu también me importas y no quiero perderte nunca sabes que tu eres mi felicidad y no lo puedes negar– se acerco y me dio un beso en la mejilla.
Sentía mi corazón romperse al oír que si le importa lo que digan los demás y no hacerme feliz.
—Gracias por dejármelo claro– me levante y me pare por la puerta.
—Quedate con una mujer mejor, así no pierdes tu maldita reputación y terminamos no tiene sentido, siento que te avergüenzo, espero que una mujer te haga feliz, ha? Ya se, si te hará feliz ya que eso es lo que te gusta– cerré la puerta con todo y comencé a bajar las gradas y salí rápido de la casa de él.
Comencé a llorar sin importar que me vieran, ver su cara con sus lágrimas a punto de salir me conmovió pero tenia que seguir con lo que le dije.
Llegue a mi casa y todo estaba en silencio como siempre, subí a mi cuarto y me acosté. No sabia si pedirle perdón o no, el me gusta demasiado y solo lo quiero para mi pero el al parecer no.
Le escribí a Julio un chico que le gusto y nose como se dio cuenta de que soy bisexual pero me trata bonito y no me molesta, me agrada.
A los minutos recibía también mensajes de Steven, lo mejor era ignorarlo, Julio acepto a salir conmigo a un parque que esta cerca.
Minutos después llegó, el es bajito y yo alto podríamos ser buena pareja, su cabello negro y sus ojos color miel, aceptaba que estaba guapo pero no lo veía como mi pareja.
Llegamos al parque y nos sentamos en las bancas.
—Y porque estas así?– me pregunto Julio con una sonrisa fingida.
—No es nada, solo problemas que no puedo arreglar– no creo que Steven cambie por mi, quisiera tener una relación como la de Joel, ellos no les importa lo que digan los demás.
Una semana después
Una maldita semana sin saber nada de él, cada vez me iba quedando claro que el no me quería y solo fui un juego como a muchas las agarra.
Al día siguiente leí sus mensajes y solo me pedía perdón, pero no me decía si cambiaría o algo concreto nada.
Steven
Ya no aguantaba ni un día más estar alejado de él, lo necesitaba así como necesito el aire.
Pase una semana completa pensando en lo que seria mi nueva vida, exponiendo mi lado gay, no me gustaba esa palabra pero bueno.
Hoy lo recuperaría a mi niño cueste lo que cueste, salí de mi casa directo a la suya, solo esperaba que estuviera ahí y no me haga caminar de por gusto.
Minutos después llegue a su puerta, toque y no me abría, eso me ponía mas nervioso, revise mi celular y vi el chat que tenia con él y su última conexión fue en la mañana, solo espero que este bien.
Pasaron dos horas y todavía no abría, no quería llamarlo ni nada porque se que me ignoraría y no lo culpo.
El corazón me comenzó a latir rápido al verlo caminar hacia mí, venia con unas bolsas, el logra verse rudo y tierno a la vez y eso me gustaba de él.
Me levante y le sonreí pero el no, le dije que quería hablar con el y solo asintió y me dejo pasar.
Fui detrás de el y su culo bien formado y grande y virgen me ponía, entre y el se sentó en la cama.
—Me vienes a contar que ya tienes novia?– dijo muy serio mirando hacia otro lado.
—No, tu eres mi novio...
—Era...
—Eres y punto, solo te vine a decir que me perdones, si fui un completo imbécil, estos días que no te he visto me he sentido solo y me he dado cuenta que no puedo vivir sin ti y que tu eres mi vida y no quiero a una mujer ni a otro, solo te quiero a ti y prometo cambiar por ti bebé, no lo haré rápido pero si lo haré por ti, porque tu mereces ser feliz pero conmigo así que dices mi niño?
—Que eras mi novio.
—Mateo por favor...
—Eres un maldito encantador– se me tiro enzima cayendo al suelo, me comenzó a besar y le comencé a tocar el trasero, algo que a veces le gustaba y a veces no y esta era una de esas veces que no quería, me agarro las manos e hizo que las subiera asta su espalda.
Sus besos me llenaban de vida, era lo que mas desesperado me tenía, sus mordidas sus besos excitantes.
Nos levantamos y me acosté, —Mateo– le dije mirándolo a los ojos, porque tiene que ser tan hermoso.
—Subete enzima de mi– dije haciendo un puchero, el se sonrojo e hizo lo que le pedí.
Puse mis manos en su trasero y me las volvía a quitar y el se reía.
—Pero porque no te dejas si son mías tengo derecho a tocartelas.
—Estas castigado, ni tendría que estar enzima de ti.
—Pero lo estas porque te gusta y nose porque andas en short eso me provoca más...– se puso a reír y se levanto, vi como se quitaba el short y quedaba en un bóxer blanco bien pegado, este niño me va a matar.
BẠN ĐANG ĐỌC
Aprendiendo A Ser Padres. (Gay)
Teen FictionEsta es una historia de amor de dos chicos heteros pero por un beso descubren que no solo les van a las niñas si no también a los niños. Ellos son dos heteros intentando tener una relación secreta, pero un bebé les cambia la vida. Leen la esta buena...
