El ser humano es feliz viviendo en la ignorancia ya que, a medida adquieres conocimiento de las cosas vas notando que no son tal cual las esperas y acabas decepcionado. Jungkook exhaló, su aliento creando un silbido casi inaudible al oído de quienes pasaban caminando por sus costados esquivándole como si estuviese infectado con lepra. Llevaba las manos hundidas en los bolsillos de su campera y la cabeza gacha permitiendo que la brisa terminase de desordenar su cabello negro dándole un aspecto miserable y, en parte, vagabundo. Iba con total lentitud. Le importaba en absoluto llegar prontamente a su destino, cierto es que no le apetecía reunirse esa noche con sus amigos.
Se cuestionaba si había sido prudente acudir al encuentro, como diría su maestra de inglés by foot, siendo que tiene un vehículo disponible para él 24 horas con 7 días. Tal vez su necesidad de salir corriendo le impulsó a cometer tal acción. El problema es que hacía exactamente media hora debió llegar al Pied Piper* y aún le quedaban seis cuadras. Para ese punto ya sentía las piernas entumecidas puesto que su hogar quedaba considerablemente lejos.
Cuando divisó por fin el letrero neón del club se detuvo abruptamente en medio de la calle atacado por la molesta necesidad de vomitar. Al principio lo ignoró, más cuando comenzó a convulsionar por las fuertes y constantes arcadas le fue imposible continuar. Intentó controlarlo primero, concentrándose en coger grandes bocanadas de aire mas, al notar que no resultaba optó por relajar los músculos de su abdomen para poder librarse de todo aquello que le estaba torturando.
Pied Piper, 19:45 hrs.
Se irguió de manera pronunciada casi levantándose de la silla, Taehyung a veces detestaba la estatura de Junhong puesto que le obstruía la visión a la puerta de entrada. Exactamente 45 minutos de retraso; así concluyó luego de echar un vistazo a la hora en su iPhone. Si algo rescataba de Jungkook es su puntualidad para absolutamente todo. Por ello observaba con desespero cada vez que oía la puerta ser abierta, la preocupación comenzaba a tomar dominio de su sistema nervioso y el resto de adolescentes en transición a la juventud sentados junto a él lo percibían.
—¿Podrías calmarte?, Jungkook llegará en cualquier momento, seguramente tuvo un asunto que atender antes de venir. —Espetó Yugyeom.
Mas Taehyung le ignoró por completo, si bien, Yugyeom es considerado el malhumorado del clan y por ende pocas veces presta atención a lo que dice; son demasiado opuestos y eso le irrita, porque si hay algo que Baek detesta es a las personas que todo lo ven negro.
—¿Le has enviado algún mensaje? —Inquirió Junhong, recibiendo una respuesta negativa por parte del interrogado. —Aunque Jungkook detesta que le apuren...
Ante el comentario final de su amigo el pelirojo asintió con un gesto de cabeza, resignado a tragarse la preocupación y continuar esperando. Mas en ese preciso instante el móvil de Yugyeom irrumpió el intercambio de palabras del resto.
—Es la señora Jeon. —Dijo, oyéndose bastante sorprendido por el repentino llamado. Antes de obtener comentarios por parte de sus colegas atendió manteniendo el gesto confuso en su semblante. —Buenas tardes.
No le dio tiempo de asimilar la información que la madre de Jungkook prácticamente escupió. Se tensó y su expresión desencajada dio a entender que no eran buenas noticias provocándole un fuerte estremecimiento a Taehyung y la desaparición total de la calma de Junhong.
—Al auto, ahora. —La orden del castaño fue precisa y urgente. En su tono de voz y urgencia demostraba cuan grave era el asunto.
Pisó el acelerador apenas las puertas fueron cerradas. Parecían tres almas que lleva el diablo. Dentro del auto perteneciente al mayor de los tres se palpaba la tensión. La angustia corriendo veloz por cada rincón del vehículo hacía la labor de conducir mucho más compleja, porque lo distraía, tanto así que más de una vez pasó el semáforo en rojo.
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Bittersweet - KookMin
FanfictionLa mansión Wings se encuentra a las afueras de Seúl. Quien desee poner un pie dentro de aquella imponente construcción de mármol debe tener una cantidad sorprendente de ceros en su cuenta bancaria. Aquellos que consiguen la entrada reciben servicio...
