Sombras mueren, como las olas al llegar a la orilla del mar, al pasar por aquél ventanal.
No he podido observar con nitidez
La desnudez de la luna me lo impide otra vez
El reloj marca las 3 de la mañana
Vaya, me voy a la cama.
Con mi cuerpo en reposo y tapado de la cabeza a los pies estoy preparada para dormir
De afuera, provinieron unos curiosos destellos de luz, que pasando por la ventana iluminaron el lugar
Y no dejo de pensar: 'Pero que peculiar' en ése entonces caigo en cuenta, con temor, que son almas deambulando
Que al no estarse quietas van visitando
Marcaron una órbita circular en la habitación, y luego se fueron disipando
El destello del coro de luces se iba prolongando más en la opacidad
Y sin más, ya no había ni una, me había quedado en la oscuridad de la noche
En la que el ratón solía salir a roer de mi mobiliario y que los gatos iban merodeando por el tejado
Una vez más cerré mis ojos y caí en el sueño. Éstas no son horas para seguir en desvelo.
