Prólogo

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La pequeña castaña se preparaba para su tiro, las grandes flechas y el aún más grande arco no eran de la medida adecuada para ella, pero claramente sus padres no le dejarían tener un arma propia por temor a que se lastimara. Que suerte que su 'tutor' no era de su familia - Debes tener tu mente en blanco, no lo pienses, solo hazlo y demuestra de qué eres capaz, niña... - Dijo el muchacho de cabello blanco y azul, quién tenía sus parpados y torso pintados con las marcas que debe tener un lider.

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- ¿Donde está? - En la aldea, el cacique preguntaba por ella, mientras su mujer arreglaba su gran corona.

- En el bosque - Respondió la señora de largo cabello blanco y magenta.

- ¡Asriel! - Llamó a su hijo el viejo, mientras que la mujer negaba con la cabeza.

- Asgore, no es necesario... - Afirmó ella, pero su esposo ni siquiera la escuchó.

En ese momento, entró a la tienda un muchacho de cabello blanco y dorado, con pintura bajo sus ojos y marcas de lider en su pecho - ¿Sucede algo, señor? - Preguntó con el mayor respeto hacia el superior, recibiendo un "Ve a por tu hermana, no me agrada que esté en el bosque... Con él". El muchacho asintió poniendo su mano en su pecho, en señal de que cumpliría con la orden.

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El impacto de la flecha contra el árbol retumbó en el interior de la pequeña castaña, la flecha solo estaba a un metro de distancia de la marca que había hecho el muchacho anteriormente.

- ¡Hey, vas mejorando, niña! - Sonrió bastante sorprendido por su avance, recibiendo una pequeña e inocente risita de parte de ella. En ese momento escuchó una rama quebrarse a lo lejos, miró de reojo su alrededor tras haberle pedido a la menor que no se moviera - Dame el arco - Le susurró. Al tenerlo en sus manos, se dirigió rápida pero sigilosamente hacia la flecha, asegurándose de que no lo vieran - Vamos - Le sonrió a la niña, quién se había asustado un poco por la situación, pero sabía que el mayor siempre tenía todo controlado.

- ¿Que fue eso? - Preguntó ella entre susurros, pues también lo había escuchado.

- Tu estúpido hermano no es un buen lider... - Respondió el muchacho.

- ¿Que? - Volvió a preguntar aún más confundida.

- Es demasiado ruidoso... - Tapó la boca de la menor, quién sintió sus mejillas arder al tener la gran y fría mano cubierta de vendas del mayor en sus labios - Igual que tú... - Rió burlonamente sin ser escuchado.

- Mgh... - Gruñó silenciosamente por el comentario.

- Mira... - Dijo cargándola como un bebé - Hey, mirenme, soy un idiota que se perdió en el bosque buscando a su hermanita~ - Le hizo burla al muchacho que estaba a lo lejos buscando a la castaña.

- Hehehe~ - Rió ella, por lo que su hermano se dió vuelta rápidamente hacia ellos, pero por suerte el muchacho se escondió detrás del árbol para que no los escontraran.

- S-Sans... - Susurró ella al sentir como él la sujetaba fuertemente contra el árbol.

- Shh... - La calló - A las 3 corremos y hacemos que nunca lo vimos ¿Vale? - Le sonrió - ¿Estás bien? - Levantó una ceja al ver su pequeño rostro totalmente rojo, pero se tranquilizó al verla asentir con la cabeza.

Dicho y hecho: contaron hasta 3 y salieron corriendo, dejando a un Asriel confundido en el bosque, sin saber que hacer.

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- ¡HAHAHA! - Entraban en la aldea, dirigiéndose hacia la tienda del mayor, donde sus amigos los esperaban.

- ¡Hey! ¿De que tanto se ríen? - Preguntó una muchacha de cabello rojizo, sentada en el suelo de la gran tienda, afilando una lanza.

- Nada importante...~ - Se encogió de hombros Sans, dejando su arco en un rincón y sentándose junto a ellos.

- ¡Pero miren a quién tenemos aquí~! - Exclamó otra chica de cabello corto y negro, mientras se pintaba sus muñecas y tobillos - ¡La princesita Frisk~! ¡Ven que te pinto, hermosa~!

- Hola... - Saludó la pequeña castaña, sentándose junto a la chica que tanto quería pintarla.

- Oye Sans - Habló un muchacho de cabello blanco y rojizo, quién jugaba con una de las lanzas de la pelirroja - El cacique te andaba buscando - Informó al mayor, quién sonrió ocultando su nerviosismo.

- ¿Ah si? - Se acomodó para que una pequeña chica rubia y callada le hiciera una trenza en su corto cabello.

- C-Creo que estás en problemas - Comentó ésta.

- ¿Ah si? - Sonrió de la misma manera que la pequeña castaña conocía bien, por lo que reía.

- ¿Tienes miedo? - Preguntó mientras la chica de cabello negro la pintaba.

- ¿De tu padre? ¡Claro que no! - Sonrió exactamente de la misma manera, haciendo reír a los jóvenes.

- Si, tiene miedo - Afirmó la pelirroja.

- ¡Hey! ¡Otra historia! ¡¿Por qué?! ¡Porque puedo! >:v y también porque estoy al pedo en vez de estudiar para un examen >:'v

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⏰ Last updated: Mar 26, 2017 ⏰

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