No se escuchaba ruido alguno alrededor, sólo el sonido de uno que otro pájaro y animales de la zona.
Las horas le habían parecido eternas en la oscuridad del bosque, con los ojos llorosos y sumido en el miedo de que quisieran arrojarlo a las profundidades del agua junto al cuerpo de su amigo. Eso, sumado al sentimiento de pérdida y abandono lo orillaron a quedarse en aquel sombrío lugar, acompañado por los árboles con ramas que se asemejaban a brazos, listos para tomarlo y castigarlo.
Salió con dificultad de entre los árboles, procurando no ser visto por alguien del pueblo, pues bruja o no, seguía perteneciendo a una clase poco apreciada por la sociedad. Su vestimenta sucia y desgastada junto a su delgado cuerpo no pasaban desapercibidos con facilidad.
Niall no tuvo la culpa de haber nacido pobre, o de haber nacido simplemente. Tampoco tuvo la culpa de que su madre fuera una ladrona y la hubieran condenado a la muerte, ni de que su padre fuera el bastardo que la decapito.
Aquel destino jamás había sido culpa suya.
A lo lejos pudo ver lo que parecía una capilla, cerró los ojos y suspiró antes de emprender camino hacia la pequeña y única iglesia que contaba aquel pueblo.
Pensó en todo lo que había pasado durante las ultimas horas, ¿cómo perdió a su único mejor amigo por algo tan estúpido? ¿por qué no lo defendió? Zayn había hecho mucho por él durante todo el tiempo que se habían conocido -prácticamente toda la vida- y él solamente no pudo defenderlo y alejarlo de la muerte, ¿qué clase de amigo era?
Soltó un pequeño y casi inaudible sollozo al darse cuenta de que jamás volvería a ver a su amigo, a menos que...¡no! no, no y mil veces no. Tenía que alejar esos pensamientos ya mismo.
Sacudió su cabeza de un lado a otro y siguió su camino hasta llegar a las viejas puertas de madera que daban la bienvenida, empujó la del lado derecho y sintió como todo su cuerpo se erizaba al sentir el frío del lugar.
Buscó un lugar cercano al frente, lo cual fue fácil, sólo dos personas aparte de él se encontraban en aquel lugar. Fue hasta la banquilla que visualizó y se sentó. Dio un vistazo al lugar, no era nada lindo, todo era colores oscuros, no tenía la calidez que solía tener, ¿o era acaso que sólo él se sentía así?
Después de unos minutos en su propiamente, observó sus manos, notando la suciedad en estas, soltó un suspiro, lamentándose internamente el no haberlas limpiado antes de llegar.
Resignado, decidió hacer lo que tenía planeado desde un principio, se hincó y juntó sus manos posicionándolas en su frente y recargandola ahí mismo, cerró sus ojos.
Se sumió en el silencio.
Las lágrimas descendían por su rostro mientras se dedicaba a rezar por Zayn, implorando que dondequiera que esté, se encuentre bien. Su llanto aumento cuando sus pensamientos y oraciones empezaron a mezclarse, porque deseaba que Zayn estuviera en el cielo donde nadie puede hacerle daño, pero por otra parte anhelaba que el moreno siguiera vivo o que de alguna forma volviera para estar a su lado.
Porque sí, Niall sabía que el ojimiel no merecía tal trato e injusticia.
Casi podía jurar, ante los ojos de Dios, que haría lo que fuera por regresar al moreno a su lado.
El era lo más preciado que tenía, quien lo arrastraba por el pueblo con una sonrisa, ignorando los malos tratos de algunos habitantes, quien lo acompañaba y cuidaba.
Su último sollozo fue interrumpido por una mano en su hombro, volteó asustado, encontrándose con la mirada del padre quien buscaba darle consuelo con aquel gesto.
—Sabes que fue lo mejor, muchacho, él lo merecía —habló el hombre con tanta tranquilidad, tanta que hizo al rubio fruncir el ceño y abrir un poco la boca, como si le hubieran dicho el peor de los insultos. Y vaya que lo hicieron.
—¿Lo mejor, padre Dankworth —habló entre dientes dedicándole una mirada no muy amable — él lo único que merecía en este maldito mundo era paz y felicidad ¡le arrebataron la oportunidad de tenerla y...!
Se vio interrumpido por el fuerte agarre del viejo padre en su brazo derecho, lo levantó con fuerza y acercó sus labios al oído del ojiazul para que el par de personas que estaban ahí no corrieran rumores.
—Escucheme bien, Horan. Está en la casa de Dios, aquí usted respeta y modera su tono de hablar, ¿dice usted que Malik era inocente?
Soltó una risa burlona antes de volver a apretar su brazo con fuerza y dirigirlo hacia el área de confesiones donde a estas horas se encontraba todo sólo y escalofriante si lo veías de otro modo.
—Dígame...¿De dónde conseguía el dinero su "amigo" —marcó comillas con sus dedos — por supuesto que no robaba, se le veía comprando y pagando lo necesario y que tenía, además, ¿qué significa andar fuera de casa a altas horas de la madrugada?, no creo que sólo salía a tomar aire.
Dejó su brazo libre y se alejó unos pasos.
—Usted no tiene derecho a hablar así de él, no lo conocía en absoluto —soltó con ira en su voz, no iba a permitir que hablarán y pensarán así de Zayn, menos cuando el estaba ya sin vida
—¿Y usted si? ¿Conocía cada cosa del joven Malik para no dudar de él? esa actitud sospechosa que solía tener fue por algo ¿no lo cree? —sonrió con sorna y dio media vuelta para ir a checar otros asuntos, dejando al pequeño e indefenso ojiazul con dudas rondando por su cabeza
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No One Will... | z.h
FanfictionZayn jamás quiso ser malo. Niall deseaba que todo volviera a la normalidad. Parece ser muy tarde para eso.
