Estaban rodeados. Chocando espalda con espalda, contemplaban la cruda realidad que los esperaba. Un chico de complexión mediana, tez pálida y pelo rubio, la sonrisa de quien más sabe en su boca, y a sus espaldas, una cabeza por encima de él, su amigo, con pelos de punta, con más fuerza en la mirada y en el cuerpo, la luna era el foco central. El solitario callejón era la pista de baile, y los chavales que los rodeaban eran, como nunca, las más feas. Ulises se preguntaba el porqué de esa situación, pero Yuri se lo recordaba mientras recorría uno a uno la mirada de sus compañeras de baile
- Tío... ¿No puedes estar dos findes seguidos sin liarte con la novia de un kie?
- La última vez que acabamos así, tú eras el que se había liado con una.
- Sí, pero no era la novia.
- Era la hermana. Para el caso es lo mismo.
Mientras discutían, el cerco se cerraba. Los chavales se acercaban. Las amenazas eran continuas, los puños cerrados, presagio de pánico y sangre en el ambiente. Yuri esperaba ansioso a que alguno se abalanzara sobre él. Discernir quién de los dos tenía más ganas de pelear se antojaba complicado.
- Mantente en pie.
Pronto cayó uno, que al acercarse a él recibió un duro golpe en la mandíbula que lo dejó yaciendo en el suelo. Dos más se aproximaron a los rodeados para después acabar en el suelo de la misma manera. El resto de los chicos parecían asustados. La ventaja numérica estaba de repente quedando anulada. Los golpes empezaron a sucederse entre los que aún quedaban en pie. Gotas de sangre caían al suelo. Los gritos se escuchaban desde los propios pubs, que aun sonaban estrepitosamente a las 11 de la noche, en Acoma. Finalmente, solo quedaba uno de los que provocaron la pelea en pie. Ulises se acercó a él casi riéndose, al observar el estado del chaval, que al verse en una inferioridad casi repentina, se estremecía de miedo, aunque intentaba disimularlo, alejándose lentamente. Lo agarró por la pechera y despegándolo del suelo con ambos brazos, lo lanzó contra la pared más cercana.
- Vamos, déjalo. Es un mierda. – le dijo Yuri, controlando que ningún oponente tuviera cojones de aguantarle la mirada desde el suelo.
- Es el que se ha chivado, checo. A este le reservo la mejor parte.
Volvió a coger al chaval, prácticamente indefenso, esta vez con una mano, y encañonándolo con su diestro puño, comenzó a hablarle.
- Sois todos una pandilla de acojonaos... ¿No sabéis ni pegar ni mantener una pelea justa?... no, ¿verdad?-
- ¡Cómeme la polla!
No parecía que aquella contestación le hubiera producido mucha gracia a Ulises. A los pocos segundos el chaval se lamentaba acurrucado en el suelo mientras sangraba por el labio, tras un fuerte directo de Ulises, después de dejarlo en el suelo. El resto se arrastraba por el suelo, intentando levantarse. Las manchas de sangre ensuciaban el suelo de losa fría, como la mirada de Yuri. Mientras se retiraban no perdió ocasión para dejarle un recado en el riñón al último que quedaba en pie. Ulises le hizo un gesto con la cabeza y se fueron de la escena.
- Hoy has tenido suerte. Sólo eran 6. – le dijo su amigo.
- día de estos nos forran a cualquiera de nosotros. Hoy hemos tenido suerte porque eran pocos y se han acojonado. Con uno más, no hubiera sido tan fácil. Nos estamos creando demasiados enemigos.
- Da igual que sean seis o siete, si todos salen huyendo después de la primera ostia.
- A mí eso no es lo que me jode. Me jode que vengan todos. No son capaces de decir "venga, tú y yo, y nadie más". Por cierto, estas sangrando por el labio.
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Daniela
Mystery / ThrillerHace ya varios meses que Alejandro murió después de una pelea épica. Un siete contra treinta, cuya noticia voló por Acoma en una sola noche. Ahora, por fin, Çakir y sus amigos tienen una pista de lo que pasó aquella noche, de la mano de una chica qu...
