I-Carcajadas

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Las rojizas arenas de Arizona se extendían a ambos lados de la carretera.El Sol brillaba intensamente en el cielo y su calor había ya penetrado en el interior del land rover. Una nube rojiza se alzaba tras el vehículo, en la carretera, mientras este avanzaba tambaleante.El ambiente seco del desierto había hecho que Matt terminara las 3 botellas de medio litro que su madre recién había comprado en la última gasolinera.Su boca sin embargo ya estaba seca, pegajosa de nuevo.Con los cristales bajados Judy mantenía la vista firme enfrente, con las manos sobre el volante.El sudor que empapaba su rostro mantenía sus largos mechones pelirrojos pegados a sus mejillas.

-¿Podrías encender el aire?-suspiró Matt tocándose la sien sudorosa.

-¿Podrías usar el "porfavor" al pedir algo porfavor?-respondió la mujer sin mirarlo.

-Llevamos 2 horas en este infierno, con los cristales bajados en medio del nada.Me importa más no morir de deshidratación ahora mismo.-bufó él.

-Ya...Todo importa más que lo que te pida tu madre.Lo he pillado-frunció el ceño.

El chico puso los ojos en blanco.

-Porfavor mamá.

La mujer no dijo nada.

-Vamos, porfavor...

-Lo siento pero tengo miedo que no nos llegue la gasolina.¿Sabes a cuánto estamos de la gasolinera más cercana?

-Joder...-Matt se hundió en el asiento del copiloto-¿Si me lo ibas a negar entonces porqué lo del porfavor?

-Educación Matt.Se llama educación.

El chico se curvó y busco en sus piés las botellas de medio litro que antes bebiera.Tras comprobar por quarta vez que estaban vacías las arrojó por la ventana del coche.

-¿Qué estás haciendo?-preguntó Judy-Ves, es por esas actitudes que estamos aquí.Un domingo al medio día a más de 500 quilómetros de casa conduciendo en el desierto.

-¿Por yo no ser partidario del reciclaje?-inquirió él.

La arena crujió bajo los neumáticos del vehículo cuando este se detuvo.Judy frenó de una forma tan brusca que Matt casi sale disparado de cara contra el parabrisas.

-¿Qué haces?

El adolescente la miró confundido.

-¿¡Qué diablos Matt!?-la voz de su madre subió de volumen-Esto...¿Qué es?Estoy intentando ser una buena madre, de verdad que lo intento pero...No puedo serlo si tú no me ayudas.Sabes perfectamente el porqué de esto y continuas actuando como si todo estuviera bien, como si la cosa no fuera contigo.Sabes, me esfuerzo.Lo hago.Te lo creas o no.Tanto antes cuando vivíamos de mis "horas extra" como ahora qué...

-¿Te cepillas a un viejo con pasta?-interrumpió Matt.

El castaño de los ojos de su madre pareció temblar al oír aquello.Una enorme arruga se formó en la frente de la mujer.Aquello le había dolido.

-Sabes que esto no va de...

-¿Entonces de que va mamá?Tu "jefe" con el que tienes más de 30 años de diferencia derepente se vuelve tu marido mientras papá, bueno, quien se importa.Quién se importa de un drogadicto no?

-Tú padre tiene un problema...-su voz empezaba a temblar.

-Y no son las drogas.Eres tú.Sabes no puedes viciar a alguien y luego hacerte la desentendida, esto no funciona así.

-¿¡Y cómo funciona!?-sus nudillos blancos, aún se aferraban al volante-Yo he cometido errores, y tu padre cometió los suyos.La diferencia está en que yo luché por corregirlos mientras él no.Porque eso hacen los adultos.Y eso es lo que vas a hacer tú. ¿¡Cómo te atreves a exigir nada cuando siquiera haces nada para merecértelo!?No vas a clase, te metes en peleas, le faltas el respetoa tu padrastro y...le prendes fuego al gimnasio de tú escuela.¿¡Cómo llegamos a ese punto!?Y no, no apuntes el dedo en mi dirección porqué eso se trata de ti.

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