Ally Narra
Lo que menos esperábamos era estar en esta situación, en un cuarto, amarradas de los pies y las manos, pero la secuencia de sucesos antes y después de esta situación nos harían replantearnos todo.
2 horas antes
Acabábamos de llegar a Monterrey porque al siguiente día sería el concierto, todo iba bien hasta que nos dimos cuenta que habían muchos fans en la salida, comenzamos a caminar rápido para salir, mientras tanto saludábamos a todos. Íbamos llegando a la salida cuando alguien me agarró de la cintura, el guardaespaldas empujó a esa persona para que me soltara y no lo hacía, así que casi caigo pero al final me solté, comenzamos a correr y me di cuenta que Lauren estaba teniendo un ataque de pánico, Camila la comenzó a tranquilizar y comenzaron a correr hacia la van que nos llevaría al hotel.
Dinah: Chicas, están bien? Ally? Lauren?- miré a Lauren quien aún estaba llorando, estaba asustada; nunca había tenido ataques de pánico pero debían de ser una mierda.
-estoy bien, me lastimé un poco pero estoy bien; ahora quien me preocupa es Lauren-
Camila abrazó a Lauren y acaricio su espalda para que ella comenzará a relajarse, Lauren nos miró con los ojos llorosos.
Lauren:- estaré bien, tranquilas chicas-
Normani estaba riendo, ella también tenía un ataque de pánico.
Dinah:- mani, respira por favor-
Normani:- tengo miedo d- Dijo aferrándose a Dinah
Dinah:- tranquila Mani, ya pasó, todo está bien, respira- me miró- pero en serio estas bien Ally?-
-si, solo fue el susto del momento pero todo está bien...- y fue cuando todo comenzó a volverse loco. Dos carros negros se pusieron en los laterales del auto y otros dos se pusieron adelante y atrás. Hicieron que aparcara el auto.
Lauren:- que está pasando chicas?-
Dinah:- Señor conductor, que está pasando?-
S.C:- no lo sé, pero todo está bien, deben ser los escoltas- nos tranquilizamos, el conductor bajo el vidrio para hablar con quien fuese que se bajara del auto- que paso muchach... Un momento, ustedes quienes so...- y se escuchó un disparo, el cuerpo del conductor quedo sobre el asiento colgando y solo aferrado por el Seat-belt. En seguida se abrió la puerta, tomaron el cuerpo del conductor y lo metieron en un auto, se subieron dos hombres más, armados y se sentaron al frente de nosotras, todas estábamos en shock. Un hombre se dirigió a nosotras.
Hombre:- necesito sus móviles- nos señaló con el revólver- y se van a poner estas, eran unas bolsas negras de terciopelo, que no dejaban ver nada al otro lado, entregamos nuestros móviles y nos pusimos las bolsas en la cabeza, no sabía en qué momento había comenzado a llorar. Comencé a memorizar el movimiento del auto mientras nos movíamos, todo iba bien hasta que sentí una punzada en el cuello.
Hombre:- sabemos que están memorizando el camino, así que les daremos un Boost para que duerman- y comencé a sentir sueño de repente.
Al despertar estábamos en una habitación que a mi consideración era muy elegante, me pregunté si todo había sido un sueño y ya me estaba auto-convenciendo cuando entraron dos personas con alguien amarrado de pies y manos, y estas estaban enlazadas entre sí, tenía un saco de terciopelo en la cabeza. Lanzaron a ese alguien contra la pared que enseguida quedó manchada de sangre. Tenía una camiseta blanca, un pantalón negro y no tenía nada en los pies.
Secuestrador:- más te vale que no intentes nada, que para ellas no será agradable ver cómo te golpeamos-
???:- me vale madres pendejo, ya verás cuando me suelte, que las pocas pelotas que tienes te van a quedar en la garganta, porque te las voy a poner de corbata, CABRÓN HIJO DE PU...- y el hombre la calló con una patada en la mandíbula, del saco de terciopelo solo salía sangre, los hombres salieron no sin antes advertirnos que no intentáramos nada porque tendríamos la misma suerte de la persona que estaba al frente de nosotras, que era una chica por la voz.
Me dirigí junto con las chicas hacia dónde estaba la chica y le quité el saco de la cabeza.
Esta chica tenía la boca reventada llena de sangre , la cera izquierda cortada, la mandíbula descolocada, un morado bajo el ojo derecho, y un hilo de sangre que bajaba desde su cuero cabelludo hasta su mejilla izquierda, pero a pesar de todo me di cuenta que debía ser muy bonita.
Ella estaba envuelta y amarrada con cadenas y sogas. Estaba inconsciente.
