Mudanza.

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—Lleva media hora escuchando Shaky Shaky, chabón. Me impresiona la turrecidad que puede albergar su pequeño cuerpo de gringo —masculló Pam untando la manteca en su pan con parsimonia, porque ser gorda es un arte.

—Pero debes admitir que se mueve bastante bien —Sara y las demás chicas veían por la ventana a Diego, su vecino actual, mientras éste imitaba los pasos del video en su sala. Daba la casualidad de que la ventana del pelinegro era enorme, así que no podía esconder sus vergüenzas de estas chismosas.

—Ya parecemos esa señora de la esquina que cuenta el chisme de que Nora está en el crack.

—¡Oye, yo no...! ¿Y por qué dice eso?

—¿Y por qué más? Es que te ves tan decente...

—Respeta mi nuevo estilo —colocó una mano en su cadera donde colgaban unos pantalones flojos y raídos; en sus pies llevaba chanclas y arriba una polera blanca caída de un hombro, dejando ver un poco de piel. En su desordenado pelo llevaba un gorrito en colores.

—Muéstrame el tobillo, sabes que me pone hot.

—Pam.

—Allahu akbar.

—Norita —Luna desvió la mirada del pelinegro que ahora movía el culo al ritmo de wiggle, posándola en la desalineada muchacha mientras jugaba con el tazón lleno de helado en su mano—. ¿Esto es una manera de expresarte? Porque tú eres muy bonita incluso así, pero recuerda que ayer se te trancó un pajarito en el pelo...

—¿Qué no ves? Los machos descienden y le gusta.

—¡Cállate! —le dio un manotazo a Pam, que reía a su costa con sus rollos exhibiéndose al inclinarse hacia adelante a falta de aire—. ¿Qué no les gusta? Hasta casi se me ven los pechos con esta cosa...

—¿Tienes pechos?

—Elena, tú no tienes palabra sobre este tema.

La plana calló, entrecerrando los ojos y llevando el índice y el anular hacia sus ojos para luego volver a apuntarla en una advertencia.

—Es como cuando dices que alguien es fea pero en realidad tú eres más fea y terminas llorando —apuntó Sara.

—Como lo que le pasó a Pam cuando visitó a Diego —añadió Nora.

—Es que su amiga tenía los ojos como los de Sid el perezoso, ¿qué querían que hiciera? Encima se hacía la re diosa y nos miraba mal. Dijo que Nora olía a basura.

—¡Esa perra! —la rizada se llevó las manos a la boca.

—... lo cual era cierto, ¡pero nadie más que yo puede hablar mal de mi gorda!

La mencionada cogió su gorrito y se lo tiró al rostro, indignada.

—¡Yo no huelo a basura!

Sara se asomó por su hombro y la olisqueó, llevándose una mirada extrañada de la chica.

—Tiene razón —se encogió de hombros—. Huele a Bob Marley.

—Crack —guiñó Elena.

Luna se acercó e imitó su acción, enviándole después una dulce sonrisa.

—Hueles a miel.

Ella le guiñó un ojo y se lanzó al sofá donde Pam escribía distraídamente en su computadora. Se asomó un poco y pudo contemplar en la pantalla ''komo hago creser las tetas''.

—¿En serio estás publicando eso en Yahoo? —habló directamente a su oído, haciéndola saltar y tumbar el aparato que enseguida agarró Sara.

1DGV II: Esto se va a descontrolar.Where stories live. Discover now